miércoles, 5 de junio de 2013

TOQUES PARA LA FELICIDAD


Estos consejillos están basados en la cotidianidad tanto de los papitos como de los hijos, lo único que pretende Caricias Calientitas, es promover un trato adecuado, amable, respetuoso, como quien dice una educación para felicidad, desde la autonomía y el respeto por la diferencia, es decir modales armónicos con el entorno.

En este orden de ideas desde que se nace y durante la primera infancia se debería:
Estimular la exploración con todos los sentidos, en lugares familiares y nuevos, solos o con los demás, con cuidado y disfrute, explicar clara y amablemente sobre las habilidades básicas, explicándole el qué y el cuándo, qué es dentro y qué es fuera y el cómo funcionan las personas y las cosas; celebrar sus avances para aprender nuevas habilidades, pequeñas y grandes y su capacidad de ser único e individual, ser ejemplo para desarrollar nuevas habilidades, demostrándoles cómo practicar cada vez, de igual y diferentes maneras, con gente y con cosas nuevas.

Hay situaciones como la desaprobación inadecuada, las burlas, las negligencias, o los castigos y esos momentos demandan protección, porque para nada resulta constructiva en la personalidad del niño una situación de este talante; la comunicación debe ser amable, clara, rica en sonidos, melodías, canciones, gestos, en involucrarlos en el fantástico mundo del lenguaje y sus aplicaciones cotidianas. Guiar y poner límites a sus reacciones es vital, desde pequeñitos, es una forma de enseñarle lo que es aceptable y lo que no, el valor de la solidaridad, la responsabilidad y el cariño, como la confianza aparecen dentro del marco de la normatividad.

Estos consejillos ayudan en todas las edades, en todas las culturas, su valor se extiende más allá de los primeros dieciocho meses, es una “guía” de adaptación al desarrollo y a las preparaciones del niño, para los nuevos pasos y las nuevas etapas de su desarrollo.

Consejos que resumen lo realmente importante de las actividades cotidianas del crecimiento de los pequeños; ahora el cometer errores es parte de ser papitos y la disciplina es un área donde constantemente se está a prueba. Es una de las tareas más difíciles, y para hacerlo bien hay que tomar decisiones sensatas, claras y tomando en cuenta todo el contexto y para colmo de males eso hay que hacerlo exactamente en el mismo momento en que los papitos pueden estar cansados, frustrados, enojados o incluso avergonzados por el comportamiento de sus tesoros. Sentirse culpables no es la solución, hasta las mamitas más eficientes y eficaces, amorosas y creativas se equivocan, por eso es bueno tener presentes los errores más comunes en los que se cae habitualmente, para tratar de evitarlos.

Las librerías e Internet, están repletas de manuales, y métodos, libros,
metodologías, pedagogías, además de las cátedras de las abuelitas, tías, vecinas, amigos, pediatras, pero la cuestión realmente es que no existe un enfoque único que sea efectivo para todos. Algunos niños tiemblan solamente con que se les hable fuerte mientras que a otros no les afecta en lo más mínimo. Algunos aprenden la primera vez que se les dices algo, a otros hay que repetírselo mil veces, hasta la desesperación (del adulto por supuesto), unos escuchan de inmediato, otros necesitan tiempo para gritar antes de que de que la mamita pueda hacerse oír. Y no es sólo cuestión de temperamento, es la edad y el desarrollo por el que esté pasando cada niño. La principal tarea del pequeño es retar los límites, hacer las locuras que le han dicho una y otra vez que no se deben hacer, es empezar a afirmar su independencia. Por supuesto que ninguno se quedará escuchando una larga conferencia. Un niño más pequeño necesitará una estrategia de disciplina sencilla, directa y rápida, eso sí, siempre con bondad, amabilidad, respeto, cariño; un   chico más mayorcito, es probable que responda mejor si el castigo tiene que ver con separarlo de sus compañeros de juego, por ejemplo. Lo fundamental es escoger el enfoque adecuado con respecto a la etapa de la vida en que se encuentran.

El “castigo” debe ser acorde a la falta y obviamente, el chico debía estar avisado de la norma y la sanción; jamás debe equipararse al nivel de frustración del adulto. Esto quiere decir que no hay que imponer sanciones o una reprimenda exagerada o errada solo porque el adulto está cansado y de mal humor. Hay que ser responsables y coherentes con las decisiones, por ejemplo mandarlos a su habitación toda la tarde y luego arrepentirse, pues luego la mamita recuerda que hay que ir al súper de compras!! Un buen método para utilizar sobre todo en público es decirles con el tono apropiado de voz: firme, pero no gritando y una mirada totalmente seria, pero serna y amable: “Si continuas así, ya sabes lo que ocurre”. Y si el mal comportamiento infantil no se detiene, debe haber consecuencias, a veces es bueno preguntarle a ellos mismos: “¿Qué crees que debería ser la consecuencia?” Es interesante cómo los niños a menudo llegan a un justo castigo (por ejemplo, pedir disculpas y dejar que al hermano jugar con su juguete favorito por el resto del día).
Es importante recordar como una premisa verdadera, que se sanciona la acción y se elogia al niño. Y por supuesto aquí hay que traer al ejemplo, total él es mejor maestro!!

Con Caricias Calientitas


Desde muy pequeños los niños tienden a imitar todas nuestras conductas, buenas y malas. Podemos aprovechar las costumbres cotidianas –como saludar, comportarnos en la mesa, respetar las normas al conducir– para que adquieran hábitos correctos y, poco a poco, tomen responsabilidades.

domingo, 19 de mayo de 2013

EXPLICACIONES PARA LA FELICIDAD


Las explicaciones,  buenas, malas, apropiadas, cualquiera sea su característica se almacenan en el cerebro; pero resulta que entre cero y seis años de edad,  las neuronas no estimuladas son sometidas por un proceso natural a “poda” como quien dice desaparecen; es decir que la estimulación en la primera infancia determina las neuronas que va a utilizar el pequeño en su edad adulta!

Desde antes de nacer en el quinto mes y hasta los 6 años de edad, dicen los entendidos que todo niño es un genio en potencia; y a los 3 años se luce con todo su esplendor. Hay que tocar el tema del famoso hemisferio derecho que almacena numerosa información, ojo información, a granel, y es aquí cuando hay que ir con pies de plomo, pues una cosa es estimular y otra atiborrar de conocimientos “inútiles” en ese momento para el menor; es triste ver como los adultos convierten a los chicos en enciclopedias ambulantes, que en últimas son bufones de circo, feo lo siguiente, muy feo, van castrando, la inocencia, la creatividad, la dulzura, la ternura, por cerebros llenos de anaqueles, pequeños de 3 años que repiten porque eso hacen repetir, las capitales del mundo, hacen operaciones matemáticas insospechadas, repiten la tabla periódica de química ¿y?. El bebé el niño se extravió en un conocimiento inútil informativo, y claro que aprende incluso aprender a leer y a escribir, pero en su adolescencia son chicos que “detestan” ir a estudiar, es que los indujeron desde que nacieron; ejemplos en la historia muchos Mozart componía a los 3 años y medio, y dirigía orquestra a los 5 años.

Todo Niño tiene el mismo potencial en esta y en otras inteligencias, el resultado
depende de cómo y cuándo se lleve a cabo la estimulación y la orientación que se le dé. Todas las actividades cerebrales tienen un período de desarrollo y término. La estimulación de la inteligencia en los menores debe ser a temprana edad, lo antes posible, sin embutir, es que si bien cada chico es un genio en potencia, esa situación no le da derecho al adulto para que se ensañe en convertirlo en “superdotado”.

Hay que dejarlos jugar, así de sencillo, jugar con ellos, que jueguen con otros chicos, leerles cuentos, curiosear, cantar, oír música, bailar, hacer castillos de arena, pintar, disfrutar el baño, la comida; todas estas acciones son estimulación adecuada para el conocimiento indicado, conocimiento que debe resultar útil para la felicidad del niño.

La verdad en la primera infancia se es una esponja, se absorbe todo, siempre que el mensaje sea claro, útil, y en lo posible amable, de lo contrario chicos presionados para aprender enciclopedias temáticas estarán aburridos. Importante anotar que la “sobre-estimulación” es una forma de maltrato pues obliga al pequeño a “recitar” una serie de palabras que para él son inútiles, y sin sentido. 

Los chicos necesitan alegría, capacidad de asombro, sorpresas, explorar el ante jardín, actividades compartidas que motiven y estimulen sus destrezas, su capacidad investigativa… es que resulta increíble que en pleno siglo XXI aún existan modelos de “Genios Vs bufones”. Algo triste, dicen los “híper doctores” que wao” aprenden a leer a los 2 años de corrido, wao que maravilla, no hay tal maravilla para saber leer hay que tener comprensión de lectura y un modelo sico-rígido jamás estimulará la lecto-escritura como una forma de ver, abordar y resolver la vida.

Educadores para felicidad, en este tema la tarea se hace exigente, pues hay que poner en la balanza “niños enciclopedia Vs Niños felices”.

Con Caricias Calientitas

martes, 30 de abril de 2013

MATERNIDAD PARA LA FELICIDAD


Hoy con un tema que inquieta a todas las mamitas gestantes,  ¿Qué está pasando con el bebé, qué se le está formando? Bueno una pasada por cada mes: 

PRIMER MES: Los 9 meses del embarazo se calculan desde el primer día de la última regla. El óvulo más o menos se encuentra con el espermatozoide el día catorce, e inmediatamente el ovulo queda fecundado. A los 6 días después del feliz encuentro la fecundación, se convierte en un compuesto de células que se acomoda en el útero. Entonces los 23 cromosomas del óvulo y los 23 cromosomas del espermatozoide se unen, y aquí queda el sexo definido; y la mamita empieza a sentir algunas sensaciones extrañas, nauseas, el olor de algunos alimentos no le gusta, sus senos se vuelven más sensibles. La placenta comienza a formarse, igualmente el embrión y el archí famoso líquido amniótico. Para el bebé esta etapa es crítica, pues está débil, su corazoncito late 65 veces por minuto, por eso la mamita debe alimentarse con sumo cuidado y una dieta balanceada, ya que en esta época es cuando aparecen las malformaciones.

SEGUNDO MES: En este momento empieza la formación de la medula espinal y el cerebro y sus células crecen rápidamente, cerebro que continúa desarrollándose hasta los 18 meses de vida. Aparecen la orejitas, la mamita ya no tiene menstruación y sus senos se aumentan un poquito, y en ocasiones se sienten medio adoloridos. La cabecita y el tronco empiezan su periodo de formación, se pueden ver los que serán piernas y bracitos, también la boquita toma forma y se entran las raíces de los dientes. El bebé es como un frijolito mágico; la mamita, le da sueño, ganas de hacer chichí con más frecuencia, la mamita está feliz porque espera un bebé, fruto del amor. El corazón del bebé se resguarda en el tronco y al finalizar este mes sus bracitos y piernas son más evidentes el bebé mide más o menos un centímetro de largo. Igualmente sus ojitos se comienzan a pincelar como el borde de orejitas también, los hoyuelos de su naricita, y entra al tercer mes con 2,5 centímetros y mamita con su felicidad supera cualquier trastorno, obviamente con la amorosa compañía del papá. 

TERCER MES: Ya tiene nombre se llama feto, y llega aquí la dulce sensación
para la mamita y los que esperan al bebé, ya se mueve suavemente, aunque algunas mamitas no perciben el movimiento por suave, las rodillas ya comienzan a formarse, y los órganos principales, como los pulmones, los riñones y el hígado,
hacen su aparición triunfal; los huesitos comienzan a tener forma; mientras la mamita empieza a engordar o más bien a sentirse gorda, algunas ya utilizan ropa de maternidad aunque pudiera no hacer falta, pero es esa gana de gritarle al mundo ¡estoy embarazada!. La placenta comienza muy juiciosa hacer la tarea, el bebé se vuelve cabezón, pues el tamaño de la cabecita es la mitad de su tamaño total, los riñones también hacen su tarea y el bebé ya hace chichí, ese chichí se va al líquido amniótico que rodea al bebé y que a su vez lo protege de los golpes que pueden causar choques y caídas. La mamita se compra brasier más grande, Y claro su cabeza reclama al cuello y este viene pausadamente a instalarse, tiene parpados el bebé pero cerrados; ahora ya no parece un frijolito, ahora parece un huevo por su tamaño, pesa 15 gramos; y entra al cuarto mes con los ojitos bien separados y la cabecita se redondea poco a poco, las orejas quedan instaladas a ambos lados de la cabeza, ya parece más un bebé que un feto y la mamita se le abre el apetito, siente el crecimiento en su útero, y la emoción la lleva a tejer, bordar, pintar el ajuar de su bebé.

CUARTO MES: Pues inicia la segunda fase de la dulce espera, es una etapa agradable, la mamita empieza a redondearse, es el momento de tejer sueños en compañía, en pareja, ya el bebé es bebé, solo que en miniatura, ya se sabe el sexo, motivo de doble inspiración para los sueños y la construcción de su mundo, su bienvenida. Hora de comprar cepillo, pues el bebé tiene pelo en la cabecita y en las cejas, los latidos del corazón se escuchan con un monitor especializado. El feto bebe líquido amniótico y ya lo orina. Comienza su fase de cantante, las cuerdas vocales se forman, y se ata al abdomen con su cordón umbilical; la mamita tiene una toronja pues a esa fruta se asemeja el tamaño del útero, la mamita debe consumir alimentos ricos en hierro y ácido fólico. El bebé crece ya mide más o menos 15 centímetros de largo y pesa 120 gramos, es tan pequeñito que podría caber en una taza de café, la succión como reflejo aparece aunque débil; la mamita mientras tanto se acalora, y siente la necesidad de descansar sus piernas, además siente sed con frecuencia. Para entrar al quinto mes el bebé está cubierto de pelo fino llamado “lanugo”, sus uñitas aparecen como una fantasía.

QUINTO MES El bebé sigue creciendo, sus características comienzan a definirse, ya tiene huellas digitales, y el útero se acerca al nivel del ombligo. Y algo increíble sucede, el bebé comienza a chupar dedo, el pulgar es su preferido, y bebe líquido amniótico, lo cual es normal. Ya alcanza los 20 centímetros y pesa alrededor de 300 gramos. La mamita experimenta secreciones vaginales normales, pero anormal es,  si presenta picazón o éstas tengan un fuerte y desagradable olor. Aparece el vernix una sustancia sebácea que protege al bebé del líquido. En este mes la mamá si siente los movimientos de su bebé, y el papito también colocando la mano en el vientre de la madre, es como una sensación de mariposas o burbujas en el estómago. Se aproxima el sexto mes el bebé se entona con23-25 centímetros como quien dice, la mitad del tamaño que tendrá al nacer. A la mamita el ombligo se sale un poco, los senos los tiene pesados, pero feliz con su apariencia de embarazada.

SEXTO MES. El bebé se mueve como pez en el agua, la mamita puede presentar agrieras o acidez, sobre todo en la noche, antes de acostarse. Una posible solución consiste en comer poco y con mayor frecuencia. La mamita embarazada debe aumentar por lo menos medio kilo por semana de ahora en adelante. El feto también duerme y alterna sus periodos con actividad, para este momento el bebé es influenciable por factores externos, música, que la mamita se baña, en fin es un bebé bien avispado. Es importante que la mamita cuide sus dientes y su peso como quien dice acuda a su médico porque en esta etapa la mamá gana mayor peso que en los meses anteriores. El bebé cierra sus manitos, mide 33 centímetros y pesa aproximadamente 750 gramos.

SÉPTIMO MES: La tercera fase del embarazo se cuenta a partir de este mes, el bebé tiene patrones establecidos de sueño y actividad, increíble parece pero el bebé es capaz de diferenciar entre la luz y la oscuridad por la pared abdominal. El bebé ha alcanzado dos tercios del tamaño que tendrá al nacer, otra actividad sorprendente del bebé, puede diferenciar entre sabores dulces o ácidos. Da pataditas con su “gran fuerza”, puede sonreír y bostezar, pesa aproximadamente 1.8 kilogramos. La mamita siente que se le acaba el aire al subir escaleras, se despierta varias veces en la noche para ir al baño. Comienza a sentir más calor. Los huesos del bebé se vuelven más duros, proceso que continuará durante 16 años más, ya responde al dolor, la mamita sentirá calambres fuertes, para este momento la mamita debe iniciar su curso prenatal, la piel del bebé se hace más resistente, el meconio se empieza a formar en los intestinos y se evacuará en los primeros días de vida extrauterina, la mamita otra vez muy atenta con una nutrición balanceada y adecuada.

OCTAVO MES: El bebé abre sus ojitos, pone a funcionar los parpados, diferencia olores, el bebé está feliz en este mundo materno. La mamita no debe estar de pie por largos periodos, pues la aparición de várices en las piernas no se haría esperar; de la madre, al bebé le puede dar hipo al bebé; y la mamita lo percibe como espasmos rítmicos en el abdomen, también aparece el calostro, es posible que sus tobillos se hinchen, los huesos pélvicos, e incluso la espalda, podrían dolerle, la mamita en definitiva debe mantener siempre una buena postura. El bebé, tiene su canal digestivo y sus pulmones casi listos. La piel ya no está tan arrugada y roja. El bebé comienza a preparar para su vida extrauterina almacenando hierro en su hígado, también percibe el sol cuando su mamá está asoleándose. Mide unos 40 centímetros de largo y pesa 2.5 kilogramos. El cerebro crece notablemente. Toma postura para el parto y la mamita aumenta su dosis de felicidad porque ya casi nace su gran amor!

NOVENO MES: El bebé está terminando de desarrollar sus pulmones. Mide 45
centímetros y pesa 2.7 kilogramos. La mamita, puede sentir cambios, repentinos en su nivel de energía. El bebé podría nacer en este mes antes de las 40 semanas y no se consideraría prematuro, el líquido amniótico ha aumentado de una sola gota a un litro, ahora empieza a disminuir por falta de espacio. El bebé crece a ritmo acelerado, aumentando 15 gramos por día. Mide entre 50 y 52 centímetros y pesa de 3.2 a 3.6 kilogramos. La mamita debe practicar respiraciones de relajación y que vaya teniendo lista la maleta de la felicidad, que incluya la primera muda del bebé, y la ropa para la feliz mamá, el momento del parto se acerca y se debe estar preparado. Y ¡Bienvenido Bebé Feliz!

Con Caricias Calientitas

miércoles, 17 de abril de 2013

FAMILIAS RECONSTRUIDAS PARA LA FELICIDAD


La imagen de los padrastros y, sobre todo, de las madrastras, está asociada a relaciones negativas y, a menudo, invariables. Con frecuencia los niños los ven como “ladrones” del puesto que ocupan su papito o su mamita biológicos y relacionan a este nuevo personaje con una fuente de problemas y odiosas competencias. Son muchos los pequeños que se niegan a quererlos porque sienten que al mostrarles afecto traicionan a sus y por su puesto esta situación afecta desfavorablemente la felicidad e los chicos. Y si, además, la relación aparece después de la muerte de uno de sus papitos, la situación se complica aún más. La clave, aseguran los psicólogos, es ser pacientes y conceder a los niños el tiempo que necesitan para descubrir que esta nueva persona no es un nuevo papito o mamita, sino un miembro más de la familia que ayuda a formar un hogar.

Los cuentos han sido responsables, de presentarlos como seres malos, odiosos, regañones, que se empeñan en quitarles el cariño de su papito o mamita según sea el caso, esta imagen parece haber calado en los más pequeños generación tras generación. Es importante que el papito que tiene a su cargo la custodia se arme de paciencia, cariño y ternura para hacerles comprender con “actitud” que el nuevo personaje es un amigo jamás un enemigo. Por eso es importante que el nuevo miembro tenga buenas relaciones con el /la ex; así los chicos ven que la situación no es tan complicada. Es obvio que el nivel de facilidad o dificultad con la que el niño acepta la nueva figura del padrastro-madrastra es directamente proporcional al modo en que esta figura se introduce en su vida.
Los niños tienden más a actuar que a explicar cómo se sienten y necesitan “asegurar” la atención y el cariño del papito o la mamita, a pesar de que éste tenga una nueva pareja; y como los cambio siempre generan ansiedad, hay que imaginar lo que pasa por la cabecita y el corazón de un chico que ahora se enfrenta a padrastros por partida doble, la pareja del papito y de la mamita…por esta situación es importante que el padrastro-madrastra e vaya introduciendo lentamente.

Sin embargo, a veces los padrastros asumen roles principales, ahora bien cada chico es un mundo particular, las fórmulas mágicas no aplican, solo el respeto, la consideración, la amabilidad, son cualidades necesarias para que el proceso resulte exitoso; la actitud que los padrastros tienen ante el niño es vital para que éste lo acepte o rechace. No es sencillo para los padrastros saber cómo comportarse porque cada niño reacciona a su manera, tampoco quiere decir, ni más faltaba que lo padrastro se impongan “nuevas personalidades”, para nada simplemente es actuar sacando a flote sus virtudes y cualidades, manteniendo su forma de ser, es que ellos está, en desventaja frente a tradiciones, costumbres, y los recuerdos de una historia en común, y deben esperar el transcurrir del tiempo y vivencias compartidas para poder generarlas y sentirse un "miembro de pleno derecho". Incluso en el caso de un papito o una mamita que haya fallecido, siempre son parte del pasado de los hijos y éstos necesitan que se les permita tener un vínculo o recuerdos de él o ella.

La prioridad de los padrastros siempre debe estar asociada a la educación para la felicidad, por lo tanto su ejemplo debe ser impecable, para encajar óptimamente en su nuevo rol, e ir desmitificando la mala fama de los padrastros y madrastras. Actuar con naturalidad y no querer representar el papel de "papito o mamita buen”@" porque los niños ya tienen un progenitor. Asumir primero su rol de pareja y luego el de padrastro-madrastra, de carácter obligatorio es ser “Honestos” con los chicos desde el principio, jamás aprovechar su posición para desmandarse en regaños y mucho menos golpes, sé que lo que voy a decir suena crudo e increíble, pero hoy en día se conocen casos de maltrato, abuso, con menores por parte de sus padrastros y peor aún con el consentimiento del progenitor; por su puesto la felicidad queda olvidada, ojala estos casos se denuncien y claro se eviten.

También hay que decirlo, existen algunas familias, donde esté proceso se da de manera “perfecta”; otras familias que se unen tras un segundo matrimonio son tan diferentes entre sí que lo mejor que pueden hacer es apretar los dientes y hacer un enorme esfuerzo para poder pasar juntos un largo fin de semana. Construir una relación de padrastro o madrastra con chicos pequeños es bastante diferente a entablar otro tipo de relaciones, de hecho, el chico ofrece una resistencia natural, y es el adulto él que tiene la responsabilidad de ir perneando sus afecto gradualmente y con sumo respeto, los chicos aún no entienden claramente que a su papito o mamita les gusta o están enamorados de una nueva persona, que es un perfecto extraño para el pequeño. 

Como se dijo anteriormente, cada situación es diferente, no existen fórmulas
mágicas fáciles para que el padrastro o la madrastra sean aceptados. Otros chicos les toca un padrastro o una madrastra después de la muerte de uno de sus papitos, y como en todo algunos papitos tardan años en conocer y casarse con otra persona; otros se casan casi inmediatamente.

Hoy solo padrastros y madrastras, falta tocar el tema de “hermanastros”, medios hermanos, celos, como dicen los tuyos, los míos y los nuestros, y tristemente, o desafortunadamente, los más afectados son los chicos en la primera infancia, y en la adolescencia también. Como siempre una amable invitación para que estos procesos no afecten la felicidad de los chicos, ojala llevar la fiesta en paz y alegría, y por sobre todo el respeto por los chicos y papitos ausentes.

Con Caricias Calientitas

Son miles y miles los niños que hoy viven en familias reconstruidas, lo cual quiere decir que existen millones de padrastros y madrastras.

lunes, 1 de abril de 2013

DISTINCIÓN PARA LA FELICIDAD


La niñez es la etapa de la vida en la que la sinceridad, la ternura, la nobleza, la dulzura, la alegría, la inocencia, se expresan al máximo.

La creatividad y espontaneidad que tienen los infantes jamás debe limitarse porque constituyen las habilidades que les permitirán aventurarse en el mundo de la experimentación y el descubrimiento.

Caricias Calientitas invita siempre y hoy especialmente a todos los papitos, mamitas, abuelitos, abuelitas, tíos, tías, jardineras, docentes, para que brinden a sus tesoros: afecto y confianza, como también es aconsejable demostrarles comprensión cuando hagan alguna travesura, jugar, leerles cuentos, acariciarlos, cantarles, mimarlos.
Amor y comunicación son principios del ejemplo del mejor maestro, que fortalece la seguridad y confianza del pequeño y aunque la inocencia infantil pueda generar situaciones incómodas por comentarios o actitudes fuera de lugar, la comunicación con respeto es la mejor forma para guiar con amor a un hijo.

Y como toda la familia tiene cientos de historias acerca de las ocurrencias divertidas de los más pequeños del hogar, hoy es una fecha especial para celebrar las innumerables anécdotas de sus pequeños y ojala compartirlas.

Una felicitación especial a todos mis maestros a todos los hijos e hijas de los seguidores de Caricias Calientitas, y por su puesto tengo un abracito agradecido a mis maestros y bueno obviamente a mi par de bebés a mi mayor inspiración a ellos mis hijos hoy con cuerpo de adultos y alma de niños Andrés Fernando y José Fernando, a todos mis maestros, les deseo que el amor sea siempre su eterno compañero, que la alegría habite en todos sus corazones, que ustedes sean el principal motivo para celebrar todos los días su maravillosa existencia. 

Con Caricias Calientitas

domingo, 24 de marzo de 2013

PREGUNTAS PARA LA FELICIDAD


Entre los 2 y 4 años, “¿Por qué?” es la frase favorita, incluso a media lengua simpática y tierna, y ¿por qué?, pues bien esta frase tiene la propiedad de abrumar a los Papitos  y los adultos que cuidan los pequeños. Sin embargo, los educadores para la felicidad tienen un secreto: “equiparse de paciencia” porque también tienen claro que esta etapa es necesaria para el crecimiento del niño, es la edad de las preguntas o la edad de los “por qué”. Los pequeños empiezan su periodo investigativo, es querer saber todo sobre el mundo que les rodea; y pues a quién preguntar, al adulto que lo ama, que lo guía, que lo acompaña, total el adulto lleva más tiempo y se supone que conoce más, es una exploración casi integral, porque participa el lenguaje, la motricidad fina y gruesa, sus sentidos se agudizan y el tacto se luce en su máxima expresión, por eso los adultos están en el deber de ofrecer respuestas precisas, claras, amenas y veraces.

En esta etapa el pensamiento infantil ejerce gran influencia en el desarrollo de la inteligencia, la curiosidad tiene varios momentos, primero visual, luego si es posible viene el gusto…ah llevarse a la boca el objeto, ahí entra la manipulación, y posteriormente aparece el famoso ¿por qué?. El pequeño ajusta su mundo y busca comprenderlo y adecuarlo a través de las preguntas, que además dichas preguntas se convierten en su mejor aliada para llamar la atención.

Obviamente las preguntas infantiles reflejan las características del pensamiento de cada niño; son preguntas influenciadas por la estimulación, el medio ambiente, la idiosincrasia cultural, son de un realismo mágico… y por eso las repuesta deben ser apropiadas, respuestas a la ligera pueden provocar situaciones que dejan al adulto mudo.. Por ejemplo: “Un día una niña estaba sentada observando a su mamá lavar los platos en la cocina. De repente, notó que su mamá tenía varios cabellos blancos que sobresalían entre su cabellera oscura. Miró a su mamá y le preguntó inquisitivamente: - ¿Por qué tienes algunos cabellos blancos, mamá? Su madre le contestó: - Bueno, cada vez que te portas mal y me haces llorar o me pones triste, uno de mis cabellos se vuelve blanco. La niña asimiló esta revelación por un rato y luego dijo: - Mami, ¿por qué TODOS los cabellos de mi abuelita están blancos?”

Y bueno los educadores para la felicidad siempre deben tener una actitud positiva frente a la pregunta infantil sea de temas “triviales” o “trascendentales”. Cuando la pregunta es repetitiva el adulto con gracia le puede devolver una respuesta absurda, pero graciosa, que en últimas “sacude” el conocimiento del niño, por ejemplo: lleva un semana preguntando como se llama el animalito qué está pegado a la nevera (una gallinita) y todos los días el adulto le contesta: es una gallinita, la mamá de los pollitos, pero el pequeño insiste cada rato, pues un buen día se puede responder: es una vaca volando… El niño corrige el error el adulto; las preguntas absurdas estimulan la creatividad en los niños, por ejemplo: ¿Qué pasaría si las nubes fueran de algodón de azúcar? Los chicos la piensan y la repiensan… es buscar respuestas “propias”, es estimular el pensamiento, es promover la interacción pues el niño va a acudir a otros adultos. Ahora que si el chico es más grandecito, la pregunta absurda lo va a llevar a investigar en sus libros, en el diccionario.. Otro ejemplo, ¿Mami de qué es la sopa? Pues de alitas de murciélago con patitas de cucaracha.. Y entre el adulto y el pequeño pueden reflexionar y concluir que es imposible.
Falta mencionar las preguntas públicas en las reuniones familiares o sociales, esas preguntan que dejan en evidencia las intimidades del hogar, y qué contesta el adulto? Pues deben  acudir a su creatividad inmediata, sacar la conversación a un extremo insospechado, y aparte con el pequeñín decirle que cuando lleguen a la casa hablarán del tema. Igualmente el adulto debe evitar que al niño se le hagan preguntas “tontas” como: Tienes novia, todavía usas pañales? Nada que ridiculice al menor y mucho menos ponga en evidencia su intimidad y dignidad. Otra cosita las preguntas infantiles pueden no saberlas los adultos y es honesto reconocer que no se sabe la respuesta y entonces investigarla en compañía es una excelente oportunidad.
Bueno educadores para felicidad recuerden que las preguntas hacen parte del desarrollo normal del niño, las preguntas nos acompañan hasta el final de nuestros días pues son la fuente principal del conocimiento.


Con Caricias Calientitas

lunes, 11 de marzo de 2013

DEBATES PARA LA FELICIDAD


Los pequeños con frecuencia pelean por su derecho a ser reconocidos, Es una constante lucha de rivalidad “inocente” que se da entre hermanos y compañeritos de clase, vecinos, primitos; esto lo hacen con el fin de demostrar a los demás y a ellos mismos su sentido de pertenencia, su territorialidad y sus capacidades. Los papitos normalmente reaccionan enojados y a toda costa tratan de imponer su autoridad; creyendo erróneamente que así calman la situación.

Si los papitos buscan las causas que provocan las peleas entre los niños, con seguridad solo se verán abocados a un cansancio agotador; ya que los pequeños no poseen madurez para entender que en la vida no se trata de competir, ni quién es mejor en algo, simplemente de tratar de hacer las cosas bien y vivir en armonía con los demás. Los niños pelean por cosas simples cómo: el control de la televisión, el asiento delantero del auto, ropa, zapatos, notas del colegio, regalos diferentes que les dan, juguetes, quién toca el botón del ascensor, la luz de la habitación, los deportes, etcétera, En si son cosas triviales que pueden convertirse en largas horas de llanto para ellos.

Lo primero es tener normas claras con antelación, por ejemplo “sales a jugar” pero te portas bien sin pelear…porque a la primera pelea, te entras.. la norma debe ser verificada que le quede clara al niño, luego escuchar argumentos, si el chico cae en una rabieta ni modo cumplir la norma establecida es prioritario, la paciencia es vital, pues si el adulto la deja perder, todos pierden… Un niño inquieto y de mal genio, en cualquier momento va a estallar. Los papitos deben arreglar esos pequeños problemas de carácter que más adelante pueden ser peor. Las rabietas y peleas deben arreglarse uno a uno, para poder escuchar las diferentes versiones de los protagonistas. Y posteriormente se el niño agresor pedir una disculpa, aceptar la culpa es necesario para que los chicos aprendan a controlar su carácter, y el otro a ejercitar el perdón.

Es un grave error castigar a los chicos peliones, mandándolos a estudiar, los castigos deben estar asociados a gustos que no interfieran con las necesidades básicas del pequeño, ejemplo no ver más tele. Hay que aceptar que las peleas existen y que los papitos no las lograrán extinguir directamente, menos aún con gritos y castigos. Confiar en que es posible encausar las peleas y hacerlo pronto, pues lo peor sería que los hermanos se acostumbren a esta forma violenta de dirimir sus diferencias. Entender que aunque las pelas son “normales”, eso no significa que esta situación deba ser admitida, En resumen, calma, lucidez y claridad cuando empiezan los gritos y puñetazos de: él me hizo y yo no.
Durante la primera infancia la causa más común de las pelas son los juguetes, y por favor los papitos no deben alentar las peleas con insinuaciones como: “si te pegan, pega tú el doble”, violencia solo genera más violencia; algunos niños son premiados involuntariamente por su comportamiento agresivo. Por ejemplo, puede que un niño empuje a otro niño, tirándolo al piso y quitándole su juguete. Si el otro niño llora y se aleja, el niño agresivo se siente victorioso ya que consiguió el juguete. Es importante identificar si este patrón está ocurriendo en los niños agresivos. Cuando las peleas son frecuentes, esto puede ser una señal de que el niño tiene otros problemas. Por ejemplo, puede estar triste o alterado, tener problemas controlando el coraje, haber sido testigo de violencia o haber sido la víctima de abuso en el cuidado diurno, en la escuela o en el hogar. Las investigaciones han demostrado que los niños que son físicamente agresivos a temprana edad tienen la tendencia a continuar dicho comportamiento cuando son mayores.

Los estudios también han demostrado que los niños que son expuestos a la violencia y la agresión repetidamente a través de la televisión, los videos y las películas, actúan de manera más agresiva. Si un niño pequeño tiene problemas persistentes con la acción de pelear y de morder o exhibe un comportamiento agresivo, los papitos deben buscar la ayuda profesional de un psiquiatra de niños y adolescentes o de otro profesional de la salud mental que se especialice en la evaluación y tratamiento de los problemas del comportamiento en los niños pequeños. 

Nuevamente aquí hay que traer a colación al ejemplo como el mejor maestro, un chico que vive en un ambiente donde todo se soluciona a los gritos y está continuamente expuesto a peleas verbales agresivas entre sus papitos y adultos, inevitablemente será un chico agresivo. En la primera infancia son frecuente las `peleas entre hermanitos, esto muchas veces llega a preocupar a los papitos, si bien es cierto lo más saludable debería ser evitar las peleas, no se puede negar que éstas forman parte de la vida de los niños. La intervención temprana es mucho más efectiva. No hay que esperar a que el niño empiece a mostrar un comportamiento más agresivo. Hay que mediar tan pronto se observe que el niño se siente frustrado o que se está alterando.

Cuando los niños pequeños pelean a menudo, la “supervisión” debe ser mas cercana. Si el niño le pega a otro niño, de inmediato separe los dos niños. Luego trate de consolar y atender al niño que ha sido golpeado, e inmediatamente acuda a las normas establecidas. Al bebé que comienza a caminar (de 1 a 2 años) hay que decirle: "NO SE PEGA, DUELE CUANDO PEGAS". Al niño pequeño (de 2 a 3 años) SE LE DICE: "YO SÉ QUE ESTAS ENOJADO, PERO NO PEGUES. CUANDO PEGAS DUELE" Esto comienza a enseñarle la empatía hacia otros niños. Además cuando se está ya en calma se le puede preguntar, si a él le gustaría que le hicieran eso, pegar por ejemplo, jamás por ningún motivo solucionar con más golpes la pelea. Esto le enseña al niño a usar comportamiento agresivo.

Los papitos no deben ignorar o menospreciar las peleas entre niños cualquiera que sea su relación, hermanos, compañeritos, vecinos, amiguitos, en fin. Hay que enseñarles con una gran dosis de dulzura que la agresión no es la forma correcta para conseguir lo que uno quiere. Por ejemplo: imaginemos el caso de dos niños, uno de 6 y otro de 4 años de edad. El mayor está jugando con una pelota hasta que el más pequeño aparece para quitársela. Y ahí se forman peleas y gritería. El pequeño grita y patalea porque quiere la pelota. Interviene los adultos y exigen s que el mayor conceda la pelota al más pequeño. Con eso se estará reforzando de una manera positiva a que el pequeño siempre patalee y grite para conseguir lo que quiere. Entonces una solución prudente es guardar la pelota, ni para el uno ni para el otro.
Frente a las peleas entre chicos, el papel de los papitos es fundamental, ya que un adecuado manejo por parte de ellos puede facilitar que los niños aprendan a resolver sus propios problemas por sí solos, a compartir, a encontrar soluciones y a comprender que a veces se gana y en otras ocasiones se pierde. Ante cualquier circunstancia, lo importante es explicarles con anterioridad las reglas que todos deben seguir y que si no se cumplen habrá consecuencias. Los especialistas consideran que las peleas tienen causales diferentes como: La necesidad de ser queridos; esto hace que los niños quieran tener la atención de los papitos o adultos a cargo; en estos casos el hermano es visto como un competidor respecto al amor de sus progenitores y es común que imaginen que quieren más al otro, por esta razón se debe evitar ponerse de lado de uno de ellos en el momento de la peleas. 

Cuando no desean compartir: los niños comúnmente pelean por un juguete o cuando el otro chico coge algo que le pertenece, lo que más les importa es competir y posesionarse de lo que consideran suyo. Cuando sienten que existen preferencias por alguno en el caso de hermanitos, compañeritos, primitos, hay que ser equitativos en la atención que se les presta, en estos casos las correcciones y castigos deben ser parejos; hay que evitar que los chicos piensen en que hay un “preferido”, por tanto es probable que exista mayor rivalidad entre ambos. Algún cambio en su entorno, un conflicto en el ambiente familiar o en la escuela puede generar estrés en los niños y propiciar este tipo de conductas.

Caricias Calientitas recomienda incentivar, motivar a los hijos únicos como a los hermanitos a que aprendan a resolver sus conflictos por sí solos y sólo intervenir en casos extremos. Conversar con ellos, con dulzura, amabilidad y mucha claridad cuando los niños no llegan a solucionar el conflicto, hay que escucharlos para que puedan calmarse y reflexionar sobre lo sucedido, si es necesario hacer que estén separados por un momento para evitar que continúen peleando y puedan calmarse. 

Las comparaciones son odiosas, como por ejemplo “entiende, el es más chiquito…”; esto sólo aumenta la rivalidad entre ellos y la rabia, igual plantear situaciones hipotéticas que esto le sucede a los niños desobedientes… al grano, la situación real es la que necesita solución… Felicitarlos cuando no peleen, elogiar a ambos cuando compartan o solucionen sus conflictos, esto hará que las conductas adecuadas se repitan. Enseñar con “EJEMPLO” que pelear no es la solución, por ejemplo si la pelea es por algún objeto específico o un juguete, el niño debe darse cuenta que el pelear sólo ocasionará perderlo. En este caso la intervención de los papitos o el adulto a cargo, es decisiva ya que deben establecer las normas o consecuencias de las conductas inadecuadas de los niños. Y siempre cumplirlas. 

Aunque suene repetitivo hay que enseñarles con el ejemplo, es obvio que si el niño observa peleas entre los papitos, seguirá este modelo, pues creerá que es la única forma de resolver los problemas.

Con Caricias Calientitas