miércoles, 28 de noviembre de 2012

RECREOS PARA LA FELICIDAD


Diciembre se asocia con vacaciones y toda la familia está ansiando disfrutar al máximo, y cuando hay niños en la primera infancia todo cambia; esto implica vacaciones menos aventureras y más tranquilas, más diurnas que nocturnas, de alguna manera en estos tiempos los traslados casi no son escogidos pues se viaja a un encuentro familiar, ahora con los chicos lo primero es la responsabilidad, pues ellos necesitas más atenciones y cuidados.

Es útil que a los chicos se les hable del viaje, el medio de transporte, el clima, las personas que va a encontrar, hablarles con amor si es posible mostrarle imágenes, fotos, contarles que vamos a saludar y que todos quieren abrazarlos y atenderlos, ojo papitos que el chico no se convierta en bufón, mira el niño ya hace pipi solito, mira oye como canta, mira ya sabe cuál es la nariz, para nada, pónganse en esa situación y sentirán que no es agradable ser el centro de una reunión, es como si a los papás les preguntaran, ya aprendiste a cuadrar la caja menor, cuál fue tu última embarrada en el trabajo… no, no..

Recordemos que el mundo de los niños es fantástico, divertido y está lleno de sorpresas. Sólo hace falta preparación, control de la situación, buen humor, y mucha paciencia, para que la diversión y el descanso estén asegurados.
Viajar con niños puede resultar una locura para aquellos padres que no están acostumbrados a ello o para los que no han planificado correctamente sus vacaciones, considerando que sus acompañantes más pequeños requieren una atención, servicios y precauciones especiales, por ejemplo viajan de clima caliente a clima frío y las mamitas aplican el viejo refrán que dice: “hijo ponte el saco que tu mamá tiene frío”, otras exageran abrigándolos de tal manera que parecen que fueran a estar en un iglú!!! . Y si van para la playa no abusen del sol, usen generosamente protector especializado para niños, la hora de playa para los chicos en la primera infancia es de 8 a 10 am, y de 4 a 6pm, que están bajo carpa, la resolana también quema… 
Que visitar museos y centros comerciales.. por favor con mesura, ojala los itinerarios siempre incluyan lugares de interés apropiados para niños, zoológicos, parques; como van de vacaciones seguramente frecuentaran restaurantes, y aquí nuevamente un llamado a la coherencia, pues casos se ven, llegan al restaurante, y piden refrescos para todos, y para los chicos la sopa de verde de espinacas… ojo el ejemplo es el mejor maestro, los más pequeños de la familia son personitas muy inquietas que se aburren con facilidad; hay que prepararles con antelación, dejarles que participen en la organización del viaje, preguntarles sobre los juguetes que desean llevar, etc. Un juguete es especial es considerado como su “objeto de seguridad”, en lo posible un peluche al que el niño pueda trasladarle “ordenes” y hacerle advertencias sobre el comportamiento en las vacaciones. 

Para unas buenas vacaciones en familia, Caricias Calientitas les ofrece una serie de consejos sobre el equipaje, el destino, el medio de transporte elegido, sobre lo que se debe llevar y qué cuidados se debe tener.

La idea es escapar de la vida urbana, el campo, las montañas, la playa, lugares que ofrecen contacto con animales diferentes a los domésticos y cotidianos, la playa es lugar ideal para ver estrellas, y sobre todo este tiempo es una oportunidad para acercarse a los niños, a través del juego. Viajar en carro demanda seguridad apropiada y correcta, sobraría decirlo pero es mejor recordar que los chicos van en el asiento trasero, con cinturones de seguridad, si hay bebés la mamita debe ir con ellos  atrás,  jamás adelante, hay que cuidar que si llevan juguetes a la mano no sean metálicos, la alimentación debe ser ligera para evitar mareos y vómitos, pero como a veces suceden cosas entonces llevar a la mano un muda, evitar darle jugos por la carretera pues no se sabe la procedencia del agua y la asepsia en la manipulación de alimentos Durante el viaje colocar música infantil, cantar con ellos, jugar a buscar elementos como carros de ciertos colores, hacer énfasis en los nombres de las poblaciones por las que se pase; bueno si el viaje es en avión, llevar cuentos resulta muy útil, incluso crayones para colorear, y tapar adecuadamente los oídos del niño. El equipaje debe ser ligero, recuerdo un dicho del abuelito de mis bebés, “cuando vayas a viajar lleva la mitad del equipaje y el doble del dinero”, lo ideal es hacerlos participes de la preparación del equipaje, y sobre todo recomendar que hay que llevar la felicidad puesta, en la sonrisa, en la mirada, en los modales, las palabras mágicas, gracias, por favor se deben incluir en el equipaje, es un momento perfecto para que el chico le haga recomendaciones a su muñeco, en casa se deben quedar los gritos y los regaños en vacaciones es momento para concertar, y con los chicos se puede y se debe concertar; se deben incluir medicinas que contrarresten malestares normales como gripitas.

Una última cosilla, los más chicos seguramente llegarán a casa donde tengan muchos adornos navideños y querrán tocarlos, pues con cariño le indicaremos que no se tocan, porque además no son nuestros, y otro momento ideal para que el chico le advierta a su muñeco. Hay más,  seguramente si asisten a una reunión familiar muchos quieren conocer al bebé, pues bien,  pongan mucho cuidado en respetar los horarios de sueños del bebé, igualmente los horarios de alimentación, sin ser sico-rigidos pero por favor! Y nada de cambiar pañales en público o delegar tan íntima tarea a cualquiera. A las mamitas que están en la dulce espera, por favor trayectos cortos en carretera, no excederse en comidas mucho menos ingerir alcohol o fumar.. que tal! Bueno para todos los seguidores de Caricias Calientitas ¡felices vacaciones!

Con Caricias Calientitas 

martes, 20 de noviembre de 2012

IDEAS PARA LA FELICIDAD


Estas ideas están basadas en la cotidianidad tanto de los papitos como de los hijos, lo único que pretende Caricias Calientitas, es promover un trato adecuado, amable, respetuoso, como quien dice una educación para felicidad, desde la autonomía y el respeto por la diferencia, es decir modales armónicos con el entorno.

En este orden de ideas desde que se nace y durante la primera infancia se debería: Estimular la exploración con todos los sentidos, en lugares familiares y nuevos, solos o con los demás, con cuidado y disfrute, explicar clara y amablemente sobre las habilidades básicas, explicándole el qué y el cuándo, qué es dentro y qué es fuera y el cómo funcionan las personas y las cosas; celebrar sus avances para aprender nuevas habilidades, pequeñas y grandes y su capacidad de ser único e individual, ser ejemplo para desarrollar nuevas habilidades, demostrándoles cómo practicar cada vez, de igual y diferentes maneras, con gente y con cosas nuevas.

Hay situaciones como la desaprobación inadecuada, las burlas, las negligencias, o los castigos y esos momentos demandan protección, porque para nada resulta constructiva en la personalidad del niño una situación de este talante; la comunicación debe ser amable, clara, rica en sonidos, melodías, canciones, gestos, en involucrarlos en el fantástico mundo del lenguaje y sus aplicaciones cotidianas. Guiar y poner límites a sus reacciones es vital, desde pequeñitos, es una forma de enseñarle lo que es aceptable y lo que no, el valor de la solidaridad, la responsabilidad y el cariño, como la confianza aparecen dentro del marco de la normatividad.

Estos consejillos ayudan en todas las edades, en todas las culturas, su valor se extiende más allá de los primeros dieciocho meses, es una “guía” de adaptación al desarrollo y a las preparaciones del niño, para los nuevos pasos y las nuevas etapas de su desarrollo.


Consejos que resumen lo realmente importante de las actividades cotidianas del crecimiento de los pequeños; ahora el cometer errores es parte de ser papitos y la disciplina es un área donde constantemente se está a prueba. Es una de las tareas más difíciles, y para hacerlo bien hay que tomar decisiones sensatas, claras y tomando en cuenta todo el contexto y para colmo de males eso hay que hacerlo exactamente en el mismo momento en que los papitos pueden estar cansados, frustrados, enojados o incluso avergonzados por el comportamiento de sus tesoros. Sentirse culpables no es la solución, hasta las mamitas más eficientes y eficaces, amorosas y creativas se equivocan, por eso es bueno tener presentes los errores más comunes en los que se cae habitualmente, para tratar de evitarlos.

Las librerías e Internet, están repletas de manuales, y métodos, libros, metodologías, pedagogías, además de las cátedras de las abuelitas, tías, vecinas, amigos, pediatras, pero la cuestión realmente es que no existe un enfoque único que sea efectivo para todos. Algunos niños tiemblan solamente con que se les hable fuerte mientras que a otros no les afecta en lo más mínimo. Algunos aprenden la primera vez que se les dices algo, a otros hay que repetírselo mil veces, hasta la desesperación (del adulto por supuesto), unos escuchan de inmediato, otros necesitan tiempo para gritar antes de que de que la mamita pueda hacerse oír. Y no es sólo cuestión de temperamento, es la edad y el desarrollo por el que esté pasando cada niño. La principal tarea del pequeño es retar los límites, hacer las locuras que le han dicho una y otra vez que no se deben hacer, es empezar a afirmar su independencia, por supuesto que ninguno se quedará escuchando una larga conferencia, un niño más pequeño necesitará una estrategia de disciplina sencilla, directa y rápida, eso sí, siempre con bondad, amabilidad, respeto, cariño; un chicos más mayorcito, es probable que responda mejor si el castigo tiene que ver con separarlo de sus compañeros de juego, por ejemplo. Lo fundamental es escoger el enfoque adecuado con respecto a la etapa de la vida en que se encuentran.

El “castigo” debe ser acorde a la falta y obviamente, el chico debía estar avisado de la norma y la sanción; jamás debe equipararse al nivel de frustración del adulto, esto quiere decir que no hay que imponer sanciones o una reprimenda exagerada o errada solo porque el adulto está cansado y de mal humor, hay que ser responsables y coherentes con las decisiones, por ejemplo mandarlos a su habitación toda la tarde y luego arrepentirse, pues luego la mamita recuerda que hay que ir al súper de compras!! Un buen método para utilizar sobre todo en público es decirles con el tono apropiado de voz: firme, pero no gritando y una mirada totalmente seria, pero serna y amable: “Si continuas así, ya sabes lo que ocurre”. Y si el mal comportamiento infantil no se detiene, debe haber consecuencias, a veces es bueno preguntarle a ellos mismos: “¿Qué crees que debería ser la consecuencia?” Es interesante cómo los niños a menudo llegan a un justo castigo (por ejemplo, pedir disculpas y dejar que al hermano jugar con su juguete favorito por el resto del día).

Es importante recordar como una premisa verdadera, que se sanciona la acción y se elogia al niño. Y por supuesto aquí hay que traer al ejemplo, total él es mejor maestro!!

Con Caricias Calientitas

miércoles, 7 de noviembre de 2012

NUTRICIÓN PARA LA FELICIDAD

Una sana alimentación desde la primera infancia es fundamental para el crecimiento óptimo del niño y por su puesto la alimentación espiritual, es vital para la felicidad. Y cuando se habla de alimentos espirituales no se está hablando de cultos religiosos, se habla de sentimientos, inspirados en el amor. 

Si el niño está o no bien alimentado durante los primeros años de vida, tiene un efecto profundo en su salud, tanto física, como mental y emocional, así como en su habilidad para aprender, para comunicarse, pensar analíticamente, socializarse efectivamente y adaptarse a nuevos ambientes y personas. La alimentación integral física, mental, emocional, espiritual, es la base necesaria para un buen desarrollo físico, psíquico y social de los niños. Una buena nutrición es la primera línea de defensa contra numerosas enfermedades infantiles que pueden dejar huellas en los niños de por vida, igual una autoestima fortalecida los hará más triunfadores. Una buena nutrición y una buena salud están directamente conectadas a través del tiempo de vida, pero la conexión es aún más vital durante la infancia. Es en este periodo que los niños podrán adquirir buenos hábitos durante la comida en lo que se refiere a la variedad, al sabor, textura, color, etc, igual con los sentimientos, que estarán marcando su actitud. 

Los efectos de la desnutrición en la primera infancia pueden ser devastadores y duraderos. Pueden impedir el desarrollo conductual y cognitivo, el rendimiento escolar y la salud reproductiva, debilitando así la futura productividad en el trabajo. En muchas ocasiones los papitos, con la disculpa perfecta por cierto, de que el niño esté bien nutrido, hacen de la hora de la comida un “tormento”, con angustia, ansiedades y reproches a la conducta del niño frente al alimento. Los niños tienen la sabiduría natural frente a sus necesidades fisiológicas y hay tantas estrategias para lograr que coman, sobre todo crear el hábito de la buena mesa y que comer sea un placer. El hambre, que es la normal demanda del alimento, es diferente al apetito que es el normal deseo de satisfacer el gusto, el pediatra está a cargo de ir guiando a la mamita para la introducción de nuevos alimentos, es vital que a la hora de comer se respete, y aquí nuevamente viene el ejemplo, mamás que no comen verduras cómo van a logran esa actitud ante sus hijos; pues bien existen numerosas formas para que además se mantenga el equilibrio entre crecimiento físico y emocional del menor, dado que este desarrollo va directamente ligado a sus hábitos alimenticios. 

El momento de comer, debe ser agradable, aseado, relajado y necesaria para el niño, por su puesto el castigo no está invitado a la mesa, mucho menos los gritos y jamás los golpes, yo pregunto a las mamitas en las charlas si a ellas, les gustaría que las gritaran, las agredieran, les taparan la nariz para que comieran, y la respuesta es No, entonces manos a la obra, que no se alimenta el cuerpo, también se está alimentando la actitud. Por ejemplo servirle en un plato grande para que él vea poca comida, crear presentaciones “cómicas”, que maneja sus utensilios, la cuchara, existen juegos infantiles de cubiertos, motivarlo a que se involucre, una ensalada de frutas él puede colaborar, y muy importante cuando ya tenga edad en lo posible debe comer con toda su familia en la mesa; así el ejemplo hará que el niño se apropie de los hábitos alimenticios de su familia, asimilando la conducta y modelos de ésta. 

El menú, no debe ser escogido por el niño, es el menú de la casa, aquí cabe resaltar que si bien se está tocando el tema de la alimentación, inmersos vienen valores humanos, sociales y culturales, aquí está el respeto, las buenas maneras, la higiene, sí, estos valores se ausentan de la mesa, el niño y los papitos tendrán nuevos problemas. Obviamente el niño ingiere menor cantidad que los adultos, sin ser permisivos al extremo hay que permitir que él decida y coma la cantidad que necesita para satisfacer su hambre y desarrollar de forma sana sus gustos. Ahora que si ya no quiere nada y es costumbre esta actitud habrá que consultar al pediatra, sin hacer purgas caseras, e ir diagnosticando suplementos vitamínicos, estimulantes del apetito, por favor jamás es sano auto medicar por elemental, simple y sencillo que parezca, recuerde que el crecimiento físico y emocional del niño están en juego. Por su puesto existen muchas familias vegetarianas, e introducen a sus hijos en esta dieta, que por nada debe ser rigurosa y estricta, por el contrario debe asegurarle al menor consumir suficientes minerales (hierro, calcio), y vitaminas D y B12. Al consumir alimentos como frutas, vegetales, legumbres, granos, frutos secos, soja, etc., pueden mantenerse saludables, y mejor aún consultar con el especialista, para poder seguir algunos cuidados nutritivos, y asegurarse de que el cambio no afectará de forma negativa a su crecimiento y desarrollo. 
Según los expertos, los niños pueden seguir una dieta vegetariana desde que no sea tan estricta. Los resultados de algunos estudios en los que se comparó la dieta de niños vegetarianos con la de niños no vegetarianos, concluyen que una dieta ovo lacto vegetariana proporciona un desarrollo y crecimiento físico adecuado, como con cualquier otro tipo de dieta. Por lo mucho que se habla de las proteínas, todo el mundo sabe que son importantes para el organismo. Pero lo que no es tan conocido es qué son realmente, para qué sirven y por qué son tan vitales. Pues bien, puede decirse que las proteínas son biomoléculas constituidas por unos aminoácidos que básicamente son carbono, hidrógeno, oxígeno y nitrógeno. También pueden tener azufre y en algunos casos fósforo, hierro, magnesio y cobre, entre otros elementos, de manera que hay que consultar al especialista. Otro aspecto a tener en cuenta es la diferenciación niña-niño, ya que el comportamiento frente a la ingestión de una misma dieta es diferente, así, el varón utiliza mejor los nutrientes; en cambio la niña tiene mayor estabilidad genética frente a la hipo-nutrición y otras condiciones ambientales adversas. De acuerdo a esto, aunque las necesidades energéticas aumentan con la edad en términos absolutos, el porcentaje de requerimientos para el crecimiento disminuye al mismo tiempo que lo hace la velocidad de crecimiento, y lo mismo sucede con la proporción de proteínas necesarias para el crecimiento.

Aquí algunas estrategias para una dieta saludable desde la primera infancia:
 * Asegurar un aporte calórico suficiente, de acuerdo con la edad y la actividad física. * Mantener una correcta proporción entre los principios nutritivos. * Modificar el consumo de proteínas, procurando que estas provengan de ambas fuentes: animal y vegetal, pero potenciando el consumo de cereales y legumbres frente a la carne. Para esto aumentar los primeros platos y acompañamientos o guarniciones y disminuir el tamaño de la carne, pollo o pescado. * Borrar de la dieta el consumo de grasa visible de las carnes, y recomendar que se aumente el consumo de pescados ricos en grasas poliinsaturadas sustituyendo a los productos cárnicos 3 a 4 veces por semana. Potenciar el consumo de aceite de oliva frente a mantequilla o margarinas. Cero embutidos. * Incrementar el consumo de cereales (pan, pasta, arroz) y frutas, preferentemente frescas y enteras. Cero gaseosas, refrescos comerciales, es mejor el jugo natural, y bajos en azúcar. * Procurar una alimentación variada. * Evitar el consumo excesivo de sal. * Es fundamental tener en cuenta los gustos, costumbres y condicionamientos sociales y económicos para no recomendar dietas difíciles de aceptar y de seguir por el niño o por la familia. * De la comida chatarra, es mejor dejarla por fuera de la dieta, los productos de paquete no son buenos ni apropiado para los infantes y tampoco para los adultos. * Inculcar modales adecuados en la mesa. 

En algunas culturas que los niños estén gordos es sinónimo de “sanidad” y es falso, es más hay que evitar la gordura en los pequeños, pues si de chicos se le dan grandes cantidades de comida, de adulto tendrá un estómago grande que necesitará más comida para llenarlos, nuevamente el pediatra debe participar activamente en la guía alimenticia en la primera infancia. 

Nuevamente tomar conciencia que el mejor maestro es el ejemplo, y el educador para la felicidad debe invitar a la mesa a la paciencia, la creatividad, la dulzura, y la cordura, el respeto, mejor dicho una dieta saludable con amor, es la ideal! 

Con Caricias Calientitas

jueves, 18 de octubre de 2012

CARGADITAS PARA LA FELICIDAD


Los bebés en brazos son bebés más felices, al menos lloran menos, se quejan menos, comen más fácilmente al tener acceso al pecho y duermen sin problemas. Hay quienes  señalan  que los cólicos son menos frecuentes.

En realidad cargar  a los chicos es como  evocar su sitio natural y en el que se sienten cómodos y seguros, lloran menos, comen mejor, están más relajados y duermen mejor, por su puesto los papitos  también se relajan; hay que resaltar los muchos tipos de porta-bebés que pueden ayudar, cuando se habla de "brazos" de cargar, se quiere dar a entender que también es compañía, es hablarle,  es acariciarlo...Los bebés nacen para ser llevados en brazos y así ha sido siempre, hasta que han inventado los "cargadores", coches, y demás artilugios de nuestro mundo consumista, que, usados cuando son precisos pueden hacer más sencillas algunas actividades, pero que en exceso interfieren en el contacto con el niño y a la larga, dan más complicaciones que facilidades. 

Los bebés, como parte de su desarrollo natural, pasan una fase en la que su lugar son los brazos de la mamita, y  tanto para su desarrollo intelectual y físico, como para los aspectos afectivos, el mantener esta fase lo más auténticamente posible, tiene enormes beneficios en cuanto a felicidad se refiere. Sin asustarse los bebés van creciendo.. y si los brazos son confianza, amor, alegría.. los bebés serán más independientes. Jean Liedloff, autora de “El concepto de Continuum”. Tras observar durante años a los bebés de una tribu sudamericana de los Yecuana, terminó de dar forma a sus impresiones previas: los bebés necesitan estar en brazos y es una fase de su desarrollo imprescindible y que hay que respetar.

La Fase en Brazos comienza cuando el niño nace y succiona hasta el pezón de su madre y termina cuando comienza a separarse voluntariamente de ella y su cuerpo para comenzar sus exploraciones, desplazándose por sí mismo, proceso sencillo y dulce, porque crecen tan rápido...Los bebés se siente mejor en brazos, se relajan, comen o duermen sin interferir con la vida adulta, observan, ríen, interactúan con los demás. No se ponen tiesos y rígidos como los niños a los que ponemos, con tanto cuidado, en su cunita y saltan disparados como si tuviera pinchos; los niños, contentos en brazos, nos demuestran que les estamos dando lo que necesitan: contacto físico, seguridad, apego, alimento, amor, ternura y calor. 

Todo en nosotros, los humanos, está diseñado para que nuestros bebés sobrevivan si los tomamos en brazos y mueran si los dejamos en el suelo. Ellos lo sienten así, y se sienten seguros si seguimos su instinto y el nuestro en vez de escuchar esa sarta de consejos absurdos que nos impelen a dejar a los bebés sin brazos y sin cuerpo al que abrazar a todas horas, como desean y necesitan para sentirse bien. Los bebés desean estar en brazos porque lo necesitan. 

A lo largo de la Historia de la Humanidad, y también hoy en día, hay muchas culturas que han diseñado ayudas para portar al bebé de forma más cómoda y que, además, permiten que la mujer se integre en la vida normal del hogar, la calle y hasta el trabajo (al menos donde se lo permitan). Pueden jugar con otro hijo y dar un paseo por el campo, al menos eso, sin tener que acarrear un pesado coche. Para el papá también son muy útiles. El niño, en el porta-bebé, si no tiene hambre, se quedará dormido mientras paseas o bailas, muy cerca de tu cuerpo, oliéndote y mirándote, lo que hace que el vínculo emocional entre ambos se fortalezca. 

Cargar para educar en Brazos es un mensaje que hace tanto bien para la felicidad de los pequeños y sus familias, y que, a la larga, incide posiblemente en la salud emocional de todos nosotros!  Bebés en brazos, bebés felices; es tan sencillo darles lo que nos piden, es tan sencillo darles lo que necesitan. 

Con Caricias Calientitas...

domingo, 7 de octubre de 2012

NIÑERAS PARA LA FELICIDAD


Trabajar se convierte en un oficio “odioso” cuando hay que dejar al bebé en manos de otro, con varias posibilidades, el apoyo familiar, una salacuna, ó una persona que se encargue de sus cuidados.

Un niñera, que cumple esta función, debe estar capacitada para satisfacer las necesidades básicas del bebe: afecto, seguridad, protección y estimulación, y es obvio que la persona escogida ya sea apoyo familiar o agente externo a la familia, debe ser feliz, amable, dulce, saber reaccionar en los momentos de crisis, igualmente una persona en capacidad para hablar con el pediatra, pues su actitud incide en el desarrollo intelectual y emocional del niño, ahora la calidad de este servicio marca pautas para las relaciones interpersonales del niño y su confianza en el mundo.

Confiar el “respeto” que demanda un niño en sus tiempos, hábitos, y caricias a un extraño, es un error garrafal; por eso, la capacitación para su cuidado físico y emocional es básica. Se trata de reconocer y respetar las características propias del bebé y de codificar su llanto, por ejemplo, pues en los bebés es el único lenguaje por el que se expresa si tiene hambre, está aburrido, tiene sueño o algún dolor. Queda claro que hay que satisfacer todas sus necesidades, siquiera en el primer año.

La búsqueda, selección y entrenamiento de una niñera debe ser única, porque en ocasiones los papitos por economía encargan erróneamente a la persona que además hace los oficios de la casa, sin embargo los papitos en el fondo tienen un ideal de niñera, pero obvian periodos de prueba en presencia, de alguna manera la empatía debe existir, un proceso de adaptación de siquiera una semana, siendo así los padres deben asignar siquiera mes y medio para la selección de quien tendrá a su cargo la responsabilidad de educar para la felicidad. Igualmente en este periodo de prueba es importante dejarlos “solos” y luego aparecer sorpresivamente es una forma de supervisar la adaptación del bebé. Obviamente todos desean que la niñera quiera al niñ@, que sea responsable, con capacidad de reacción y alegre. Es importante que la niñera también sea una maestra para la felicidad, que quede claro su rol, sobre todo frente al niño, porque hay que evitar que la niñera remplace a la mamita. En el 80% de los casos el personal doméstico se ocupa de cuidar a los chicos, y es cuando los niños, crecen frente a un televisor que trasmite telenovelas todo el día, u oyen música absolutamente inapropiada para todos creo.
La niñera no siempre debe tener perfil de adolescente, mujeres hasta los 65 años son competentes, incluso su experiencia es mayor, la paciencia es requerida en estos personajes como su mayor atributo, y vale resaltar que la estabilidad emocional es vital, pues en el primer año es cuando se genera estabilidad emocional y forja un apego seguro, lo ideal siempre es que la mamá pase en este periodo con su bebé.
Caricias Calientitas recuerda que la elección de una niñera no es cosa de juego ya que esta persona formará parte fundamental en el desarrollo y crecimiento del pequeño. En este orden de ideas, hay que buscar personas que tengan experiencia previa en el cuidado de niños y que preferentemente hayan estudiado puericultura y tengan conocimientos de primeros auxilios, para eso son importantes las referencias personales y profesionales que puedan presentar las candidatas y por favor verificar las mismas, una entrevista personal para tomar una decisión lo más acertada posible,  ideal sería que el niño esté presente en la entrevista y así observar si existe feeling entre la niñera y el pequeño.

La persona que se quede al cuidado del niño, tiene que ser alguien que pueda resolver situaciones domésticas, como un atragantamiento; para eso hay que plantear situaciones hipotéticas, como por ejemplo, si hay un temblor Ud. qué haría?, si el niño se cae? Si vienen los padrinos por el niño? En fin sus respuestas darán la pauta que será evaluada  por los papitos, insisto es una tarea seria pues es el más preciado tesoro el que se va a dejar a su cargo, suena feo, pero como cuando se lleva el carro al taller; la niñera que se elija debe tener periodo de prueba, bajo supervisión; y así se podrá observar su desempeño y será el momento ideal para corregir algunos errores que se deban corregir. 

Hoy en día la tecnología ayuda para hacer seguimiento, el teléfono, las cámaras webs, en estos casos todo es válido ya que se trata de la seguridad y bienestar del niño, seguramente una niñera con este perfil vale, pues ni modo, o la otra opción es un centro especializado, pues ha llegado el momento de separarse del pequeño, los empleos aguardan y hay que cubrir los gastos que ahora son más. 

Volvamos a un familiar cercano que ayude a cuidar al niño mientras la jornada laboral de los papitos, ojo este familiar también debe ser sometido a un periodo de prueba, pues muchas veces las abuelitas ya han perdido la energía que demanda la atención de un bebé, y para cualquier caso hay que unificar, normas, y hábitos, cabe aquí traer a colación que las rutinas hacen los hábitos.
Algunos papitos  a menudo albergan sentimientos de culpabilidad logran mezclarse con los de tristeza o temor a la separación, pero ni modo es la dinámica del mundo moderno, ahora bien una niñera ocasional para chicos más grandes tiene otra alternativas, por ejemplo dormir en casa de los primos, y de paso socializar en otro entorno, pero también existen chicas de jardines, salacunas, guarderías que hacen el trabajo por una noche, ojo cualquier niñera, ocasional o fija debe tener muy claro que sus novios o pretendientes no deben inmiscuirse en el cuidado del pequeño es mas no tiene que ir a la casa, y también un decreto, rotulo, premisa, máxima es que lo más importante es la felicidad del niño.

En realidad contratar niñera o buscar apoyo familiar tiene puntos positivos y negativos a considerar por lo tanto es mejor meditar primero en cuáles son los aspectos más relevantes cuando se imagina al niño en manos de personas ajenas a su entorno. Las horas de permanencia separados del niño, deben marcar también la pauta en los horarios del pequeño, ajustarse en lo posible a la jornada laboral, por ejemplo el baño en la noche a la hora de llegada de la mamita, y si se opta por salacuna debe quedar cerca de la casa.

Y bueno cualquiera que sea la decisión hay que aprovechar al máximo las horas que compartan juntos para estrechar el vínculo materno, a través de las muestras de amor, ternura, amabilidad, alegría, dulzura, seguridad, y actividades entretenidas durante los fines de semana.

Con Caricias Calientitas

sábado, 29 de septiembre de 2012


ACUERDOS PARA LA FELICIDAD

Educar para la paz es enseñar a solucionar conflictos pacíficamente, es educar para la felicidad; muchos países del mundo son víctimas de guerras, se los exhorta a fortalecer su potencial armamentista como preparación para las guerras anunciadas, en nuestras sociedades occidentales, gente joven realiza actos terribles de violencia, sin tener en cuenta su propia vida y la de los demás. Entonces hay que asumir una “siembra” pacifica, los educadores, liderados por los papitos,  deben implantar en el espíritu de los niños desde su primera infancia, las bases sobre las que se arraiga un comportamiento solidario, pacífico y social, por lo tanto, educar para la paz es más necesario que nunca, entonces esta siembre debe  obligatoriamente abonarse con comunicación, dialogo, y como siempre el mejor ejemplo en valores de  esos que hacen la paz. Para esto es necesario que los papitos estén convencidos que la paz y la no violencia son valores centrales; que los niños quieren ser pacíficos, que pueden aprender a comportarse pacíficamente, y que es un deber ineludible, el orientarlos activamente en este sentido, la primera infancia es el momento justo y oportuno para comenzar a educar para la paz, es decir, que los papitos y adultos deben fortalecerse con más decisión, a recuperar lo perdido y lograr un contrapeso a la creciente violencia dentro y fuera de la sociedad.

Cuando los educadores hablan de la educación para la paz, se refieren a los esfuerzos para orientar a los niños para que: sean apacibles, considerados, cooperadores y que tengan una actitud positiva con los chicos de su familia, su escuela, en la vecindad, con los hermanos y hermanas y también con los adultos; que en caso de disputas y conflictos serios no recurran a la violencia como «solución». Educar para la paz también significa que los papitos: sean capaces de no dejarse someter por comportamientos o intenciones violentas hacia la propia persona; que sean capaces también de ver la injusticia, cuando son otros los que sufren la violencia; de tener consideración, ayudar o intervenir en defensa del que está siendo víctima de violencia, en caso que ésta no pueda defenderse.
Finalmente, la educación para la paz incluye: la prevención de la violencia, y ¿cómo? Pues fortaleciendo la confianza y la unidad familiar como un primer paso decisivo, trayendo la alegría en las acciones cotidianas, mostrando sonrisas para agradecer, pedir un favor, y perdonar, indudablemente los chicos aprenden esto a través del ejemplo que reciben de su entorno. En una dimensión mayor significa comprometerse por cuestiones del bien común, sea en la clase, en la familia, como en la comunidad y en la sociedad en general. El objetivo es, que el niño, en el curso de su aprendizaje durante la primera infancia y en su vida como adulto, llegue a iniciar y a realizar por propia cuenta todo aquello que se refiera a la paz. Es importante remarcar esto, ya que existe una diferencia entre el comportamiento del niño, condicionado por la presencia del adulto, y lo que hace por motivaciones, convicciones y sentimientos propios. Esto último es más durable y flexible, ya que el niño actúa con espontaneidad y por propia iniciativa social y pacíficamente, acorde a la situación.

La educación para la paz comienza con los papitos y los adultos que hacen parte del entorno de los chicos, en cada palabra, en cada acción, consciente o no, se refleja la imagen del adulto; en su actitud en general, en la manera de hablar a los niños, en los puntos en que hace hincapié, en lo que permite, en lo que interviene. Algunos principios importantes de la psicología personal y pedagogía, son significativos para el éxito de una educación para la paz, así como su influencia en la práctica pedagógica: Todos los seres humanos son iguales – sin importar a qué raza, etnia, clase social etc. pertenecen; por tanto, todos tienen los mismos derechos (derechos humanos) e igual dignidad. El ser humano es un ente capaz de aprender; desde la primera infancia aprende todo, también la orientación de los valores, a través de las relaciones humanas y del intercambio social con las distintas personas de referencia.
En la práctica, esto significa que el adulto, frente al niño, nunca debe tomar una actitud de superioridad, de poder (y de por sí con más derechos); que no humilla, devalúa, obliga, castiga, aísla, rompe su relación con él: todos los errores con los cuales se puede ofender a un niño; el hacer de la igualdad una vivencia significa también, que el adulto no debe hacer ninguna diferencia en el trato con los niños y sus semejantes; que no existe un rango, un presunto arriba o abajo en su comportamiento con los demás y en su evaluación de las tareas; por ejemplo, en el hogar nadie puede sobreponerse sobre los demás: ni la postura arrogante del hijo del médico frente al hijo de un campesino, o comentarios que devalúen otras personas, religiones o nacionalidades, estas situaciones se deben sacar de la cotidianidad del niño.
La relación con los chicos debe sobrepasar el afán de enseñar, la postura de inculcar aprendizajes académicos, por el contrario debe ser una relación de confianza, dar la protección que el niño espera y necesita, la ventaja en conocimiento, experiencia y orientación de los valores del adulto, son para el niño las bases ineludibles del aprendizaje. Desde el comienzo, en la familia, el aprendizaje se realiza orientado hacia la persona cercana de referencia, y en interacción con ella: ella es el punto de partida emocional y protección frente al peligro; es, al mismo tiempo, modelo y ejemplo en todos los sentidos: cómo ella habla, actúa, siente; cómo reacciona frente al niño y acoge sus expresiones vitales; cómo reacciona frente a los demás en su medio ambiente, y cómo valora las cosas; cómo estima y encara los deberes y problemas existenciales, por esto es sumamente importante que los papitos tomen conciencia de su actitud, frente a la solución del conflicto, es decir siempre dar un ejemplo impecable. Los papitos deben responder a la necesidad de vínculo del niño con cariñosa atención, comprender y ocuparse de lo que a éste le atañe; el niño debe sentirse seguro, protegido, estimado y comprendido, incluso el chico que a veces se “comporta distinto” a lo que esperan sus papitos, él también merece amabilidad, dulzura, respeto, armonía, solo así se logra que el niño armonice su comportamiento de manera amable y pacífica en su contexto.

Miles de veces puedo repetir, recalcar, insistir en la importancia, eficiencia y eficacia del buen ejemplo, para la paz, el respeto, para la felicidad, para toda la integralidad de los valores, por eso papitos, es tan sencillo como vivir en el amor, hablar con amor, y solucionar el conflicto desde la conciliación basada en una comunicación asertiva, porque cuando hay un desliz de violencia, por parte de los adultos, es detectado e interpretado por el niño, e incluso éste puede incluirlo en su propio comportamiento; que afecta además el sentimiento de confianza mutua. Si, los papitos quieren ayudar s sus hijos a desarrollar una personalidad pacífica capaz de contribuir a la paz, ellos deben ser los primeros en dar ejemplo de no violencia, es decir de conciliación en el trato con las otras personas, y en su propia existencia buscar el equilibrio y la condescendencia.

Tener una posición clara y decidida frente a la violencia, no sometiéndose a ella. El niño no se puede orientar a un modelo que se comporta pacíficamente, pero que no se opone a la violencia cuando otro la práctica, es decir que se somete a ella, esto cuenta no sólo por su reacción a comportamientos violentos en la clase, sino también durante las pausas y en el camino a la escuela; frente a la injusticia y violencia contra los niños y los seres humanos en general, en la comunidad, en el país, en el mundo. Muchos motivos indican que cuanto más credibilidad tienen los chicos en sus papitos como modelos y personas de referencias, más profundas y durables resulta el aprendizaje de un comportamiento social y apacible en los niños.

El ser humano (biológicamente) no tiende instintivamente a la maldad y debe reprimirla, sino que aprende su comportamiento y desarrolla sus sentimientos, su inteligencia, su motivación para el bien, en la relación con las personas hacia quienes se orienta, y de las cuales depende desde el comienzo. Los niños aprenden a lograr sus propósitos con violencia y aprenden, también, a realizarlos sin violencia. Enseñarles esto a los niños es obligación de los papitos, por eso, son componentes importantes de este proceso de aprendizaje: Buscar soluciones sin violencia a los conflictos.
Desde su nacimiento, los niños y niñas se encuentran en una permanente construcción de relaciones sociales y culturales, vínculos que surgen a partir de encontrarse insertos en grupos que preexisten a su llegada como ser: su familia, grupo social, etc. Su participación en estas interacciones sociales, le permiten iniciar el complicado proceso de conocer y conocerse, construirse como persona, construir su identidad individual y sociocultural. Van adquiriendo normas e incluso a medida que crecen pueden no solo apropiarse de ciertas reglas, sino que pueden interpelarlas, cuestionarlas e incluso modificarlas, de eso se trata la construcción de autonomía del niño. Y en ese camino que recorren los niños deben conocer sus derechos y también sus deberes, claro que es posible trabajar estos temas desde la primera infancia, por ejemplo: tienen derecho a ser escuchados, derecho a la alimentación, al descanso, a la recreación, esparcimiento y fundamentalmente al juego, como situación intrínseca a la etapa de la niñez; hablarles en plural, por ejemplo: “vamos a recoger los juguetes”, se están trabajando los deberes, es ir avanzando sobre las consecuencia que trae cada acción, es promover el respeto por la diferencia, como los deberes, por ejemplo a veces los papitos se deben disculpar con los chicos, claro!

Otro punto que hay que aclarar es que los chicos desde su primera infancia aprenden a detectar los que es correcto y lo que no, por ejemplo a un chico tampoco se le dice: “oye popo y nunca  se hace delante de los invitados”, pero gratamente nunca vemos a los chicos haciendo estas faenas, por qué? Pues porque jamás lo han visto; nuevamente el gran maestro el ejemplo, y así van inmersos derechos y deberes.

Despertar la sensibilidad y la comprensión, es una tarea que demanda dulzura, dedicación y sobre todo paciencia, educar para las paz a los hijos necesita que los papitos tengan a flor de piel la paciencia, es más son sus hijos los que le dan la oportunidad de fortalecer la paciencia, hay un valor que es compañera de la paz y es la generosidad, esto hace que los chicos crezcan con conciencia social apropiada, actitud que es base fundamental para vivir en paz.

Con Caricias Calientitas

lunes, 3 de septiembre de 2012

SIN EMBUSTES PARA LA FELICIDAD

Las mentiras en los niños tienen su propio significado, lo que no pasa en los adultos, los pequeños en la primera infancia creen que sus papitos son los “sabelotodo” e incluso creen que les leen el pensamiento. Cuando mienten por primera vez los chicos, creen que los papitos guardarán el secreto, y resulta que los papitos hacen de esa mentira un acontecimiento, social y familiar, situación que inmediatamente empieza a desmoronar la perfección de los papitos; y los chicos de alguna manera se dan cuenta que la realidad es distinta a la que ellos percibían. En los chicos de menos de 4 años, los sueños, deseos y fantasías no siempre se diferencia de la realidad objetiva. La confusión entre la realidad palpable, y los deseos que se satisfacen en su mundo imaginario, inducen la mentira infantil, y es aquí cuando los limites afectuosos, amables, deben aparecer. 

Ahora bien, la mentira la deben diferenciar los papitos y los adultos del imaginario del juego, en ciertos momentos, los chicos elevan su autoestima con mentiras sobre el carro del papito, estas mentiras, son ocasionales en la mayoría de los niños y no se les debe dar el valor dado a la mentira moralmente como algo a sancionar con una penitencia o castigo, sino tratar de entrever la causa que lo llevó al niño a ese accionar y aclararle que eso es una mentira y como tal no se debe repetir. También mienten los chicos, como una estrategia para ganar beneficios y evitar oficios, tales como: lavarse los dientes, o decir que no tiene ganas de hacer chichi para seguir jugando. 

Nuevamente hay que diferenciar las mentiras ocasionales de las mentiras reiteradas, ya que en este caso, están expresando algo por su medio, adquiriendo un valor particular que tiene que ver con cierta verdad histórica e interrelaciones de carácter familiar o social. Papitos y mamitas, las mentiras en los chicos llevan verdades inmersas de sumo cuidado, por ejemplo: “mami la profe dijo que yo soy el mejor”, y todo es mentira, lo que busca el chico es que le presten más atención, que de alguna manera celebren sus logros, por eso la actitud de los papitos es vital, la honradez de la palabra debe ser limpia, sin exageraciones ni mermada, además no lo había dicho antes porque asumo está claro y entendido que el mejor maestro es el ejemplo y en asuntos de mentiras, el ejemplo sigue siendo el mejor maestro. 

A ciertas preguntas infantiles como, la muerte, el nacimiento de los niños, las respuestas o explicaciones que se les dan, distan la mayoría de las veces de la verdad, porque se asume que no entienden, si bien no entienden una explicación científica, técnica, larga y complicada, bobitos no son, y si se responde distorsionando la realidad no se ayuda para nada. Las preguntas de los chicos están íntimamente ligadas con sus historia de vida, y la edad de los por qué, que genera sus primeros interrogantes, de dónde vengo, por qué el abuelito se fue al cielo? Por qué mami no tiene pene? Es una búsqueda permanente de la “verdad”, verdades que ellos aplican a las preguntas simples, por ejemplo, de dónde sacaste esa falda tan bonita? Y contesta, del closet, a lo que adulto hace una fiesta, se ríe, y el chico lo toma como una burla, en estos casos se están enviando mensajes distorsionados de la realidad, en su raciocinio el chico se confunde, y para evitar la “burla” la próxima vez, más bien miente. La tarea de los papitos, es un reto, trasmitir la verdad sin agredir el ímpetu curioso e imaginativo en el niño, su curiosidad por los grandes interrogantes que hacen a la humanidad y que cada uno tratará de apropiarse alguna respuesta.

Los papitos normalmente están creyendo y queriendo hacer ver que la verdad es todo, pero simultáneamente involucran al niño en sus mentiras, “dile que mamita salió”, “dile a los abuelitos que fuimos a la playa”, y peor aun cuando las discusiones entre los papitos son por mentiras. Atención papitos, los chicos en la primera infancia son como esponjas, todo se lo están “pillando”; es como vivir en una mentira, modelos de comportamiento que afectan el carácter, la personalidad, las habilidades y destrezas para la vida de los chicos. Hay, mentiras comunes, por ejemplo lo que pasa en el jardín con su desempeño escolar, dice el viejo refrán que: “los borrachos y los niños nunca mienten”, y eso no es verdad”, los chicos mientes, especialmente cuando sabes que algo estuvo mal hecho, yo no fui, es su primera respuesta, e inculpa sin compasión al hermanito, a quien sea; y esto sucede por miedo al castigo, al regaño y en ocasiones a los golpes, mienten porque tienen pánico, y porque creen que su mentira es creíble, una vez conocí una niña de 5 años que no hizo su plana escolar, y cuando se la pidieron, dijo, “es que se me borró”, la profe llamó a su papá y ella delante de él se mantuvo diciendo, “es que se me borró”, todo por miedo físico a una fuerte golpiza, que en últimas se la dieron… Los chicos aprender a mentir para defenderse, de la agresión física, emocional, de la sanción que lo excluye familiar y socialmente. 

Muchas veces las mentiras son una imitación de sus papitos, ellos oyen cuando mienten y se dan cuenta, nuevamente recalcar que los chicos aprenden más de las acciones que de lo que oyen, la clave está en hablar con el niño, hacerle entender con situaciones comprensibles para su edad los efectos de las mentiras, para quien las dice, y las situaciones malucas y desagradables que genera una mentira, lo mal que se pueden llegar a sentir los otros y que no nos gustaría eso para nosotros; yo soy de las que piensa que las mentiras son mentiras, que no existen las mentiras piadosas o que una mentirilla, para nada la mentira es eso, una mentira. Cuando los papitos descubren a su hijito en una mentira, lo primero es asegurarse que no tenga un motivo poderoso para decirla, en caso contrario hay que sancionar la acción y explicarle dulce, respetuosamente la importancia que tiene la honestidad en su felicidad y la de los seres que lo aman. 

Todos los papitos y docentes alguna vez se enfrentan a la mentira infantil, a veces inocente, y otras veces con verdadera premeditación, lo cierto es que la mentira en el niño es casi una forma normal de comunicarse en el ambiente en que cotidianamente nos desenvolvemos. Cuando se le dice a un niño "Estás mintiendo", hay que tener sumo cuidado. Mentir es decir falsedades, es engañar a través de la palabra. Un niño que miente no siempre lo hace con intención. Normalmente, en la primera infancia los niños confunden la realidad con la fantasía, de ahí que sus juegos parecen tan reales. En esas edades, cuando un niño se acerca al adulto y dice: “Por favor cómprame esta sopita de letras, que prepare en mi restaurante”, está invitando a participar de su fantasía y no está intencionalmente queriendo engañar. Este tipo de "mentira" es inocente, sin premeditación y sobre todo sin querer conseguir ningún beneficio con ello. Queda claro, entonces, que durante la primera infancia la mentira se da como parte del juego, como viviendo su fantasía en la realidad. Resumiendo los chicos mienten por imitación, por miedo, o respondiendo a una exigencia, es cuando se le hace ver que de él se espera mucho; y entonces mientes para satisfacer las expectativas de los papitos. 

Sea cual fuere la causa concreta de la mentira, siempre es señal de que el niño está en apuros. El que miente es porque lo necesita. Con la mentira, el niño nos está diciendo "auxilio". No siempre la mentira es tan grave como para preocuparse. Cuando la mentira es surgida de la fantasía, normalmente con la madurez del niño, ésta desaparece. Cuando se trata de mentira propiamente dicha, tendríamos que preocuparnos si es recurrente o si se presenta como: La mentira patológica: La famosa "mitomanía" que surge del niño que intenta persuadir y convencer a los demás de la realidad de sus relatos. Esta es la mentira que se vuelve habitual, una forma normal de reaccionar en el niño. La mentira neurótica: Surge como producto de un nivel elevado de ansiedad en el niño o del temor en general. Por ejemplo el caso del niño que habitualmente miente acusando a sus profesores de mal trato para ocultar su rechazo escolar. Hay que cerciorarse de qué tipo de mentiras se está enfrentando, pues, se corre el riesgo de una equivocación garrafal en la intervención. Siempre reaccionar con calma aunque con disciplina. 

Felicitar o premiar al niño que confiesa la verdad. Si se le castiga a pesar de que ha confesado, se está motivando el hábito de mentir (la próxima vez lo hará con más cuidado para que no lo descubran...). Sólo en última instancia habrá que acudir al castigo. Impulsar un ambiente de confianza, en la que el niño se anime a contar sus travesuras y sus errores. Estar alertas. Por mucho amor a los hijos, hay que aceptar que a veces fallan, que no son perfectos e ideales como los sueñan los papitos. Lo ideal es que estas condiciones se den como prevención de la mentira en el niño; esto desde el hogar, es allí donde se crea el primer modelo de comportamiento de los chicos. 

 ¡Animo papitos! Un gran reto los espera en la formación de la honestidad en sus adorados tesoros. 

Con caricias Calientitas