domingo 18 de marzo de 2012

AMOR POR SIEMPRE PARA FELICIDAD


Desde la creación de este blog, me la paso buscando la manera más precisa y sencilla de decirle a los papitos, mamitas, jardineras que el secreto de educar para la felicidad, está en el amor que se expresa a cada instante, desde el momento de la concepción hasta … Como reza la campaña nacional en Colombia, “De Cero a Siempre”… Como todo secreto tiene una pócima, unos ingrediente que solo sabe aplicar el Buen Ejemplo, que en ultimas es el vestido habitual de todo lo que se pretende enseñar!

Hoy quiero nombrar a todos mis amiguitos, primitos, a todos, desde el que está por nacer como las princesas de 5 años y los príncipes como Matías más grandecitos, a todos y todas porque todos merecen ser felices. Todos mis vecinitos, Juan Marcos con sus primeros pasos, Eliyajo con su alegría desbordante, Jerónimo con su lenguaje seductor, Paulina y Sarita con su transición de ternura a ilusión, Isa con su majestuosa fantasía, Matías con su edad de los por qué, Juan Martín con su extrema dulzura, Santiago con sus primeras líneas de amor a la patria, de todos podría decirse algo amable, mejor dicho de todos se puede elogiar su andar por la vida, siempre resaltado sus logros, sus triunfos, rara vez se oye un papito una mamita hablando mal de sus hijos, aunque tristemente algunos se quejan; cuando no hay la capacidad, ni la disponibilidad, ni la creatividad para estar con los chicos, enseguida los diagnostican de híper activos,.. e incluso los tildan de “tremendos”, olvidando que todo en este momento de sus vida les llega al “Chip” central, y de mucho repartirles terminan por creer que son seres “detestables”, que nadie se los aguanta.

Los papitos son los que marcan la pauta, la chica niñera, los otros familiares, tratan los niños tal cual los tratan sus papitos, y aquí entra rampante el ejemplo a llevarse la responsabilidad, a veces oye uno en una guardería a la maestra “gritar” para pedir silencio… y por favor es esa la manera de educar con amor? Claro que no, el amor es comprensivo, tolerante, respetuoso, y voy hacer un alto en respetuoso, porque a los papitos y adultos “responsables, se le olvida que el niño es niño, entonces pretenden que se comporte como adulto, quieto, callado, no toque.. por favor.. ¡ Un niño es inquieto por naturaleza, como dice el dicho es mejor atajar que arriar!.

Todos los días los papitos y mamitas deben hablar con sus hijos, incluso con los que están en periodo de gestación, todos los días.. es la forma de estimular el lenguaje las habilidades y destrezas para la comunicación, me apena por los chicos de meses, incluso por los mas grandecitos, aunque este último grupo se defiende mas.. Los chicos son convidados de piedra, uno ve a las mamitas en los súper mercados llevando sus bebés y mudas, no se les ocurre mostrarle una zanahoria, cantarles una canción de las frutas, en fin, cantar la vaca lechera, nada, ellas van como si el bebé no existiera, y … muchas veces cuando se dirigen a sus bebes, es para mandarlos callar! Otra vez, ejemplo con amor, a los chicos hay que estimularlos todos los día, si se encuentra con el vecino, hay que motivar al bebé a saludar.. a sonreír.. Pero nada algunas mamitas se saltan este hermosa oportunidad de fortalecer habilidades diciendo: hoy amaneció bravo! Ah?

Otra actividad continua es alimentarlos bien, pero bien es bien.. y aquí el ejemplo se raja.. en vez de jugos gaseosas, en vez de frutas comida de paquete chatarra.. la coca-cola es parte de la dieta del bebé… La pregunta es las mamitas y papitos comen verduras, ensaladas, o comida chatarra… el consumismo de la tele es nefasto, comen a cambio de un inútil muñequito, que para nada sirva, se convierte en motivo de competencia con sus compañeritos del cole; alimentarlos bien es un deber de los adultos, según culturas y costumbres hay chicos que comen “fritos” todos los días, y si se le muestra un tomate… carita de no me gusta ponen y saben por qué.. porque eso le enseñaron con el ejemplo.

Y si de jugar se trata, actividad que estimula la inteligencia, la creatividad, el desarrollo pre matemático, la pre lectura, la comprensión… aquí se rajan muchos papitos y mamitas.. que difícil es encontrar hoy en día chicos que tengan la fortuna de que sus papitos les dediquen una hora diaria para jugar, cantar, leer cuentos… Hoy en día las niñas solo hablan de princesas y barbis de los programas de la tele, que en ultimas se convierten en sus maestros.. no se ven los papitos haciendo cometas con sus hijos.. es como si fuera vergonzoso volverse niños para disfrutar aún mas de sus hijos….es como si les diera pena… triste porque el juego sí que educa, tal vez es el mayor educador en la primera infancia…el juego les estimula habilidades motrices, sentimientos y actitudes, aptitudes.. un juego infantil.. no un juego que promueva el madurarse viches, niñas de 4 años hablando de novios, maquillajes, modelos, hablando de hacer “maldades” a las compañeritas!! Por favor el juego debe ser diario y con amor, mucho amor!

Resumiendo hay que dar amor a manos llenos, el amor no mal educa, la sobre protección y la permisividad si malcrían! Los papitos recuerden se educa con el ejemplo! Deseo que todos mis chicos, mis vecinitos, primitos, amiguitos sean bendecidos con amor en porciones generosas, los adoro a todos! Y miren ojala los papitos les hagan hoy un masajito con rinse y azúcar, para desenredarles los pasos y endulzarles las pisadas!
Con Caricias Calientitas



martes 21 de febrero de 2012

MANDAMIENTOS PARA EL AMOR


Hoy presento un “mandatario” que encontré en la red, realmente reúne sucintamente 10 puntos claves, que hacen más amable la vida del bebé, es más siento que le apuesta a la felicidad, desde el respeto por la diferencia.

Muchas veces los bebés se ven sometidos a unos “reglamentos” verticales y estrictos que parten de un afán de perfección por parte de los papitos, es más las falsas ordenes se originan en una satisfacción personal de los papitos, por ejemplo, “Me recoges los juguetes ya”, “me haces la tarea ya”, y así son todas las frases, que según ellos los papitos educan! Por favor!. O en otras ocasiones en la mayoría dan ordenes los papitos y educadores, que carecen de todo sentido.. con exigencias que ni para ellos, por ejemplo: “Y se duerme ya”, “Hay muchos niños con hambre, y usted desperdiciando, se toma la sopa ya! Y qué decir de los llamados de atención con preguntas, nuevamente se ve el desconocimiento que tienen muchos adultos de lo que realmente es el amor y su función en la pedagogía con un niño pequeño, veamos. “¿Qué te dije?” “¿Por qué tiras el juguete? Acaso no ves que me canso recogiéndolo? Dime por qué?” Y qué decir de los pronósticos negativos, “te vas a caer”, “vas a regar el jugo”, “te vas a enfermar”.

Tendría miles de ejemplos sobre los diálogos entre papitos, educadores y chicos, ordenes sin explicaciones, “Nooo porque yo lo digo”.. ah? Entonces estos tips resultan oportunos y prácticos, y por ultimo cualquier acción pedagógica, que esté contaminada de amor, respeto y claridad, seguramente es un éxito!

Mandamientos del Bebé:

1. Mis manos son pequeñas, por favor no esperes perfección cuando tiendo la cama, hago un dibujo o lanzo la pelota. Mis piernas son pequeñas, por favor camina más lento para que pueda ir junto a ti.

2. Mis ojos no han visto el mundo como tú has visto, por favor, déjame explorarlo, no me limites innecesariamente.

3. El trabajo siempre está allí. Yo seré pequeño solo por un corto tiempo, por favor, tomate un tiempo para explicarme las cosas maravillosas de este mundo hazlo con alegría.

4. Mis sentimientos son frágiles, por favor esa pendiente de mis necesidades. No me retes todo el día (a ti no te gustaría ser retado por ser tan duro). Trátame como te gustaría a ti ser tratado.

5. Soy un regalo especial de Dios, por favor atesórame como Dios quiso que lo hicieras, respetando mis acciones, dándome principios y valores con los cuales vivir y enseñándome amorosamente.

6. Necesito tu apoyo y tú entusiasmo, no críticas, para crecer. Por favor, no seas tan estricto, recuerda, puedes criticar las cosas que hago sin criticarme a mí.

7. Por favor, dame libertad para tomar decisiones propias. Permíteme que me equivoque, para que pueda aprender de mis errores. Así algún día estaré preparando para tomar las decisiones que la vida requiere de mí.

8. Por favor no hagas todo por mí de alguna forma eso me hace sentir que mis esfuerzos no cumplieron con tus expectativas. Yo sé que es difícil, pero deja compararme con mi hermano o hermana.

9. No temas alejarte de mí por un tiempito. Los niños necesitamos vacaciones de los padres, así como los padres necesitan vacaciones de sus hijos.

10. Llévame a la iglesia o dame ejemplos de vida espiritual. Yo disfruto y Aprendo.”

A todos los papitos y educadores una dulce recomendación, hablen con amor, eduquen con amor, sirvan con amor!

Con Caricias Calientitas…

Muchas veces los padres no logran hacer cumplir sus órdenes. ¿por qué?... seguramente dan órdenes confusas, poco claras LEER MAS



sábado 18 de febrero de 2012

BUENOS MODALES PARA LA FELICIDAD



Los niños desde chicos deben aprender cuáles son los comportamientos adecuados en diferentes ámbitos y situaciones. Todos los papitos y mamitas desean estar seguros de los buenos modales de sus hijos en su presencia o en su ausencia.

Los papitos, sienten un orgullo inmenso cuando se dice que sus hijos están

bien educados, es el reconocimiento a una ardua tarea que ellos, los

progenitores deben iniciar desde muy temprana edad. Inculcar a un

chico, buenos modales y normas de comportamiento le ayudará en el

futuro en su proceso de socialización y le permitirá adquirir valores y

actitudes imprescindibles para relacionarse con los demás. La paciencia y

el buen ejemplo como siempre son las principales estrategias pedagógicas

para conseguirlo.

Conseguir que un niño pequeño, pida siempre las cosas "por favor" o que dé las "gracias" cuando recibe algo no es fruto del azar, es más bien un efecto del buen ejemplo y el medio ambiente, detrás de este logro persiste un importante trabajo educador por parte de las familias. Pero los buenos modales no se fundamentan sólo en estos dos términos son un conjunto de actitudes que se respaldan en las famosas palabras mágicas.

El Diccionario de la Real Academia define la cortesía como: "la demostración o acto con el que se manifiesta la atención, el respeto o afecto de una persona a otra”.

Al momento de educar a los niños pequeños, siempre decimos “las enseñanzas entran por los ojos, los oídos son un mero acompañamiento”. ¿Cuántas veces le dices a tu hijo, una y otra vez “no pongas los codos en la mesa”? Te pregunto, ¿tú predicas con el ejemplo? Se nos olvida que en la edad de 0 a 6 años, en la enseñanza de algunos modos de comportamiento el ejemplo es vital.

En esta edad, la imitación y el juego son básicos para que los niños asimilen cualquier aprendizaje relacionado con su comportamiento. Sin embargo, hay niños a los que les cuesta más trabajo que a otros adquirir estos hábitos y no es porque sean menos inteligentes que otros, simplemente tiene que ver con que les cuesta más trabajo mantener la atención. En este caso, es muy importante enseñarles a observar.

A los niños hay que enseñarles cuando son pequeños y no decir “déjalo es un niño, ya aprenderá cuando sea mayor”, pues perdemos la oportunidad de sentar las bases para un sólido crecimiento.

¿Cuándo empezar?

Cuando empieza a hablar, a decir sus primeras palabras es un momento importante en la educación de tu hijo. Cuando escuchas por primera vez la palabra “papá” o “mamá” es momento de ponerse a trabajar. Aunque tu hijo no hable mucho, comienza a enseñarle a dar las “gracias” y a pedir las cosas “por favor”. Aunque no es capaz de repetirlo, debes ser consistente y te sorprenderás con los resultados.

En la medida en que tu hijo va creciendo, necesita diferentes atenciones que requieren de tu tiempo y paciencia. Algo que debes pensar es en “invertir” en tus hijos, no sólo a invertir dinero sino a “invertir” tiempo. No necesariamente implica que pases toda una tarde enseñándoles buenos modales, piensa que más vale que sea tiempo de calidad que será fundamental para el futuro.

A partir de los 2 años aproximadamente, cuando tu hijo ya tiene mayor coordinación en sus movimientos y es ‘independiente’, puedes enseñarle a tomar sus cubiertos, el vaso y a limpiarse su boquita con la servilleta. En esta etapa tendrás que recurrir a tu paciencia para insistir pero sin atosigarlo. Los resultados valen la pena.

A los 3 o 4 años tu hijo empieza a experimentar su vida social. En esta etapa ya va a la escuela, a la guardería y empieza a tener amiguitos que lo invitan a fiestas de cumpleaños, es decir, ya tiene amigos propios, no de los padres. Es en este momento cuando tu hijo comienza a poner en práctica las enseñanzas que le diste, pero ¡ojo! También empieza a aprender malos hábitos de sus compañeritos.

A esta edad tendrá cierta autonomía de comportamiento, empezará a hacer cosas cuando tú no estés presente; a veces los chicos tienen influencias nefastas, que pueden ser vecinitos más grandes, primos, o hermanos mayores, que los tratan mal, usan un vocabulario soez delante de ellos, y los presionan bajo chantaje a que se porten mal, y a que si acusan les irá peor. Es aquí cuando los papitos, maestros en la escuela, los cuidadores, tienen un papel muy importante en el reforzamiento de estas enseñanzas, y además para que no cedan a las pretensiones de chicos mayores, que llegan a ser humillantes y maltratadores.

Ahora, hay que recordarles con el buen ejemplo, los comportamientos aprendidos y enseñarle nuevos enfocados a su vida social, por ejemplo: cómo comportarse en el restaurante, en el centro comercial, en el transporte. Ahora sí: tu hijo tiene su maleta con todas las enseñanzas que le diste para desenvolverse en la sociedad de forma correcta. Con ella podrá ir a todos lados.

Tips para enseñar buenos modales:

Cada vez que haga algo incorrecto dile cómo se hace de forma correcta. Nunca lo regañes en público.

Los buenos modales se transmiten en familia, pídeles a los hermanos, abuelos y tíos que te ayuden a repetirlos. Recuerda, sé consistente.

Crea un ambiente de ayuda, colaboración y respeto en la familia. No lo critiques si se equivoca.

Anímalo, hazle ver que te gustan sus progresos y explícale por qué.

No lo agobies con reglas, encuentra el punto medio.

Explícale el motivo de tus órdenes y prohibiciones, aunque no las acepte o no las entienda. No entres en discusiones interminables.

Los buenos modales son buenos hábitos.

Buenos modales le ayudarán a tu hijo a su desarrollo social.

Sé el ejemplo.

Dile lo que sí quieres. En vez de decir “¡No grites en la casa!”, dile: “Por favor, habla más quedito”. Esto te hará estar en calma y en control; a su vez, le dará a tu hijo una instrucción que seguir.

Cuando vayas a algún lado, hazle saber cómo debe ser su comportamiento.

Enseña buenos modales jugando

En una sala de espera: Permite a tu hijo llevar una mochilita con colores, carritos, muñecos y cuadernos de iluminar, todo con lo que él quiera entretenerse en la sala de espera. Puedes jugar a ver por la ventana pajaritos, coches, etc. Así lograrás tenerlo entretenido.

En la tienda: Juega a encontrar cosas rojas, verdes o azules (el que encuentre más, gana). Cuéntale cosas sobre los alimentos que vas comprando. De esta forma no andará corriendo por los pasillos.

En la calle: Este tiempo es maravilloso para conversar con él, hacer planes para los juegos del día, cantar o contar coches por colores.

En fiestas infantiles: Planea juegos organizados que duren poco, de esta forma evitarás que los niños se aburran.

En reuniones con adultos: Busca tenerlos entretenidos con películas, libros para colorear, muñecos o cualquier cosa que los tenga alejados de la conversación de los adultos, pues siempre buscan llamar la atención.

La consistencia y paciencia son fundamentales para enseñar buenos modales. Cuando te sientas agobiada o cansada, piensa que estas “invirtiendo” en tu hijo. Además, ¿a qué mamá no le gusta que le digan que su hijo está muy bien educado?

Recuerda que todos los conocimientos que demos a nuestros hijos en materia de educación en los buenos modales, se ganarán para la vida. Muy importante: disfruta este proceso con tus hijos con paciencia y amor.

Los buenos modales pueden parecer algo tan sencillo como un conjunto de reglas sobre la conducta, pero estas pautas están muy ligadas a la educación en valores. Actitudes como el agradecimiento, el reconocimiento, el respeto, la consideración, la amabilidad o la cortesía se reflejan en una buena educación. Como afirma el sociólogo Salvador Cardús en su obra 'El desconcierto de la educación', "no se trata de enseñar normas estrictas, los modelos de comportamiento se aprenden como estilos de vida". La principal herramienta con la que cuentan los padres es el ejemplo.

"Por favor" y "gracias": la repetición es la clave para que los niños incorporen estas dos palabras a su vocabulario de forma habitual. Desde muy pequeños, hay que utilizarlas al dirigirse a ellos e insistir en que las usen para que las entiendan como una fórmula mágica para obtener sus necesidades y para agradecerlo.

Saludar: un "hola" basta en las edades más tempranas, más adelante se les puede enseñar a incluir detrás de esta fórmula el nombre de la persona que se saluda. Decir "buenos días", "buenas tardes", etc. cuando se llega a un lugar, son costumbres que se deben inculcar de manera progresiva.

Interrupciones: llamar a la puerta antes de entrar, esperar el turno para hablar y no interrumpir las conversaciones de los demás son pautas fundamentales de buenos modales. Ya sea en casa o en actos públicos, los niños deben entender que cualquier momento no es bueno para hablar y que, si es imprescindible, deben pedir permiso para hacerlo.

Cuando estén capacitados, hay que enseñarles a asearse antes de salir de casa

Orden e higiene: el aspecto externo de un niño refleja su modo de actuar. Cuando estén capacitados, hay que enseñarles a asearse antes de salir de casa y mantener la pulcritud en la medida de lo posible, no hay que olvidar que son niños. Es fundamental inculcarles la importancia del orden, tanto con sus cosas como con las pertenencias de los demás y, en este último caso, que aprendan a respetar los objetos ajenos y a no coger nunca nada que no sea de ellos sin permiso.

Con Caricias Calientitas…

Los Niños Aprenden lo que Viven Por Dorothy Law Nolte





sábado 4 de febrero de 2012

CONVIVENCIA PARA LA FELICIDAD


Los pequeños con frecuencia pelean por su derecho a ser reconocidos. Es una constante lucha de rivalidad “inocente” que se da entre hermanos y compañeritos de clase, vecinos, primitos; esto lo hacen con el fin de demostrar a los demás y a ellos mismos su sentido de pertenencia, su territorialidad y sus capacidades. Los papitos normalmente reaccionan enojados y a toda costa tratan de imponer su autoridad; creyendo erróneamente que así calman la situación.

Si los papitos buscan las causas que provocan las peleas entre los niños, con seguridad solo se verán abocados a un cansancio agotador; ya que los pequeños no poseen madurez para entender que en la vida no se trata de competir, ni quién es mejor en algo, simplemente de tratar de hacer las cosas bien y vivir en armonía con los demás. Los niños pelean por cosas simples cómo: el control de la televisión, el asiento delantero del auto, ropa, zapatos, notas del colegio, regalos diferentes que les dan, juguetes, quién toca el botón del ascensor, la luz de la habitación, los deportes, etcétera. En si son cosas triviales que pueden convertirse en largas horas de llanto para ellos.

Lo primero es tener normas claras con antelación, por ejemplo “sales a jugar” pero te portas bien sin pelear…porque a la primera pelea, te entras.. la norma debe ser verificada que le quede clara al niño, luego de escuchar argumentos, si el chico cae en una rabieta ni modo cumplir la norma establecida es prioritario, la paciencia es vital, pues si el adulto la deja perder, todos pierden… Un niño inquieto y de mal genio, en cualquier momento va a estallar. Los papitos deben arreglar esos pequeños problemas de carácter que más adelante pueden ser peor. Las rabietas y peleas deben arreglarse uno a uno, para poder escuchar las diferentes versiones de los protagonistas. Y posteriormente se el niño agresor pedir una disculpa, aceptar la culpa es necesario para que los chicos aprendan a controlar su carácter, y el otro a ejercitar el perdón.

Es un grave error castigar a los chicos peleones, mandándolos a estudiar, los castigos deben estar asociados a gustos que no interfieran con las necesidades básicas del pequeño, ejemplo no ver más tele. Hay que aceptar que las peleas existen y que los papitos no las lograrán extinguir directamente, menos aún con gritos y castigos. Confiar en que es posible encausar las peleas y hacerlo pronto, pues lo peor sería que los hermanos se acostumbren a esta forma violenta de dirimir sus diferencias. Entender que aunque las pelas son “normales”, eso no significa que esta situación deba ser admitida. En resumen, calma, lucidez y claridad cuando empiezan los gritos y puñetazos de: él me hizo y yo no.

Durante la primera infancia la causa más común de las pelas son los juguetes, y por favor los papitos no deben alentar las peleas con insinuaciones como: “si te pegan, pega tu el doble”, violencia solo genera más violencia; algunos niños son premiados involuntariamente por su comportamiento agresivo. Por ejemplo, puede que un niño empuje a otro niño, tirándolo al piso y quitándole su juguete. Si el otro niño llora y se aleja, el niño agresivo se siente victorioso ya que consiguió el juguete. Es importante identificar si este patrón está ocurriendo en los niños agresivos. Cuando las peleas son frecuentes, esto puede ser una señal de que el niño tiene otros problemas. Por ejemplo, puede estar triste o alterado, tener problemas controlando el coraje, haber sido testigo de violencia o haber sido la víctima de abuso en el cuidado diurno, en la escuela o en el hogar. Las investigaciones han demostrado que los niños que son físicamente agresivos a temprana edad tienen la tendencia a continuar dicho comportamiento cuando son mayores.

Los estudios también han demostrado que los niños que son expuestos a la violencia y la agresión repetidamente a través de la televisión, los videos y las películas, actúan de manera más agresiva. Si un niño pequeño tiene problemas persistentes con la acción de pelear y de morder o exhibe un comportamiento agresivo, los papitos deben buscar la ayuda profesional de un psiquiatra de niños y adolescentes o de otro profesional de la salud mental que se especialice en la evaluación y tratamiento de los problemas del comportamiento en los niños pequeños. Nuevamente aquí hay que traer a colación al ejemplo como el mejor maestro, un chico que vive en un ambiente donde todo se soluciona a los gritos y está continuamente expuesto a peleas verbales agresivas entre sus papitos y adultos, inevitablemente será un chico agresivo.

En la primera infancia son frecuente las peleas entre hermanitos, esto muchas veces llega a preocupar a los papitos, si bien es cierto lo más saludable debería ser evitar las peleas, no se puede negar que éstas forman parte de la vida de los niños. La intervención temprana es mucho más efectiva. No hay que esperar a que el niño empiece a mostrar un comportamiento más agresivo. Hay que mediar tan pronto se observe que el niño se siente frustrado o que se está alterando.

Cuando los niños pequeños pelean a menudo, la “supervisión” debe ser más cercana. Si el niño le pega a otro niño, de inmediato separe los dos niños. Luego trate de consolar y atender al niño que ha sido golpeado, e inmediatamente acuda a las normas establecidas. Al bebé que comienza a caminar (de 1 a 2 años) hay que decirle: "NO SE PEGA, DUELE CUANDO PEGAS". Al niño pequeño (de 2 a 3 años) SE LE DICE: "YO SÉ QUE ESTAS ENOJADO, PERO NO PEGUES. CUANDO PEGAS DUELE" Esto comienza a enseñarle la empatía hacia otros niños. Además cuando se está ya en calma se le puede preguntar, si a él le gustaría que le hicieran eso, pegar por ejemplo, jamás por ningún motivo solucionar con más golpes la pelea. Esto le enseña al niño a usar comportamiento agresivo.

Los papitos no deben ignorar o menospreciar las peleas entre niños cualquiera que sea su relación, hermanos, compañeritos, vecinos, amiguitos, en fin. Hay que enseñarles con una gran dosis de dulzura que la agresión no es la forma correcta para conseguir lo que uno quiere. Por ejemplo: imaginemos el caso de dos niños, uno de 6 y otro de 4 años de edad. El mayor está jugando con una pelota hasta que el más pequeño aparece para quitársela. Y ahí se forman peleas y gritería. El pequeño grita y patalea porque quiere la pelota. Interviene los adultos y exigen s que el mayor conceda la pelota al más pequeño. Con eso se estará reforzando de una manera positiva a que el pequeño siempre patalee y grite para conseguir lo que quiere. Entonces una solución prudente es guardar la pelota, ni para el uno ni para el otro.

Frente a las peleas entre chicos, el papel de los papitos es fundamental, ya que un adecuado manejo por parte de ellos puede facilitar que los niños aprendan a resolver sus propios problemas por sí solos, a compartir, a encontrar soluciones y a comprender que a veces se gana y en otras ocasiones se pierde. Ante cualquier circunstancia, lo importante es explicarles con anterioridad las reglas que todos deben seguir y que si no se cumplen habrá consecuencias. Los especialistas consideran que las peleas tienen causales diferentes como: La necesidad de ser queridos; esto hace que los niños quieran tener la atención de los papitos o adultos a cargo; en estos casos el hermano es visto como un competidor respecto al amor de sus progenitores y es común que imaginen que quieren más al otro, por esta razón se debe evitar ponerse de lado de uno de ellos en el momento de la peleas.

Cuando no desean compartir: los niños comúnmente pelean por un juguete o cuando el otro chico coge algo que le pertenece, lo que más les importa es competir y posesionarse de lo que consideran suyo. Cuando sienten que existen preferencias por alguno en el caso de hermanitos, compañeritos, primitos, hay que ser equitativos en la atención que se les presta, en estos casos las correcciones y castigos deben ser parejos; hay que evitar que los chicos piensen en que hay un “preferido”, por tanto es probable que exista mayor rivalidad entre ambos. Algún cambio en su entorno, un conflicto en el ambiente familiar o en la escuela puede generar estrés en los niños y propiciar este tipo de conductas.

Caricias Calientitas recomienda incentivar, motivar a los hijos únicos como a los hermanitos a que aprendan a resolver sus conflictos por sí solos y sólo intervenir en casos extremos. Conversar con ellos, con dulzura, amabilidad y mucha claridad cuando los niños no llegan a solucionar el conflicto, hay que escucharlos para que puedan calmarse y reflexionar sobre lo sucedido, si es necesario hacer que estén separados por un momento para evitar que continúen peleando y puedan calmarse. Las comparaciones son odiosas, como por ejemplo “entiende, él es más chiquito…”; esto sólo aumenta la rivalidad entre ellos y la rabia, igual plantear situaciones hipotéticas que esto le sucede a los niños desobedientes… al grano, la situación real es la que necesita solución…

Felicitarlos cuando no peleen, elogiar a ambos cuando compartan o solucionen sus conflictos, esto hará que las conductas adecuadas se repitan. Enseñar con “EJEMPLO” que pelear no es la solución, por ejemplo si la pelea es por algún objeto específico o un juguete, el niño debe darse cuenta que el pelear sólo ocasionará perderlo. En este caso la intervención de los papitos o el adulto a cargo, es decisiva ya que deben establecer las normas o consecuencias de las conductas inadecuadas de los niños. Y siempre cumplirlas. Aunque suene repetitivo hay que enseñarles con el ejemplo, es obvio que si el niño observa peleas entre los papitos, seguirá este modelo, pues creerá que es la única forma de resolver los problemas.



Con Caricias Calientitas

En primer lugar, debo deciros que es incluso saludable que los más pequeños se peleen, ya que de esta forma reafirman su personalidad y canalizan la energía.



martes 24 de enero de 2012


NANAS PARA LA FELICIDAD

Trabajar se convierte en un oficio “odioso” cuando hay que dejar al bebé en manos de otro, con varias posibilidades, el apoyo familiar, una salacuna, ó una persona que se encargue de sus cuidados.

Un niñera, que cumple esta función, debe estar capacitada para satisfacer las necesidades básicas del bebe: afecto, seguridad, protección y estimulación, y es obvio que la persona escogida ya sea apoyo familiar o agente externo a la familia, debe ser feliz, amable, dulce, saber reaccionar en los momentos de crisis, igualmente una persona en capacidad para hablar con el pediatra, pues su actitud incide en el desarrollo intelectual y emocional del niño, ahora la calidad de este servicio marca pautas para las relaciones interpersonales del niño y su confianza en el mundo.

Confiar el “respeto” que demanda un niño en sus tiempos, hábitos, y caricias a un extraño, es un error garrafal; por eso, la capacitación para su cuidado físico y emocional es básica. Se trata de reconocer y respetar las características propias del bebé y decodificar su llanto, por ejemplo, que es el único lenguaje por el que se expresa si tiene hambre, está aburrido, tiene sueño o algún dolor. Queda claro que hay que satisfacer todas sus necesidades, siquiera en el primer año.

La búsqueda, selección y entrenamiento de una niñera debe ser única, porque en ocasiones los papitos por economía encargan erróneamente a la persona que además hace los oficios de la casa, sin embargo los papitos en el fondo tienen un ideal de niñera, pero obvian periodos de prueba en presencia, de alguna manera la empatía debe existir, un proceso de adaptación de siquiera una semana, siendo así los padres deben asignar siquiera mes y medio para la selección de quien tendrá a su cargo la responsabilidad de educar para la felicidad. Igualmente en este periodo de prueba es importante dejarlos “solos” y luego aparecer sorpresivamente es una forma de supervisar la adaptación del bebé. Obviamente todos desean que la niñera quiera al niñ@, que sea responsable, con capacidad de reacción y alegre. Es importante que la niñera también sea una maestra para la felicidad, que quede claro su rol, sobre todo frente al niño, porque hay que evitar que la niñera remplace a la mamita. En el 80% de los casos el personal doméstico se ocupa de cuidar a los chicos, y es cuando los niños, crecen frente a un televisor que trasmite telenovelas todo el día, u oyen música absolutamente inapropiada para todos creo.

La niñera no siempre debe tener perfil de adolescente, mujeres hasta los 65 años son muy competentes, incluso su experiencia es mayor, la paciencia es requerida en estos personajes como su mayor atributo, y vale resaltar que la estabilidad emocional es vital, pues en el primer año es cuando se genera estabilidad emocional y forja un apego seguro, lo ideal siempre es que la mamá pase en este periodo con su bebé.

Caricias Calientitas recuerda que la elección de una niñera no es cosa de juego ya que esta persona formará parte fundamental en el desarrollo y crecimiento del pequeño. En este orden de ideas, hay que buscar personas que tengan experiencia previa en el cuidado de niños y que preferentemente hayan estudiado puericultura y tengan conocimientos de primeros auxilios. Para eso son importantes las referencias personales y profesionales que puedan presentar las candidatas y por favor verificar las mismas. Una entrevista personal para tomar una decisión lo más acertada posible. Lo ideal sería que el niño esté presente en la entrevista y así observar si existe feeling entre la niñera y el pequeño.

La persona que se quede al cuidado del niño, tiene que ser alguien que pueda resolver situaciones domésticas, como un atragantamiento. Para eso hay que plantear situaciones hipotéticas, como por ejemplo, si hay un temblor Ud. qué haría?, si el niño se cae? Si vienen los padrinos por el niño? En fin sus respuestas darán la pauta que será evaluada, por los papitos, insisto es una tarea seria pues es el más preciado tesoro el que se va a dejar a su cargo, suena feo, pero como cuando se lleva el carro al taller. La niñera que se elija debe tener periodo de prueba, bajo supervisión; y así se podrá observar su desempeño y será el momento ideal para corregir algunos errores que se deban corregir. Hoy en día la tecnología ayuda para hacer seguimiento, el teléfono, las cámaras webs, en estos casos todo es válido ya que se trata de la seguridad y bienestar del niño. Seguramente una niñera con este perfil vale, pues ni modo, o la otra opción es un centro especializado, pues ha llegado el momento de separarse del pequeño, los empleos aguardan y hay que cubrir los gastos que ahora son más. Volvamos a un familiar cercano que ayude a cuidar al niño mientras la jornada laboral de los papitos, ojo este familiar también debe ser sometido a un periodo de prueba, pues muchas veces las abuelitas ya han perdido la energía que demanda la atención de una bebé, y para cualquier caso hay que unificar, normas, y hábitos, cabe aquí traer a colación que las rutinas hacen los hábitos.

Algunos padres a menudo albergan sentimientos de culpabilidad logran mezclarse con los de tristeza o temor a la separación. Pero ni modo es la dinámica del mundo moderno, ahora bien una niñera ocasional para chicos más grandes tiene otra alternativas, por ejemplo dormir en casa de los primos, y de paso socializar en otro entorno, pero también existen chicas de jardines, salacunas, guarderías que hacen el trabajo por una noche, ojo cualquier niñera, ocasional o fija debe tener muy claro que sus novios o pretendientes no deben inmiscuirse en el cuidado del pequeño es mas no tiene porque ir a la casa, y también un decreto, rotulo, premisa, máxima es que lo más importante es la felicidad del niño.

En realidad contratar niñera o buscar apoyo familiar tiene puntos positivos y negativos a considerar por lo tanto es mejor meditar primero en cuáles son los aspectos más relevantes cuando se imagina al niño en manos de personas ajenas a su entorno. Las horas de permanencia separados del niño, deben marcar también la puta en los horarios del pequeño, ajustarse en lo posible a la jornada laboral, por ejemplo el baño en la noche a la hora de llegada de la mamita, y si se opta por salacuna debe quedar cerca de la casa.

Y bueno cualquiera que sea la decisión hay que aprovechar al máximo las horas que compartan juntos para estrechar el vínculo materno, a través de las muestras de amor, ternura, amabilidad, alegría dulzura, seguridad, y actividades entretenidas durante los fines de semana.

Con Caricias Calientitas



jueves 15 de diciembre de 2011

NAVIDAD SIN PÓLVORA PARA FELICIDAD


Luces multicolores, estallidos sin fin y ambiente navideño giran alrededor de la pólvora, un demonio vestido de ángel. Algunos se preguntan ¿qué sería de la Navidad sin pólvora? Otros, simplemente, les responden que se encontrarían con una época sin pabellones de quemados en los hospitales. ¿De qué está hecho este material de diversión y tragedia? ¿Por qué los niños en la primera infancia tienen que escuchar los estruendos de la pólvora para pasar bueno? Una tradición que ha encantado a generaciones en todo el mundo pero que también ha sido la culpable de diversas pesadillas, donde los más chicos son los más afectados.

Luces en el cielo “Entre pitos y matracas, entre música y sonrisas, el reloj ya nos avisa que ha llegado un año más. Las mujeres y los hombres un besito nos daremos y entre todos cantaremos llenos de felicidad”. Y estos coros decembrinos también están acompañados por el sonido de la pólvora, que anima hasta un velorio en estos tiempos de fiesta. Las luces en el cielo representan esa magia de la Navidad y la unión que existe entre los pueblos. Evidentemente, este artefacto explosivo sólo debe ser manipulado por profesionales. Todo un ritual gira alrededor de la pólvora: “Los juegos pirotécnicos son tan bellos como peligrosos. Es por eso que sólo debe ser manejada por gente especialista en estos explosivos. Miren papitos educadores para la Felicidad ni siquiera las famosas luces de bengala son inofensivas, por el contario se conocen infinidad de caso donde los chicos pierden la vista, un dedito…Y muchas veces son los papitos los que inducen a los niños a la quema de estos artefactos. Cuando hay un espectáculo de juegos pirotécnicos deben estar presentes el cuerpo de bomberos, ambulancias y policías para prevenir cualquier accidente”. Dicen que el fruto prohibido es el más tentador.

En este caso, la pólvora, ilegal en todo sentido, se resiste a desaparecer en cada diciembre y se muestra como un títere de la irresponsabilidad de la sociedad. No empieza la temporada y ya hay más quemados que gente disfrutando.

Aquellos sujetos con ojos rasgados, los chinos, le han regalado al mundo la maquinaria más asombrosa, los electrodomésticos más novedosos y la pólvora más luminosa. Fue en China donde se creó, por equivocación, esta herramienta ambiente para cualquier fiesta. El profesional en química que combinó las fórmulas para otra cosa se dio cuenta del material explosivo que estaba en sus narices. En el siglo X la pólvora fue utilizada para las guerras entre mogoles y húngaros. Cuando llega a Europa fue bautizada como el “Fuego griego”. Tanta historia para ilustrarles a los lectores de Caricias Calientitas, que la pólvora, utilizada irresponsablemente, puede causar efectos catastróficos para todos. Ojo, que las tales chispitas están elaboradas de un material nocivo para el organismo. El sólo hecho de poseer nitrato de potasio y azufre es un peligro para los niños que supuestamente disfrutan de esta herramienta. El peligro también radica en las partículas de fuego que vuelan de una dirección a otra, ocasionando un daño irreparable en la vista de cualquier persona”.

Irresponsable es aquel que prende una papeleta con un cigarrillo, tira un volador hacia las personas cercanas, le da pólvora a los niños para que jueguen, prenden tacos en las alcantarillas, fabrica pólvora sin ninguna protección… irresponsable es aquel que no se conforma con sólo verla, sino que tiene que manipularla para disfrutar de estas festividades.

La Navidad, que debe ser motivo de alegría por el cumpleaños del Niño Dios, que nació en la tranquilidad de un pesebre, se transforma en ruidosa celebración que muchas veces termina poniendo su cuota de dolor especialmente en los hogares pobres. Distinto al estallido fatal de los cohetes y petardos, es el fuego pirotécnico que, alejado del alcance de la humanidad, se desgrana silente en el firmamento para iluminar la Noche Buena.

Hacen falta más espectáculos de estos en nuestro medio para contrarrestar el estallido de los morteros que crispan los nervios y nos transportan mentalmente a un campo de batalla. Que Santa vuelva a su trineo llevando a los niños por el mundo mágico de la Navidad y que en cada casa veamos nacer al Niño Jesús reviviendo la tradición. Si bien es cierto que de la elaboración de los productos de pólvora depende el sustento de muchas familias pobres, también es una realidad que ellas mismas han sido víctimas mortales de su propio patrimonio, cuando se incendian estos talleres artesanales, con sólo el calor de una brasa.

Lo conveniente sería que todas las municipalidades prohibieran la venta de artículos de pólvora sin importarles los impuestos que ellos generan, y que los artesanos de estos explosivos encontraran una forma de ganarse la vida que reporte únicamente efectos beneficiosos. Pero sobre todo, para evitar tragedias, debe estar de por medio nuestro raciocinio. Debemos pensarlo dos veces antes de darle dinero a un menor para que vaya a comprar un cohete que atente contra su propia integridad física y la tranquilidad que desearía para sí, el Niño Dios. Para todos mis adorados chicos un feliz navidad y mi mayor deseo es que la navidad les traiga hogares unidos, amorosos y sobre todo felices.

Con Caricias Calientitas

sábado 3 de diciembre de 2011

VISITAS PARA LA FELICIDAD


La época de diciembre y sus fiestas navideñas, hoy en día se adelantan amablemente con la decoración, para más decir mi vecina Alexis la puso desde septiembre; tiempo de encuentros, visitas, celebraciones, agasajos, que definitivamente no hacen parte de la cotidianidad de los chicos; y teniendo en cuenta que la mayor parte de los comportamientos infantiles son aprendidos y la conducta del niño es el resultado de la interacción del pequeño con su ambiente social, familiar y escolar. Coloquialmente decimos que “hace lo que ve”. En la primera infancia “visitar o ser visitado” es inconsciente y se manifiesta con timidez extrema, o extroversión salida de tono, agresividad en ocasiones, siempre se tiene edad para ponerse en el lugar de los demás hay que enseñarles amablemente a comportarse.

Para poder cambiar los inadecuados hábitos infantiles lo primero es cambiar el ambiente en que vive el niño ya que es la raíz del problema; nuevamente hay que traer al ejemplo a colación, el mejor maestro es el ejemplo. El comportamiento entre padres, con los hermanos, con los amigos, con la gente en general, puede potenciar la empatía o la antipatía. No significa que para cambiar los hábitos haya que utilizar el castigo físico o emocional, ni más faltaba ya que esa no es nunca una buena opción, hay vías mucho mejores y efectivas: hablar con amor, dulzura, claridad con ellos, hacerles entender que se es feliz cuando hacemos felices a los demás, al bebé enseñarle a sonreír, a los más grandecitos las palabras mágicas, saludar, por favor, gracias, son indispensables, ponerle ejemplos cercanos con su muñeco preferido, también con conocidos, familiares, amigos, etc.… Por ejemplo: vamos para la casa de los abuelitos, vamos a estar felices, o vienen los primitos vamos a compartir con ellos…

Antes de "ir a la visita" muchos niños se preocupan y sienten aprensión ante la visita hay que diferenciar porque hay visitas de visitas, ir donde el médico, a la iglesia, a una oficina, es diferente a ir donde amigos y familiares igual en el caso contrario, viene el médico, la abuelita, los primos. Independientemente de tener que ir a una visita cualquiera, el chico debe ser preparado con amor, igual hacemos nosotros, de lo contario se vuelven propensos a tener miedos y algunos hasta pueden sentirse culpables. Algunos temores y sentimientos de culpa son fáciles de detectar y los niños hablan abiertamente sobre ellos, pero hay otros miedos que mantienen en secreto y no hablan sobre ellos. Preparar al hijo para la visita, le ayuda a expresar esos miedos y a vencerlos y mejor aún si se le muestran las ventajas de ir a visitar o que los visiten.

A menudo los niños temen que sus papitos los dejen solos en la visita. Es frecuente en niños de menos de siete años, pero también puede estar presente en niños mayores, de hasta 12 o 13 años. Miedo a algún miembro de los que se visita. Lamentablemente, una de las preocupaciones del niño puede ser la actitud y forma de proceder del adulto. Un niño puede malinterpretar cualidades como la rapidez, la eficiencia, la objetividad y la distancia como seriedad, frialdad o rechazo. Es bueno jugar a la visita en casa los días previos.

Algo que los emociona y compromete es llevar un presente, linda costumbre que se adquiere para toda la vida. Se promueve el agradecimiento, la generosidad y el respeto por la diferencia. El miedo ante lo desconocido hace que los niños también puedan sospechar que los van a tener que dejar a dormir y otros creen que jamás van a volver a ver a sus papitos. Además, los niños a menudo tienen sentimientos de culpa y creen que su comportamiento es como un castigo por algo que han hecho o que han dejado de hacer. Los niños que se sienten culpables también pueden creer que las visitas forman parte del castigo.

Por eso hay inculcar la felicidad, con alegría, con espíritu investigativo, lo que vamos a ver, a quiénes vamos a ver, y aquí viene un coco para todos “no tocar” por eso hay que establecer límites en el hogar tales objetos son de papito, les enseñamos como se llaman, se los mostramos pero no los tocamos, con ejemplos con sus propios juguetes y sus muñecos preferidos se logra esta sencilla tarea, cuando la situación parece salirse de las manos porque en la casa visitada hay un objeto para el pequeño maravilloso, pues hay que acudir a los sofismas de distracción, mira mi lindo aquí está tu muñeco, es importante que el pequeño siempre lleve su “objeto de seguridad” su peluche preferido, y si no lo llevó pues inmediatamente ir a los exteriores mostrar, flores, en fin, se debe visitar casas que se sepa los niños son bien recibidos.

Imagínense papitos lo que puede sentir un niño que llega a un lugar donde hay un pueblito de pesebre lleno de colores y juguetes electrónicos con movimiento, pues lo mismo que siente el papá cuando visita un concesionario de carros y ve el carro deportivo de sus sueños, unas ganas locas de tocar, subirse en él, aquí hay que usar la memoria selectiva, en la casa tenemos uno muy chévere distinto pero lindo, y con ese somos felices! Además ponerse en los zapatos del niño resulta supremamente útil para buscar soluciones alternas.

Con Caricias Calientitas

La Navidad es ante todo una fiesta para los niños, y por ello hemos creado aquí secciones especiales para los pequeños y jovencitos que viven las fiestas a plenitud y se mantienen en nuestro corazón durante toda nuestra vida.