viernes, 25 de enero de 2013

ELECCIONES PARA LA FELICIDAD


Cada chico viene dotado de mayores o menores habilidades para el habla, los papitos y las personas que cuidan y/o conviven con el bebé son de gran ayuda para estimularlo a comenzar a hablar; si bien a la fecha un método científico no existe, pero si está comprobado que la imitación y la necesidad hacen que el chico hable; de manera que se trata de estimular adecuada y oportunamente la habilidad del habla, eso sí, que se le hable claro y correctamente.

La comunicación con los papitos es de suma importancia porque desde la gestación, los chicos tienen una relación estrecha con ellos, una relación de cariño y amor que estimula muchísimo al niño a querer comunicarse con ellos, si los papitos están atentos a dialogar con su hijo, éste prestará más atención facilitando su aprendizaje. Al hablar con los chicos, como con cualquier persona se les debe mirar a la cara (contacto visual) que es importante debido a que aparte de aprender la comunicación verbal, el chico aprende a entender y usar las expresiones, gestos, estados anímicos, etc., puede ser que solo balbucee aún, pero pronto comienza a usar de todo para comunicarse, hasta llegar a las palabras.

Para lograr que un niño logre formar bases sólidas en el habla, se debe incentivar a hablar bien desde un inicio, con sus primeros balbuceos los cuales deben ser imitados por los papitos para que él sienta que es entendido y también para incentivarlo a seguir haciéndolo; más adelante, cuando pueda vocalizar las palabras ya puede enseñar el significado de las mismas y la forma correcta de pronunciarlas. También se debe hablar con el chico en un tono suave y pausado, amable y tierno, estas características les enseñan a imitar la forma de hablar, además de resultarle placentero este tipo de trato, hay que leerles cuentos utilizando la entonación y gestos acordes al contexto es también de gran ayuda.

El Si y el No, dos monosílabos que le van acompañar toda la vida, estos monosílabos , son expresados gestualmente con la cabeza, con un dedito, también identifican estados de ánimo, son monosílabos casi inherentes, a un bebé que se le da un jarabe con sabor desagradable, cierra su boca y llega incluso a mover su cabeza que asegura para él, que No quiere, su alegría en ciertas ocasiones, demuestra aceptación que se traduce en un Si; lo que demuestra que el Si y el No están asociados inicialmente a los estados de ánimo del chico. Entonces en este orden de ideas hay que aprender a reconocer los estados de ánimo desde bebés, y responder de la misma forma, alegre, o algo serio con el rechazo el No, el tono debe ser consecuente y congruente, de esta manera el bebé sabe que se le entiende. Si el bebé está alegre, hay que responder con sonrisas y alegría, y si está triste, hay que responderle compartiendo su tristeza, luego ir consolándolo y animándolo en el transcurso de la conversación.

Para el Si y el No, es vital usar los ejemplo, “Juan Si quiere papilla” y la mamita hace si con la cabeza y lo pronuncia claramente, y en ocasiones se comenta delante del chico y algunos otros familiares, en adelante siempre utilizar el Si con alegría y seguridad, con gestos amables, también preguntar, “Juan quieres papilla” y reforzar con gestos y palabras su respuesta. Actividades con fotografías familiares, libros de dibujos o mejor aún, libros que en vez de dibujos tengan fotos de los objetos, ayudan al bebé a reconocer los objetos, y reafirman el Sí, por ejemplo: “Dónde está el carro”, y cuando el chico señala correctamente se le puede hacer una “fiesta” al Si, y tener siempre presente la entonación y la claridad. Claro que decir Si, es fácil para la naturaleza humana, lo que es difícil es decir No, que definitivamente es un factor, preventivo, de abuso y maltrato.

Cuando los chicos incluso desde bebés usan el No con mucha frecuencia, puede mostrarse desafiante y radical, el No marca la diferencia en los chicos del bien y el mal, enseñar el No a los chicos es un reto para los papitos, obviamente el aprendizaje está asociado las etapas evolutivas que determinan el desarrollo motor, cognitivo y emocional de los niños, es decir, de igual modo que van creciendo físicamente lo van haciendo interiormente, lo indica que es hora de aprender a decir No, vale aclarar que cuando ellos saben el poder del No, se apropian de él y quieren utilizarlo para todo, por eso la enseñanza del No está asociada a la paciencia. 

Esto condiciona claramente las estrategias educativas a la pedagogía de la ternura, es decir las expectativas de los papitos con el Si y el No, deben ser reales al alcance de los chicos, jamás pretender que ellos con una vez tengan claro cuando decir Si o No, cuando se está enseñando el No nunca estímulos como dulces, porque un dulce es el gancho utilizado por los abusadores; en momentos como el baño, se debe hacer énfasis en el No, "Solo la mamita baña tu pene, tu vagina": en esta situación el Si y el No, caben perfectamente el Si, porque hay que enseñar a limpiar sus partes íntimas, enseñar el aseo, el No como prevención. El Si y el No, están asociados con las normas y limites, de manera que al chico el Sí, le debe llegar como una responsabilidad, “Si, puedes tocar los cubiertos así”, es explicar el Si desde el cómo, y enfatizar el No, cuando el cómo sea diferente a lo explicado, muchas veces. Cuando el Si y el No son aprendidos por el chico, ya está listo el plan básico para estimular el cumplimiento de las normas y el respeto de los limites, igual con las sanciones acordadas. 

Los chicos perciben la existencia de reglas, que tienen un claro origen externo, con la utilización clara del Si y el No, en función de unos estímulos externos, que dicho sea de paso no deben existir premios y sanciones para todo, hay acciones que deber ser así, porque así son, y no deben depender, de un helado, o regalo; y el No, debe ir acompañado de una explicación corta, concisa, clara, muy clara; para el entendimiento del Si y el No, los chicos pueden recibir besitos, abrazos, por la acción, está situación de aprendizaje del Si y el No, está también ligada a la seguridad emocional y la confianza en sus papitos, por ejemplo, muchos chicos sin conocer la gravedad del abuso en termino de caricias, jamás le dicen a Papá o mamá, porque se dejan intimidar, tienen miedo, por eso lo importante que el Si y el No se basen en relaciones de confianza, cariño, amabilidad y protección.

Por lo tanto, lo primero que deben hacer los papitos para la enseñanza del Si y el No, es invertir energía, tiempo, claridad y por sobre todo acordar entre ellos cuándo el Si y cuándo el No, porque de lo contrario se crea en el chico confusión; ante todo el cariño, pero hay que incluir la firmeza, los razonamientos que se usen tanto para el Si y el No, deben ser acordes a la edad del chico, a los 4 años suponen los expertos es la edad perfecta para reforzar la utilización adecuada del Si y el No. Los niños necesitan utilizar el Si y el No adecuadamente para crecer felices.

El Si y el No, se aprenden sin gritos, visualmente con el lenguaje corporal de los papitos, con la seguridad y sin ansiedad, con el ejemplo, sin comparaciones odiosas y mucho menos amenazas, por lo tanto nuevamente por enésima vez, hay que elogiar al chico y censurar la conducta, los niños que crecen sin un aprendizaje sólido de la utilización del Si y el No, se sienten confusos, no comprenden normas, son niños inseguros, de alta vulnerabilidad al maltrato y el abuso, por lo tanto, papitos y mamitas a decir Si a la educación con amor y a decir No al maltrato.



Con Caricias Calientitas

miércoles, 9 de enero de 2013

PENTAGRAMA PARA LA FELICIDAD


La música ayuda notablemente al desarrollo del cerebro en la primera infancia, un experimento desarrollado por psicólogos canadienses comprobó que la enseñanza musical acelera el desarrollo del córtex cerebral de los niños desde su gestación hasta los 6 años, música adecuada por su puesto, pues también tiene un efecto positivo sobre la memoria y la atención. Es increíble pero gracias a la mejora de memoria como efecto de la música, los chicos adquieren una facilidad de aprendizaje en su proceso de lecto-escritura, y pre- matemáticas, todas las ventajas que produce una buena estimulación musical, contribuyen positivamente a su óptima ubicación en el entorno y contexto, e incluso aumenta el coeficiente intelectual.

La buena música, representa siempre beneficios para el niño, mejora sus capacidades cognitivas, y estimula de forma amable y dulce la sensibilidad de los niños, en el periodo de 2 años y medio en adelante los niños que han sido estimulados con música adecuada, tienen mayores probabilidades de aprender a tocar un instrumento, es tan especial y necesaria la música en la primera infancia, que opinan los expertos sobre el lenguaje maternal y su asociación melodiosa al ritmo de asimilación del niño, cabe recordar que a partir del sexto mes de embarazo, el bebé ya distingue la voz de la mamita, la música siempre en toda etapa de la primera infancia, ofrece una metodología que permite, descubrir, experimentar y desarrollar la sensibilidad musical del niño. 

Estas no resultan ser afirmaciones traídas de la nada por su puesto son resultados de experimentos serios realizados por investigadores idóneos, por ejemplo en medir la actividad del cerebro del pequeñín a través de la técnica conocida como magneto-encefalografía, mientras los niños escuchaban dos tipos de música: una procedente de un violín y otra de un bullicio. Igual con chicos más grandecitos se han realizado test musicales donde se les pedía distinguir entre armonías, ritmos y melodías, y una prueba de memoria en la cual tenían que escuchar series de números, recordarlas, y luego repetirlas. Y de esta manera se hizo posible verificar de que maravillosa forma los niños captan, perciben e integran los sonidos musicales, así como los cambios inducidos por la actividad musical sobre el córtex cerebral, además, estos niños alcanzaron una capacidad de memorización más importante que los del segundo grupo.

Desde su vida intra-uterina, el niño tiene su primer contacto con el universo de los sonidos y ritmos. Los latidos del corazón de la mamita, otros que realiza su propio cuerpecito, y también del exterior. Cuando nace, van apareciendo otros sonidos: los cantos de la mamita y el papito, imita palmitas, todos estos sonidos y cantos van estableciendo, a su vez, una relación afectiva con el bebé: con su voz los educadores para la felicidad le brindan afecto, cariño, contención y comprensión.
Al poner a los niños en contacto con el hacer musical (cantar, bailar, tocar instrumentos, explorar sonidos y jugar con ellos) se les está dando la entrada a expresarse creativamente a través de otro lenguaje y por supuesto, se está beneficiando su desarrollo cognitivo y emocional. 

Los niños aprenden a escuchar en lugar de oír, a establecer relaciones, a memorizar, a expresar. La música los mueve y los conmueve con sus melodías y sus fraseos, con sus ritmos y estilos. Y los niños juegan con ella, se divierten con sus padres y sus pares.

¿Hay música para “niños”? En realidad sí y no. Hay canciones que se llaman de repertorio infantil que, por su forma sencilla, sus frases cortas, poca extensión melódica, son las más aconsejadas para cantar con niños pequeños ya que ellos pueden reproducirlas, porque existen “adultos” que exponen a los pequeños a memorizar y cantar en público, canciones que distan de la inocencia del niño y en ocasiones en todas, son vulgares, obviamente el niño, debe pasar por la música clásica como una alternativa válida y oportuna para su estimulación, desde clásico a rock, hasta folklore o jazz. Pueden escucharla, bailarla, acompañarla con instrumentos… Esta “música del mundo” no sólo nos conecta con otras culturas sino con otras emociones, y permite que los niños puedan entrar en contacto con variados estilos y compartir gustos con sus familiares. Los bebés emiten sus primeros sonidos antes del mes y se les conoce como "guturales" pues la g va inmersa en cada sonido, de ahí que bebés de 6 meses se les oiga decir agua, claro si los han estimulado. Los chicos tienen marcadas características de aprendizaje musical en la primera infancia, de acuerdo al desarrollo evolutivo de cada uno. Éstas son muy variadas e incluyen canciones infantiles, actividades de expresión corporal con música, acompañamiento de canciones, baile, exploración instrumental y cuentos sonoros, entre otras. Nuevamente sale airoso y líder el ejemplo que es el mejor maestro. 

Algunos adultos sienten pena o creen que están haciendo el ridículo cuando cantan o bailan con los pequeños, y absurdo por el contrario, en estos momentos los chicos nos dan enseñanzas de creatividad, sensibilidad, expresión corporal y por su puesto clases magistrales de ternura! De manera que a cantar a ponerles en el vientre, hacer de sus cotidianidades una melodía para la vida feliz.

Con Caricias Calientitas 

jueves, 27 de diciembre de 2012

AÑO NUEVO PARA LA FELICIDAD


La fiesta del año nuevo es una excelente oportunidad para plantearse y proponerse para cumplir unos buenos y prácticos propósitos de educación para la felicidad. Si bien hay que educar para las responsabilidades de la vida cotidiana, eso no basta: hay que educar para la felicidad, desde la autonomía, una tarea nada fácil, porque los chicos desde que nacen están expuestos a un mundo incierto y cargado de temores, presiones y tentaciones que fácilmente empujan al egoísmo malsano, al engaño y la envidia; a la auto complacencia, a buscar el éxito sin importar los medios y sin importar a quién lastimen en el camino; en fin, un mundo en el que pareciera que todo se vale.

Frente a estos riesgos, hay que educar para la felicidad desde la ética y en la estética, educar o formar para la convivencia, los chicos deben crecer con criterios propios en un mundo en el que se diluyen el imperativo moral de luchar por aquello que es correcto o noble o el imperativo estético de expresarse mediante creaciones artísticas que los conmuevan.

Y cómo?, sencillo hay que hacer unos propósitos y verificar que se estén cumpliendo, unos propósitos escritos con amor, paciencia, coherencia, unos propósitos con convicción, y tener en cuenta que los propósitos deben venir acompañados de “buen ejemplo”, porque aquí los sermones y discursos se agotan y para nada o poco sirven, hay que salpicar a diario el ejemplo con amor, ética y estética; estos propósitos deben aprenderse y practicarse hasta que se vuelvan casi intuitivos: hacer lo correcto, hacer el bien, sentir en carne propia el dolor y la alegría ajenas, ser solidarios, disfrutar de la diversidad humana, en fin, ser buenos hermanos es algo que solo se aprende viviendo… y reflexionando sobre cómo viven los menores, es decir hasta convertirse en hábito, pero cuidado, porque si algo es evidente para los niños durante su primera infancia, es la falta de congruencia entre el discurso y la práctica, como quien dice el ejemplo: los chicos detectan velozmente “sepulcros blanqueados” que sientan cátedra moral mientras demuestran lo contrario con su vida y con sus hechos, hay que predicar con el ejemplo y reflexionar sobre ello.

Finalmente, lo principal, para trazarse los propósitos de año nuevo, es usar la tinta del corazón, no es un manual sico-rigido, hay que aprender que se ejercita a ser buenos por conveniencia no por temor; la zanahoria y el garrote no son buenos instrumentos pedagógicos cuando se trata de sentimientos y valores, cuando se trata de construir criterios éticos, cuando se trata de aprender a hacer lo correcto, obviamente debe haber algunos estímulos, jamás el chantaje, mucho menos el castigo físico, o la humillación, recordar que los límites son necesarios, hay que promover la ética, la bondad, el amor, el respeto, la dulzura, más caricias, más mimos, más cuentos, más canciones, más juegos!

Entonces manos a la obra, propósitos, reales, claros, cumplibles, éticos y estéticos, como quien dice fortalecer los lazos familiares para el 2013: Pasar más tiempo con los hijos; los estudios demuestran que los niños que tienen un vínculo fuerte con sus papitos, desarrollan una mejor autoestima y sufren menos angustia emocional, demostrar afecto, al demostrarles a los hijos que los aman, les están comunicando que son una parte importante de sus vidas, cumplir sus promesas, prometan solamente aquello que puedan cumplir, que las promesas sean algo significativo para sus hijos, como pasar tiempo juntos, respetar esas promesas. Conectarse con sus emociones, los papitos  les enseñan a sus hijos mediante sus actos, es decir el ejemplo, los papitos deben poner en orden sus sentimientos y demostrar a sus hijos que siempre es importante actuar de manera respetuosa al relacionarse con los demás, no importa cuán difícil sea la situación.

Aprender a escuchar mejor, los papitos deben tomarse tiempo para escuchar los problemas y las ideas de sus hijos, con frecuencia, los papitos hablan demasiado y no escuchan lo suficiente, particularmente cuando los niños han hecho algo mal, hay que darles la oportunidad de explicar lo que saben sobre una situación determinada y escucharlos con paciencia, amabilidad y mucho respeto, disciplinar con amor, porque los chicos necesitan orientación y disciplina, no para castigarlos, sino para ponerles límites razonables, recordarles a los hijos las consecuencias de sus actos y recompénsenlos con algo significativo cuando se comporten bien.
El buen ejemplo, tal vez es el propósito más importante porque ayuda siempre a que los hijos a elegir bien enseñándoles lo que está bien y lo que está mal y animándolos a dar lo mejor de sí. Y por último no por eso menos importante, cuidar a sus hijos lo mejor que puedan, controlar lo que comen, mantenerlos activos y asegurarse que duerman lo suficiente.

Ahora bien, en la celebración de año nuevo, hacer una promesa de ser los mejores papitos, y por su puesto para todos un 2013 lleno de amor, en paz y alegría, con salud y prosperidad!

Con Caricias Calientitas

lunes, 17 de diciembre de 2012

DULCE NAVIDAD SIN PÓLVORA PARA LA FELICIDAD


Luces multicolores, estallidos sin fin y ambiente navideño giran alrededor de la pólvora, un demonio vestido de ángel. Algunos se preguntan ¿qué sería de la Navidad sin pólvora? Otros, simplemente, les responden que se encontrarían con una época sin pabellones de quemados en los hospitales. ¿De qué está hecho este material de diversión y tragedia? ¿Por qué los niños en la primera infancia tienen que escuchar los estruendos de la pólvora para pasar bueno? Una tradición que ha encantado a generaciones en todo el mundo pero que también ha sido la culpable de diversas pesadillas, donde los más chicos son los más afectados.

Luces en el cielo “Entre pitos y matracas, entre música y sonrisas, el reloj ya nos avisa que ha llegado un año más. Las mujeres y los hombres un besito nos daremos y entre todos cantaremos llenos de felicidad”. Y estos coros decembrinos también están acompañados por el sonido de la pólvora, que anima hasta un velorio en estos tiempos de fiesta, las luces en el cielo representan esa magia de la Navidad y la unión que existe entre los pueblos, evidentemente, este artefacto explosivo sólo debe ser manipulado por profesionales; todo un ritual gira alrededor de la pólvora: “Los juegos pirotécnicos son tan bellos como peligrosos, es por eso que sólo debe ser manejada por gente especialista en estos explosivos,  papitos educadores para la Felicidad ni siquiera las famosas luces de bengala son inofensivas, por el contrario se conocen infinidad de casos donde los chicos pierden la vista, un dedito…Y muchas veces son los papitos los que inducen a los niños a la quema de estos artefactos; cuando hay un espectáculo de juegos pirotécnicos deben estar presentes el cuerpo de bomberos, ambulancias y policías para prevenir cualquier accidente”, dicen que el fruto prohibido es el más tentador.

En este caso, la pólvora, ilegal en todo sentido, se resiste a desaparecer en cada diciembre y se muestra como un títere de la irresponsabilidad de la sociedad, no empieza la temporada y ya hay más quemados que gente disfrutando, aquellos sujetos con ojos rasgados, los chinos, le han regalado al mundo la maquinaria más asombrosa, los electrodomésticos más novedosos y la pólvora más luminosa, fue en China donde se creó, por equivocación, esta herramienta ambiente para cualquier fiesta, el profesional en química que combinó las fórmulas para otra cosa se dio cuenta del material explosivo que estaba en sus narices; en el siglo X la pólvora fue utilizada para las guerras entre mogoles y húngaros, cuando llega a Europa fue bautizada como el “Fuego griego”, tanta historia para ilustrarles a los lectores de Caricias Calientitas, que la pólvora, utilizada irresponsablemente, puede causar efectos catastróficos para todos. Ojo, que las tales chispitas están elaboradas de un material nocivo para el organismo, el sólo hecho de poseer nitrato de potasio y azufre es un peligro para los niños que supuestamente disfrutan de esta herramienta, el peligro también radica en las partículas de fuego que vuelan de una dirección a otra, ocasionando un daño irreparable en la vista de cualquier persona”.

Irresponsable es aquel que prende una papeleta con un cigarrillo, tira un volador hacia las personas cercanas, le da pólvora a los niños para que jueguen, prenden tacos en las alcantarillas, fabrica pólvora sin ninguna protección… irresponsable es aquel que no se conforma con sólo verla, sino que tiene que manipularla para disfrutar de estas festividades. La Navidad, que debe ser motivo de alegría por el cumpleaños del Niño Dios, que nació en la tranquilidad de un pesebre, se transforma en ruidosa celebración que muchas veces termina poniendo su cuota de dolor especialmente en los hogares pobres, distinto al estallido fatal de los cohetes y petardos, es el fuego pirotécnico que, alejado del alcance de la humanidad, se desgrana silente en el firmamento para iluminar la Noche Buena. Hace falta más espectáculos de estos en nuestro medio para contrarrestar el estallido de los morteros que crispan los nervios y nos transportan mentalmente a un campo de batalla, que Santa vuelva a su trineo llevando a los niños por el mundo mágico de la Navidad y que en cada casa veamos nacer al Niño Jesús reviviendo la tradición, si bien es cierto que de la elaboración de los productos de pólvora depende el sustento de muchas familias pobres, también es una realidad que ellas mismas han sido víctimas mortales de su propio patrimonio, cuando se incendian estos talleres artesanales, con sólo el calor de una brasa.

Lo conveniente sería que todas las municipalidades prohibieran la venta de artículos de pólvora sin importarles los impuestos que ellos generan, y que los artesanos de estos explosivos encontraran una forma de ganarse la vida que reporte únicamente efectos beneficiosos, pero sobre todo, para evitar tragedias, debe estar de por medio nuestro raciocinio, debemos pensarlo dos veces antes de darle dinero a un menor para que vaya a comprar un cohete que atente contra su propia integridad física y la tranquilidad que desearía para sí, el Niño Dios, para todos mis adorados chicos un feliz navidad y mi mayor deseo es que la navidad les traiga hogares unidos, amorosos y sobre todo felices.

Con Caricias Calientitas

sábado, 8 de diciembre de 2012

NAVIDAD PARA LA FELICIDAD


Para que nuestros chicos sean generosos, fechas como la de hoy son la oportunidad perfecta para motivar actitudes de “compartir”, como todos los valores compartir es vital para la felicidad de los niños y adultos también; la acción de compartir no se produce de forma natural, sino que es un proceso que se desarrolla lentamente, y que precisa tiempo y paciencia. Para ello, es fundamental tener en cuenta la edad del niño. En los dos primeros años de vida, los niños no tienen ningún sentido de la propiedad, no distinguen cuando algo les pertenece o no. Si llevan tiempo jugando con un juguete o se familiarizan con él creen que es suyo, no entienden que pueda ser de otro. De igual forma, cuando prestan algo, piensan que no les va a ser devuelto, que lo van a perder. Por ello, es importante a esta edad no obligarles a compartir ni prestar sus juguetes sin antes consultarle. Debemos respetar sus sentimientos, de lo contrario, se podría convertir en un niño inseguro y más egoísta a la hora de compartir sus juguetes.

Alrededor de los dos o tres años son egocéntricos, piensan que todo gira en torno a ellos y aunque ya pueden entender el concepto de propiedad les cuesta mucho compartir. A esta edad empiezan a jugar con otros niños, comienzan a relacionarse y a participar de los mismos juegos y juguetes, pero todavía no están preparados para compartir sus objetos sin que surjan conflictos. Es conveniente que los papitos le ayuden a elegir los juguetes que no les importa prestar y guardar aquellos por los que tiene más interés para cuando esté solo. Tienen que saber que los juguetes que saque de su casa cuando vaya al parque, a casa de un amigo o a cualquier otro sitio a jugar son para compartir, de lo contrario debe dejarlo en casa para cuando esté solo. Es a partir de los tres años cuando empiezan a disfrutar jugando con otros niños de su edad, participando todos del mismo juego y compartiendo los juguetes. El único problema es que todos desean el mismo juguete y este si que es un problema. Si uno lanza una pelota, todos quieren lanzar la pelota y si uno quiere coger la bici, todos los demás querrán cogerla también. Es una buena edad para enseñarles a hacer turnos y respetarlos. La felicidad es un engranaje de valores cotidianos puestos en acción, hoy tocando el compartir, encontramos, disciplina, respeto, paciencia, por nombrar las menos.

A partir de los cinco años, el tener amigos es muy importante para ellos y entienden que compartir sus objetos les ayuda a tener amigos. Para que los niños aprendan a compartir, tienen que tener muy claro el concepto de propiedad. Deben saber qué les pertenece a ellos y lo que pertenece a los demás. También deben entender que hay objetos que pertenecen a todos, como por ejemplo los columpios de un parque público, con los que todos pueden jugar, de ahí que deban compartirse y turnarse. Los educadores para la felicidad deben mostrar a los chicos las ventajas que tiene compartir. El pequeño debe saber que si él le deja la pelota a su amigo, será más divertido porque podrán jugar juntos y otro día su amigo se la dejará a él. Pero, sobre todo, recalcar de manera tácita que las cosas se prestan de forma desinteresada para que su amigo esté contento y que esto a su vez le hará sentirse bien a él porque su amigo está feliz. Ahora los papitos que son el mejor ejemplo deben procurar que los niños se relacionen con otros chicos y así ellos se sentirán más seguros! Desde pequeños debemos ir transmitiéndoles valores como la generosidad, y educarles para que sepan desprenderse de lo material o para que sepan ponerse en el lugar del otro y saber cuáles son sus necesidades con el fin de poder ayudarle. 

De esta forma, estaremos contribuyendo a que nuestros hijos sean mejores personas, como quien dice a que caminen felices. Los adultos que comparten con los niños son un referente y todo lo que hagan, lo querrán copiar, por aquello de que el ejemplo es el mejor maestro. De manera que los papitos deben compartir… La imitación es un factor muy importante para el desarrollo del aprendizaje. Hay que permitirles a los hijos que observen cómo sus padres son personas generosas en el trato diario con otras personas y cómo se comportan con los demás siendo amables y generosos. Enseñemos a nuestros pequeños a compartir aunque les resulte difícil, para ello podemos tener en cuenta las siguientes sugerencias:

- El niño debe saberlo con tiempo. Los niños deben saber con antelación que algunos juguetes son para compartir con sus hermanos. Así, por ejemplo, si los padres han decidido comprar una bicicleta para su hermano y para él, tiene que saber que tendrá que compartirla haciendo turnos. También ha de saber con anticipación que si un amiguito suyo va a ir a su casa a jugar, debe compartir los juguetes con él. Si tiene mucho interés en un juguete determinado y no desea compartirlo, podemos proponerle que los guarde antes de que llegue la visita.

- Los educadores para la felicidad deben ser previsores y planificar con anticipación las ocasiones en las que se espera que comparta. Si ha invitado a sus amigos a jugar, es aconsejable proponer juegos en los que conviene compartir como pintar con lápices de colores, utilizar plastilina o jugar a las construcciones. O proponer juegos en los que hay que turnarse como tirar la pelota a la portería, subir en los columpios o montar en bicicleta. - Jamás obligarlos, el pequeño debe comprender que compartir es una acción buena que hace que los demás disfruten con sus cosas y que por eso él debe sentirse orgulloso de sus juguetes y de que a los demás les gusten. Tenemos que asegurarnos de que después le serán devueltos.

- Elogiarle. Es muy importante reforzarle los momentos en los que comparte, elogiándole cuando se ofrezca a compartir un juguete, a hacer turnos o cediendo para evitar un conflicto. Para ello debemos hacerle comentarios positivos, decirles "me gusta mucho como has actuado", recordemos que se elogia al niño y se sanciona la acción; también se le pude premiar, dándole una pequeña recompensa. Para estas ocasiones, es aconsejable estar preparado y tener guardado un sobre de las estampas que él colecciona o un caramelo que le guste, por ejemplo.

Y bueno este es un tiempo maravilloso para compartir no solo juguetes, lo ideal es que la navidad sea para compartir tiempo con calidad y cantidad con los pequeños seres que inspiran la vida y de paso nutrirnos con su inmensa ternura, dulzura y bondad.

Con Caricias Calientitas

miércoles, 28 de noviembre de 2012

RECREOS PARA LA FELICIDAD


Diciembre se asocia con vacaciones y toda la familia está ansiando disfrutar al máximo, y cuando hay niños en la primera infancia todo cambia; esto implica vacaciones menos aventureras y más tranquilas, más diurnas que nocturnas, de alguna manera en estos tiempos los traslados casi no son escogidos pues se viaja a un encuentro familiar, ahora con los chicos lo primero es la responsabilidad, pues ellos necesitas más atenciones y cuidados.

Es útil que a los chicos se les hable del viaje, el medio de transporte, el clima, las personas que va a encontrar, hablarles con amor si es posible mostrarle imágenes, fotos, contarles que vamos a saludar y que todos quieren abrazarlos y atenderlos, ojo papitos que el chico no se convierta en bufón, mira el niño ya hace pipi solito, mira oye como canta, mira ya sabe cuál es la nariz, para nada, pónganse en esa situación y sentirán que no es agradable ser el centro de una reunión, es como si a los papás les preguntaran, ya aprendiste a cuadrar la caja menor, cuál fue tu última embarrada en el trabajo… no, no..

Recordemos que el mundo de los niños es fantástico, divertido y está lleno de sorpresas. Sólo hace falta preparación, control de la situación, buen humor, y mucha paciencia, para que la diversión y el descanso estén asegurados.
Viajar con niños puede resultar una locura para aquellos padres que no están acostumbrados a ello o para los que no han planificado correctamente sus vacaciones, considerando que sus acompañantes más pequeños requieren una atención, servicios y precauciones especiales, por ejemplo viajan de clima caliente a clima frío y las mamitas aplican el viejo refrán que dice: “hijo ponte el saco que tu mamá tiene frío”, otras exageran abrigándolos de tal manera que parecen que fueran a estar en un iglú!!! . Y si van para la playa no abusen del sol, usen generosamente protector especializado para niños, la hora de playa para los chicos en la primera infancia es de 8 a 10 am, y de 4 a 6pm, que están bajo carpa, la resolana también quema… 
Que visitar museos y centros comerciales.. por favor con mesura, ojala los itinerarios siempre incluyan lugares de interés apropiados para niños, zoológicos, parques; como van de vacaciones seguramente frecuentaran restaurantes, y aquí nuevamente un llamado a la coherencia, pues casos se ven, llegan al restaurante, y piden refrescos para todos, y para los chicos la sopa de verde de espinacas… ojo el ejemplo es el mejor maestro, los más pequeños de la familia son personitas muy inquietas que se aburren con facilidad; hay que prepararles con antelación, dejarles que participen en la organización del viaje, preguntarles sobre los juguetes que desean llevar, etc. Un juguete es especial es considerado como su “objeto de seguridad”, en lo posible un peluche al que el niño pueda trasladarle “ordenes” y hacerle advertencias sobre el comportamiento en las vacaciones. 

Para unas buenas vacaciones en familia, Caricias Calientitas les ofrece una serie de consejos sobre el equipaje, el destino, el medio de transporte elegido, sobre lo que se debe llevar y qué cuidados se debe tener.

La idea es escapar de la vida urbana, el campo, las montañas, la playa, lugares que ofrecen contacto con animales diferentes a los domésticos y cotidianos, la playa es lugar ideal para ver estrellas, y sobre todo este tiempo es una oportunidad para acercarse a los niños, a través del juego. Viajar en carro demanda seguridad apropiada y correcta, sobraría decirlo pero es mejor recordar que los chicos van en el asiento trasero, con cinturones de seguridad, si hay bebés la mamita debe ir con ellos  atrás,  jamás adelante, hay que cuidar que si llevan juguetes a la mano no sean metálicos, la alimentación debe ser ligera para evitar mareos y vómitos, pero como a veces suceden cosas entonces llevar a la mano un muda, evitar darle jugos por la carretera pues no se sabe la procedencia del agua y la asepsia en la manipulación de alimentos Durante el viaje colocar música infantil, cantar con ellos, jugar a buscar elementos como carros de ciertos colores, hacer énfasis en los nombres de las poblaciones por las que se pase; bueno si el viaje es en avión, llevar cuentos resulta muy útil, incluso crayones para colorear, y tapar adecuadamente los oídos del niño. El equipaje debe ser ligero, recuerdo un dicho del abuelito de mis bebés, “cuando vayas a viajar lleva la mitad del equipaje y el doble del dinero”, lo ideal es hacerlos participes de la preparación del equipaje, y sobre todo recomendar que hay que llevar la felicidad puesta, en la sonrisa, en la mirada, en los modales, las palabras mágicas, gracias, por favor se deben incluir en el equipaje, es un momento perfecto para que el chico le haga recomendaciones a su muñeco, en casa se deben quedar los gritos y los regaños en vacaciones es momento para concertar, y con los chicos se puede y se debe concertar; se deben incluir medicinas que contrarresten malestares normales como gripitas.

Una última cosilla, los más chicos seguramente llegarán a casa donde tengan muchos adornos navideños y querrán tocarlos, pues con cariño le indicaremos que no se tocan, porque además no son nuestros, y otro momento ideal para que el chico le advierta a su muñeco. Hay más,  seguramente si asisten a una reunión familiar muchos quieren conocer al bebé, pues bien,  pongan mucho cuidado en respetar los horarios de sueños del bebé, igualmente los horarios de alimentación, sin ser sico-rigidos pero por favor! Y nada de cambiar pañales en público o delegar tan íntima tarea a cualquiera. A las mamitas que están en la dulce espera, por favor trayectos cortos en carretera, no excederse en comidas mucho menos ingerir alcohol o fumar.. que tal! Bueno para todos los seguidores de Caricias Calientitas ¡felices vacaciones!

Con Caricias Calientitas 

martes, 20 de noviembre de 2012

IDEAS PARA LA FELICIDAD


Estas ideas están basadas en la cotidianidad tanto de los papitos como de los hijos, lo único que pretende Caricias Calientitas, es promover un trato adecuado, amable, respetuoso, como quien dice una educación para felicidad, desde la autonomía y el respeto por la diferencia, es decir modales armónicos con el entorno.

En este orden de ideas desde que se nace y durante la primera infancia se debería: Estimular la exploración con todos los sentidos, en lugares familiares y nuevos, solos o con los demás, con cuidado y disfrute, explicar clara y amablemente sobre las habilidades básicas, explicándole el qué y el cuándo, qué es dentro y qué es fuera y el cómo funcionan las personas y las cosas; celebrar sus avances para aprender nuevas habilidades, pequeñas y grandes y su capacidad de ser único e individual, ser ejemplo para desarrollar nuevas habilidades, demostrándoles cómo practicar cada vez, de igual y diferentes maneras, con gente y con cosas nuevas.

Hay situaciones como la desaprobación inadecuada, las burlas, las negligencias, o los castigos y esos momentos demandan protección, porque para nada resulta constructiva en la personalidad del niño una situación de este talante; la comunicación debe ser amable, clara, rica en sonidos, melodías, canciones, gestos, en involucrarlos en el fantástico mundo del lenguaje y sus aplicaciones cotidianas. Guiar y poner límites a sus reacciones es vital, desde pequeñitos, es una forma de enseñarle lo que es aceptable y lo que no, el valor de la solidaridad, la responsabilidad y el cariño, como la confianza aparecen dentro del marco de la normatividad.

Estos consejillos ayudan en todas las edades, en todas las culturas, su valor se extiende más allá de los primeros dieciocho meses, es una “guía” de adaptación al desarrollo y a las preparaciones del niño, para los nuevos pasos y las nuevas etapas de su desarrollo.


Consejos que resumen lo realmente importante de las actividades cotidianas del crecimiento de los pequeños; ahora el cometer errores es parte de ser papitos y la disciplina es un área donde constantemente se está a prueba. Es una de las tareas más difíciles, y para hacerlo bien hay que tomar decisiones sensatas, claras y tomando en cuenta todo el contexto y para colmo de males eso hay que hacerlo exactamente en el mismo momento en que los papitos pueden estar cansados, frustrados, enojados o incluso avergonzados por el comportamiento de sus tesoros. Sentirse culpables no es la solución, hasta las mamitas más eficientes y eficaces, amorosas y creativas se equivocan, por eso es bueno tener presentes los errores más comunes en los que se cae habitualmente, para tratar de evitarlos.

Las librerías e Internet, están repletas de manuales, y métodos, libros, metodologías, pedagogías, además de las cátedras de las abuelitas, tías, vecinas, amigos, pediatras, pero la cuestión realmente es que no existe un enfoque único que sea efectivo para todos. Algunos niños tiemblan solamente con que se les hable fuerte mientras que a otros no les afecta en lo más mínimo. Algunos aprenden la primera vez que se les dices algo, a otros hay que repetírselo mil veces, hasta la desesperación (del adulto por supuesto), unos escuchan de inmediato, otros necesitan tiempo para gritar antes de que de que la mamita pueda hacerse oír. Y no es sólo cuestión de temperamento, es la edad y el desarrollo por el que esté pasando cada niño. La principal tarea del pequeño es retar los límites, hacer las locuras que le han dicho una y otra vez que no se deben hacer, es empezar a afirmar su independencia, por supuesto que ninguno se quedará escuchando una larga conferencia, un niño más pequeño necesitará una estrategia de disciplina sencilla, directa y rápida, eso sí, siempre con bondad, amabilidad, respeto, cariño; un chicos más mayorcito, es probable que responda mejor si el castigo tiene que ver con separarlo de sus compañeros de juego, por ejemplo. Lo fundamental es escoger el enfoque adecuado con respecto a la etapa de la vida en que se encuentran.

El “castigo” debe ser acorde a la falta y obviamente, el chico debía estar avisado de la norma y la sanción; jamás debe equipararse al nivel de frustración del adulto, esto quiere decir que no hay que imponer sanciones o una reprimenda exagerada o errada solo porque el adulto está cansado y de mal humor, hay que ser responsables y coherentes con las decisiones, por ejemplo mandarlos a su habitación toda la tarde y luego arrepentirse, pues luego la mamita recuerda que hay que ir al súper de compras!! Un buen método para utilizar sobre todo en público es decirles con el tono apropiado de voz: firme, pero no gritando y una mirada totalmente seria, pero serna y amable: “Si continuas así, ya sabes lo que ocurre”. Y si el mal comportamiento infantil no se detiene, debe haber consecuencias, a veces es bueno preguntarle a ellos mismos: “¿Qué crees que debería ser la consecuencia?” Es interesante cómo los niños a menudo llegan a un justo castigo (por ejemplo, pedir disculpas y dejar que al hermano jugar con su juguete favorito por el resto del día).

Es importante recordar como una premisa verdadera, que se sanciona la acción y se elogia al niño. Y por supuesto aquí hay que traer al ejemplo, total él es mejor maestro!!

Con Caricias Calientitas