sábado, 28 de abril de 2012


NUTRICIÓN PARA LA FELICIDAD 

Una sana alimentación desde la primera infancia es fundamental para el crecimiento óptimo del niño. Si el niño está o no bien alimentado durante los primeros años de vida, tiene un efecto profundo en su salud, así como en su habilidad para aprender, para comunicarse, pensar analíticamente, socializarse efectivamente y adaptarse a nuevos ambientes y personas. La alimentación es la base necesaria para un buen desarrollo físico, psíquico y social de los niños. Una buena nutrición es la primera línea de defensa contra numerosas enfermedades infantiles que pueden dejar huellas en los niños de por vida. Una buena nutrición y una buena salud están directamente conectadas a través del tiempo de vida, pero la conexión es aún más vital durante la infancia. Es en este periodo que los niños podrán adquirir buenos hábitos durante la comida en lo que se refiere a la variedad, al sabor, textura, color, etc. Los efectos de la desnutrición en la primera infancia pueden ser devastadores y duraderos. Pueden impedir el desarrollo conductual y cognitivo, el rendimiento escolar y la salud reproductiva, debilitando así la futura productividad en el trabajo.

En muchas ocasiones los papitos, con la disculpa perfecta por cierto, que el niño esté bien nutrido, hacen de la hora de la comida un “tormento”, con angustia, ansiedades y reproches a la conducta del niño frente al alimento. Los niños tienen la sabiduría natural frente a sus necesidades fisiológicas y hay tantas estrategias para lograr que coman, sobre todo crear el hábito de la buena mesa y que comer sea un placer.

El hambre, que es la normal demanda del alimento, es diferente al apetito que es el normal deseo de satisfacer el gusto, el pediatra está a cargo de ir guiando a la mamita para la introducción de nuevos alimentos, es vital que a la hora de comer se respete, y aquí nuevamente viene el ejemplo, mamás que no comen verduras cómo van a logran esa actitud ante sus hijos; pues bien existen numerosas formas para que además se mantenga el equilibrio entre crecimiento físico y emocional del menor, dado que este desarrollo va directamente ligado a sus hábitos alimenticios. El momento de comer, debe ser agradable, aseado, relajado  para el niño, por su puesto el castigo no está invitado a la mesa.

Por ejemplo servirle en un plato grande para que él vea poca comida, crear presentaciones “cómicas”, que maneje sus utensilios, la cuchara, existen juegos infantiles de cubiertos, motivarlo a que se involucre, una ensalada de frutas él puede colaborar, y muy importante cuando ya tenga edad en lo posible debe comer con toda su familia en la mesa; así el ejemplo hará que el niño se apropie de los hábitos alimenticios de su familia, asimilando la conducta y modelos de ésta. El menú, no debe ser escogido por el niño, es el menú de la casa, aquí cabe resaltar que si bien se está tocando el tema de la alimentación, inmersos vienen valores humanos, sociales y culturales, aquí está el respeto, las buenas maneras, la higiene, sí, estos valores se ausentan de la mesa, el niño y los papitos tendrán nuevos problemas. 

Obviamente el niño ingiere menor cantidad que los adultos, sin ser permisivos al extremo hay que permitir que él decida y coma la cantidad que necesita para satisfacer su hambre y desarrollar de forma sana sus gustos. Ahora que si ya no quiere nada y es costumbre esta actitud habrá que consultar al pediatra, sin hacer purgas caseras, e ir diagnosticando suplementos vitamínicos, estimulantes del apetito, por favor jamás es sano auto medicar por elemental, simple y sencillo que parezca, recuerde que el crecimiento físico y emocional del niño están en juego.

Por su puesto existen muchas familias vegetarianas, e introducen a sus hijos en esta dieta, que por nada debe ser rigurosa y estricta, por el contrario debe asegurarle al menor consumir suficientes minerales (hierro, calcio), y vitaminas D y B12. Al consumir alimentos como frutas, vegetales, legumbres, granos, frutos secos, soja, etc., pueden mantenerse saludables, y mejor aún consultar con el especialista, para poder seguir algunos cuidados nutritivos, y asegurarse de que el cambio no afectará de forma negativa a su crecimiento y desarrollo. Según los expertos, los niños pueden seguir una dieta vegetariana desde que no sea tan estricta. Los resultados de algunos estudios en los que se comparó la dieta de niños vegetarianos con la de niños no vegetarianos, concluyen que una dieta ovo lacto vegetariana proporciona un desarrollo y crecimiento físico adecuado, como con cualquier otro tipo de dieta. Por lo mucho que se habla de las proteínas, todo el mundo sabe que son importantes para el organismo. Pero lo que no es tan conocido es qué son realmente, para qué sirven y por qué son tan vitales. Pues bien, puede decirse que las proteínas son biomoléculas constituidas por unos aminoácidos que básicamente son carbono, hidrógeno, oxígeno y nitrógeno. También pueden tener azufre y en algunos casos fósforo, hierro, magnesio y cobre, entre otros elementos, de manera que hay que consultar al especialista.
Otro aspecto a tener en cuenta es la diferenciación niña-niño, ya que el comportamiento frente a la ingestión de una misma dieta es diferente, así, el varón utiliza mejor los nutrientes; en cambio la niña tiene mayor estabilidad genética frente a la hipo-nutrición y otras condiciones ambientales adversas. De acuerdo a esto, aunque las necesidades energéticas aumentan con la edad en términos absolutos, el porcentaje de requerimientos para el crecimiento disminuye al mismo tiempo que lo hace la velocidad de crecimiento, y lo mismo sucede con la proporción de proteínas necesarias para el crecimiento.

Aquí algunas estrategias para una dieta saludable desde la primera infancia:
* Asegurar un aporte calórico suficiente, de acuerdo con la edad y la actividad física.
* Mantener una correcta proporción entre los principios nutritivos.
* Modificar el consumo de proteínas, procurando que estas provengan de ambas fuentes: animal y vegetal, pero potenciando el consumo de cereales y legumbres frente a la carne. Para esto aumentar los primeros platos y acompañamientos o guarniciones y disminuir el tamaño de la carne, pollo o pescado.
* Borrar de la dieta el consumo de grasa visible de las carnes, y recomendar que se aumente el consumo de pescados ricos en grasas poliinsaturadas sustituyendo a los productos cárnicos 3 a 4 veces por semana. Potenciar el consumo de aceite de oliva frente a mantequilla o margarinas. Cero embutidos.
* Incrementar el consumo de cereales (pan, pasta, arroz) y frutas, preferentemente frescas y enteras. Cero gaseosas, refrescos comerciales, es mejor el jugo natural, y bajos en azúcar.
* Procurar una alimentación variada.
* Evitar el consumo excesivo de sal.
* Es fundamental tener en cuenta los gustos, costumbres y condicionamientos sociales y económicos para no recomendar dietas difíciles de aceptar y de seguir por el niño o por la familia.
* De la comida chatarra, “HAY” que dejarla por fuera de la dieta, los productos de paquete no son buenos ni apropiado para los infantes y tampoco para los adultos.
* Inculcar modales adecuados en la mesa.

En algunas culturas que los niños estén gordos es sinónimo de “sanidad” y es falso, es más hay que evitar la gordura en los pequeños, pues si de chicos se le dan grandes cantidades de comida, de adulto tendrá un estómago grande que necesitará más comida para llenarlos, nuevamente el pediatra debe participar activamente en la guía alimenticia en la primera infancia.

Nuevamente tomar conciencia que el mejor maestro es el ejemplo. Y el educador para la felicidad debe invitar a la mesa a la paciencia, la creatividad, la dulzura, y la cordura. 


Con Caricias Calientitas 

jueves, 19 de abril de 2012

OFICIOS PARA LA FELICIDAD


Afortunadamente son pocos los papitos que desean que sus hijos cumplan los sueños que ellos vieron frustrados, bailarinas, médicos, ingenieros, químicos, o en otros casos quieren y desean casi imperativamente que sus hijos continúen con la tradición familiar de ser y hacer …., en ambos casos se olvidan que los hijos son autónomos y también tienen sus propios sueños que cumplir.

En la primera infancia los niños tienen otros objetivos y sueños como jugar con sus amigos, no se interesan en nada de lo que es el oficio o profesión de sus papitos, y los papitos se olvidan de eso, y continúan diciéndole que tú serás un gran… si bien el ejemplo es el mejor maestro, aquí conviene recalcar que hay que educar y dar ejemplo de lucha para cumplir sus propios sueños.

Entonces se recrean casos en que los niños desde la primera infancia, se les enfoca estrictamente en un tema específico, incluso los papitos llegan a enojarse cuando los pequeños se rebelan; casos como comprarles patines sofisticados antes de nacer porque tiene que ser campeón de patinaje? Por favor, llegado el momento es probable que el niño se rehúse a patinar, y en ocasiones estas situaciones llegan a enfermar al niño, peor aún se siente rechazado por no cumplir la voluntad de los papitos.

Son numeroso los ejemplos que vemos sobre este traslado inadecuado de sueños y deseos, las mamitas que no comen verduras y quieren y obligan a sus hijos a comerlas; todas estas actitudes escudadas en la “buena intención” de desear lo mejor para sus hijos, o que no se vean abocados a situaciones como las que les tocó vivir a los papitos. A la postres esto se vuelve una obsesión, que genera en el niño ansiedad, estrés, enojo, inconformidad, peor aún y sin exagerar puede desembocar en un resentimiento del hijo al padre.

Hay que dejar que los hijos tengan sus propios sueños, de tal manera que su vida resulte absolutamente acorde con sus sueños. Si no da justo en el blanco, por lo menos habrá puesto la mira en la dirección correcta. Incluso los oficios o profesiones a que se decidan los hijos pudieran estar distantes de la tradición familiar y de los sueños no cumplidos de los papitos. Obviamente los papitos buscan proteger a sus hijos, pero por qué deben renunciar a sus “mejores años” para estudiar cosas que apenas les interesan? ¿Acaso aprovecharán así su tiempo? ¿Por qué enseñarles a dejar de lado sus inclinaciones?

Son los audaces, y no los sumisos, quienes llegan más lejos en tiempos difíciles. El miedo no conduce a ninguna parte; el entusiasmo puede llevarnos a todos lados. Son esos papitos los que sienten orgullo cuando sus hijos se convierten en “pilotos militares” o autodidactas en seguridad informática en telecomunicaciones, sin ningún antecedente familiar ni social, ayudarlos a tomar las decisiones correctas es posible, pero sólo si se ha mantenido con ellos una relación de apoyo, y no impositiva desde la primera infancia. A pesar de que si bien son muy chicos, hay que dejarlos y estimularles el desarrollo de sus aptitudes y cultivar su pasión y talento natural por lo que se inclinen.

Ese es rol de los educadores para la felicidad, la vida se encarga de confrontarles su realidad en su debido momento, seguramente sus sueños demandarán sacrificios, sufrimientos como el “piloto militar”. Sin embargo, hay que dejar que descubran sus límites, intentando algo, esto es mejor a que nunca tome riesgos por los miedos de los papitos.

Hoy Caricias Calientitas se inspiró en el “piloto militar” y un autodidacta de seguridad informática, chicos jóvenes que se aferraron a sus sueños, lucharon y fueron apoyados mejor aún son apoyados por su familia.

Respetamos sus sueños, los acompañamos y hoy están hechos realidad. Felicidades mi Piloto favorito y mi programador genio!

Con Caricias calientitas

lunes, 2 de abril de 2012

CONOCIMIENTOS PARA LA FELICIDAD


Todos los progenitores quieren, desean, anhelan bebes genios, y la idea es que antes que genios sean felices y autónomos; entonces la estimulación adecuada, fácil y divertida mediante actividades con bases científicas, que aplicadas en forma sistemática y secuencial permita a los pequeños el máximo desarrollo de sus capacidades cognitivas, físicas, emocionales y sociales.

La estimulación adecuada es un juego amoroso que le ayuda al bebé a desarrollar su habilidad mental, su motricidad gruesa y fina, la memoria, a aumentar el tiempo de atención y de concentración, y su curiosidad, ahora la estimulación si bien contempla una serie de ejercicios, masajes y caricias (sin un propósito claro), es mucho más que eso, la estimulación adecuada es conocer cada paso del proceso de formación de la estructura cerebral infantil; y depende de la oportunidad que se le da de recibir estímulos, los papitos y mamitas son los formadores y propiciadores de un entorno saludable integralmente, de ellos depende el interés que ponen los chicos en explorar su mundo. El ejemplo es excelente maestro, pero el entorno, el habitad, el ambiente es el que forma actitudes, aptitudes y habilidades, en ese orden de ideas el pequeño debe tener un espacio rico en estímulos adecuados, la estimulación adecuada es el principal formador de la felicidad de los hijos.

Nuevamente recalcar en las mil definiciones de estimulación adecuada, como el conjunto de medios, técnicas, y de inter-actividades que se aplica en la primera infancia con eficacia y autonomía, en el cuidado y desarrollo del infante. Durante esta etapa se perfecciona la actividad de todos los órganos de los sentidos, en especial, los relacionados con la percepción visual y auditiva del niño, esto le permitirá reconocer y diferenciar colores, formas y sonidos. Por otro lado, lo procesos psíquicos y las actividades que se forman en el niño durante esta etapa constituyen habilidades que resultarán imprescindibles en su vida posterior. La estimulación adecuada busca estimular al niño de manera oportuna, el objetivo no es desarrollar niños precoces, ni adelantarlos en su desarrollo natural, sino ofrecerle una gama de experiencias que le permitan formar las bases para la adquisición de futuros aprendizajes.

Desde que nacen hasta los 3 años el niño establece particularidades en el desarrollo: Se caracteriza por su ritmo acelerado del desarrollo del organismo, presentan una orientación elevada con respecto al medio, manifiestan emociones y preferencias alimenticias y de objetos o juguetes. Para favorecer el óptimo desarrollo del niño, las actividades de estimulación se enfocan en cuatro áreas: área cognitiva, motriz, lenguaje y socio emocional. Son varias las aéreas de estimulación; la cognoscitiva le permite al pequeño comprender, relacionar, y adaptarse amablemente a nuevas situaciones, haciendo uso del pensamiento y la interacción directa con los objetos y el mundo que lo rodea. Para desarrollar esta área el niño necesita de experiencias, así el niño podrá desarrollar sus niveles de pensamiento, su capacidad de razonar, poner atención, seguir instrucciones y reaccionar de forma rápida ante diversas situaciones. El área motriz está relacionada con la habilidad para moverse y desplazarse, permitiendo al niño tomar contacto con el mundo. También comprende la coordinación entre lo que se ve y lo que se toca, lo que lo hace capaz de tomar los objetos con los dedos, pintar, dibujar, hacer nudos, etc. Para desarrollar esta área es necesario dejar al niño tocar, manipular e incluso llevarse a la boca lo que ve (guardadas las proporciones), permitir que explore pero sin dejar de establecer límites frente a posibles riesgos. El lenguaje ojala el del amor, un lenguaje positivo, motivador, de celebración, respetuoso, que le permita al niño comunicarse con su entorno y abarca tres aspectos: La capacidad comprensiva, expresiva y gestual. La capacidad comprensiva se desarrolla desde el nacimiento ya que el niño puede óigase bien, léase perfecto el niño puede entender ciertas palabras mucho antes de que pueda comunicar un vocablo con sentido; por esta razón es importante hablarle constantemente, de manera articulada relacionándolo con cada actividad que realice o para designar un objeto que manipule, de esta manera el niño reconoce los sonidos o palabras que escucha asociándolos y dándoles un significado para luego imitarlos. El lenguaje también demanda de partes de los papitos y mamitas, que le permitan expresar, cuando el chico señala el pan, porque quiere pan, estimulemos su vocablo, preguntando qué quieres, antes de pasarle el pan, agua es una palabra sencilla de ella viene el sonido gutural que es el primero que emite el bebé, entonces quieres agua? Agua, repetir, hay que recordar que ellos aprenden por imitación.

En el área socio-emocional, van incluidas las experiencias afectivas y la socialización del niño, que le permite sentir esa sensación agradable de ser querido y estar seguro y protegido, además capaz de relacionarse con otros de acuerdo a normas comunes. En la estimulación adecuada de esta área los papitos, adultos, que cuidan al pequeño tienen un papel protagónico, pues son los primeros generadores de vínculos afectivos, es importante brindarles seguridad, cuidado, atención y amor, además de servir de referencia o ejemplo pues así los chicos aprenden a comportarse frente a otros, a relacionarse adecuadamente, en conclusión, aprenden a ser personas de bien y sobre todo felices, los valores de la familia, el afecto y las reglas de la sociedad le permiten al niño, poco a poco, dominar su propia conducta, expresar sus sentimientos y ser una persona independiente y autónoma.

Obviamente, estas apreciaciones tienen bases científicas, las investigaciones afirman que el cerebro evoluciona de manera sorprendente en los primeros años de vida y es el momento en el que hace más eficaz el aprendizaje, esto porque el cerebro tiene mayor plasticidad, es decir que se establecen conexiones entre neuronas con mayor facilidad y eficacia, este proceso se presenta aproximadamente hasta los seis años de edad, es decir en la primera infancia, a partir de entonces, algunos circuitos neuronales se atrofian y otros se regeneran, por ello el objetivo de la estimulación adecuada es conseguir el mayor número de conexiones neuronales haciendo que éstos circuitos se regenere y sigan funcionando. Para desarrollar la inteligencia, el cerebro necesita de información. Los chicos reciben información de diversos estímulos a través de los sentidos, lo hacen día y noche; si estos estímulos son escasos o de pobre calidad, el cerebro tarda en desarrollar sus capacidades o lo hace de manera inadecuada, por el contrario al recibir una estimulación adecuada y oportuna el chico va adquiriendo niveles cerebrales superiores y logra un óptimo desarrollo intelectual. Un paréntesis, la oportunidad es vital en la estimulación pues no todos los momentos son “oportunos” para tal o cual acción, por ejemplo mientras el chico come para nada es oportuno sentarlo en la bacinilla y lo digo porque he visto y en el mercado tienen sillas de doble función, o mientras se baña practicar un baile, o incentivar actividades de equilibrio..! Volviendo al tema central, así por ejemplo, al escuchar la voz de la mamita, percibir el olor del biberón o recibir una caricia: se produce una catarata eléctrica que recorre su cerebro, para despertar conexiones neuronales aún dormidas.

Los humanos somos los seres más dependientes de los padres o adultos en comparación con el resto de los seres vivos, la razón básica consiste en que el cerebro humano, requiere de un proceso de maduración por mucho más tiempo que el de la mayoría de especies. Los animalitos recién nacidos caminan y buscan la leche de su madre, un bebé, sin embargo, tarda algo más de una año en empezar a caminar, por lo que su supervivencia depende en extremo de la protección del adulto, esta total indefensividad es consecuencia de un cerebro aún por formar. La estimulación adecuada tiene por objetivo aprovechar esta capacidad de aprendizaje y adaptabilidad del cerebro en beneficio del bebé, basada en repeticiones; su cerebro es capaz de adquirir otra serie de conocimientos mediante la repetición sistemática de estímulos o ejercicios simples. Con la repetición se consigue reforzar las áreas neuronales de interés. Las habilidades, aptitudes y actitudes dependen 50% de los estímulos y 50% de la manera como se brinden. El cerebro humano es tan dinámico que es muy fácil formar niños llenos de conocimientos o habilidades, pero se requiere de pasión, motivación, amor, interés, atención, dedicación, de lo contrario podrían tener efectos anti-todo o niños "sabelotodo", repitiendo vocales, capitales, sin sentido, y hay que recordar que son “bufones” de conocimiento, sin compresión, incapaces de crear, organizar y gestionar, juegan a ser adultos como lo desean papá y mamá, es triste que se coarte la infancia en aras de atiborrar conocimiento académico que ya le llegará el momento, antes que repetir cual diccionario, es mejor jugar, leer cuentos, armar figuras con plastilina, cantar, bailar, hacer títeres, hay que evitar que tengan infancias sin pasión, ni felicidad.

Ojala las mamitas tomaran ejemplo de mamitas dedicadas, una mamita a todo dar, y un papito que no se queda atrás, tías fabulosas… un vecindario que los adore y admire, felicidades a todos mis amiguitos, primitos, que tiene la suerte de vivir en hogares llenos de amor!!!

Con Caricias Calientitas




domingo, 18 de marzo de 2012

AMOR POR SIEMPRE PARA LA FELICIDAD


Desde la creación de este blog, me la paso buscando la manera más precisa y sencilla de decirle a los papitos, mamitas, jardineras que el secreto de educar para la felicidad, está en el amor que se expresa a cada instante, desde el momento de la concepción hasta … Como reza la campaña nacional en Colombia, “De Cero a Siempre”… Como todo secreto tiene una pócima, unos ingrediente que solo sabe aplicar el Buen Ejemplo, que en ultimas es el vestido habitual de todo lo que se pretende enseñar!

Hoy quiero nombrar a todos mis amiguitos, primitos, a todos, desde el que está por nacer como las princesas de 5 años y los príncipes como Matías más grandecitos, a todos y todas porque todos merecen ser felices. Todos mis vecinitos, Juan Marcos con sus primeros pasos, Eliyajo con su alegría desbordante, Jerónimo con su lenguaje seductor, Paulina y Sarita con su transición de ternura a ilusión, Isa con su majestuosa fantasía, Matías con su edad de los por qué, Juan Martín con su extrema dulzura, Santiago con sus primeras líneas de amor a la patria, de todos podría decirse algo amable, mejor dicho de todos se puede elogiar su andar por la vida, siempre resaltado sus logros, sus triunfos, rara vez se oye un papito una mamita hablando mal de sus hijos, aunque tristemente algunos se quejan; cuando no hay la capacidad, ni la disponibilidad, ni la creatividad para estar con los chicos, enseguida los diagnostican de híper activos,.. e incluso los tildan de “tremendos”, olvidando que todo en este momento de sus vida les llega al “Chip” central, y de mucho repartirles terminan por creer que son seres “detestables”, que nadie se los aguanta.

Los papitos son los que marcan la pauta, la chica niñera, los otros familiares, tratan los niños tal cual los tratan sus papitos, y aquí entra rampante el ejemplo a llevarse la responsabilidad, a veces oye uno en una guardería a la maestra “gritar” para pedir silencio… y por favor es esa la manera de educar con amor? Claro que no, el amor es comprensivo, tolerante, respetuoso, y voy hacer un alto en respetuoso, porque a los papitos y adultos “responsables, se le olvida que el niño es niño, entonces pretenden que se comporte como adulto, quieto, callado, no toque.. por favor.. ¡ Un niño es inquieto por naturaleza, como dice el dicho es mejor atajar que arriar!.

Todos los días los papitos y mamitas deben hablar con sus hijos, incluso con los que están en periodo de gestación, todos los días.. es la forma de estimular el lenguaje las habilidades y destrezas para la comunicación, me apena por los chicos de meses, incluso por los mas grandecitos, aunque este último grupo se defiende mas.. Los chicos son convidados de piedra, uno ve a las mamitas en los súper mercados llevando sus bebés y mudas, no se les ocurre mostrarle una zanahoria, cantarles una canción de las frutas, en fin, cantar la vaca lechera, nada, ellas van como si el bebé no existiera, y … muchas veces cuando se dirigen a sus bebes, es para mandarlos callar! Otra vez, ejemplo con amor, a los chicos hay que estimularlos todos los día, si se encuentra con el vecino, hay que motivar al bebé a saludar.. a sonreír.. Pero nada algunas mamitas se saltan este hermosa oportunidad de fortalecer habilidades diciendo: hoy amaneció bravo! Ah?

Otra actividad continua es alimentarlos bien, pero bien es bien.. y aquí el ejemplo se raja.. en vez de jugos gaseosas, en vez de frutas comida de paquete chatarra.. la coca-cola es parte de la dieta del bebé… La pregunta es las mamitas y papitos comen verduras, ensaladas, o comida chatarra… el consumismo de la tele es nefasto, comen a cambio de un inútil muñequito, que para nada sirva, se convierte en motivo de competencia con sus compañeritos del cole; alimentarlos bien es un deber de los adultos, según culturas y costumbres hay chicos que comen “fritos” todos los días, y si se le muestra un tomate… carita de no me gusta ponen y saben por qué.. porque eso le enseñaron con el ejemplo.

Y si de jugar se trata, actividad que estimula la inteligencia, la creatividad, el desarrollo pre matemático, la pre lectura, la comprensión… aquí se rajan muchos papitos y mamitas.. que difícil es encontrar hoy en día chicos que tengan la fortuna de que sus papitos les dediquen una hora diaria para jugar, cantar, leer cuentos… Hoy en día las niñas solo hablan de princesas y barbis de los programas de la tele, que en ultimas se convierten en sus maestros.. no se ven los papitos haciendo cometas con sus hijos.. es como si fuera vergonzoso volverse niños para disfrutar aún mas de sus hijos….es como si les diera pena… triste porque el juego sí que educa, tal vez es el mayor educador en la primera infancia…el juego les estimula habilidades motrices, sentimientos y actitudes, aptitudes.. un juego infantil.. no un juego que promueva el madurarse viches, niñas de 4 años hablando de novios, maquillajes, modelos, hablando de hacer “maldades” a las compañeritas!! Por favor el juego debe ser diario y con amor, mucho amor!

Resumiendo hay que dar amor a manos llenos, el amor no mal educa, la sobre protección y la permisividad si malcrían! Los papitos recuerden se educa con el ejemplo! Deseo que todos mis chicos, mis vecinitos, primitos, amiguitos sean bendecidos con amor en porciones generosas, los adoro a todos! Y miren ojala los papitos les hagan hoy un masajito con rinse y azúcar, para desenredarles los pasos y endulzarles las pisadas!
Con Caricias Calientitas



martes, 21 de febrero de 2012

MANDAMIENTOS PARA EL AMOR


Hoy presento un “mandatario” que encontré en la red, realmente reúne sucintamente 10 puntos claves, que hacen más amable la vida del bebé, es más siento que le apuesta a la felicidad, desde el respeto por la diferencia.

Muchas veces los bebés se ven sometidos a unos “reglamentos” verticales y estrictos que parten de un afán de perfección por parte de los papitos, es más las falsas ordenes se originan en una satisfacción personal de los papitos, por ejemplo, “Me recoges los juguetes ya”, “me haces la tarea ya”, y así son todas las frases, que según ellos los papitos educan! Por favor!. O en otras ocasiones en la mayoría dan ordenes los papitos y educadores, que carecen de todo sentido.. con exigencias que ni para ellos, por ejemplo: “Y se duerme ya”, “Hay muchos niños con hambre, y usted desperdiciando, se toma la sopa ya! Y qué decir de los llamados de atención con preguntas, nuevamente se ve el desconocimiento que tienen muchos adultos de lo que realmente es el amor y su función en la pedagogía con un niño pequeño, veamos. “¿Qué te dije?” “¿Por qué tiras el juguete? Acaso no ves que me canso recogiéndolo? Dime por qué?” Y qué decir de los pronósticos negativos, “te vas a caer”, “vas a regar el jugo”, “te vas a enfermar”.

Tendría miles de ejemplos sobre los diálogos entre papitos, educadores y chicos, ordenes sin explicaciones, “Nooo porque yo lo digo”.. ah? Entonces estos tips resultan oportunos y prácticos, y por ultimo cualquier acción pedagógica, que esté contaminada de amor, respeto y claridad, seguramente es un éxito!

Mandamientos del Bebé:

1. Mis manos son pequeñas, por favor no esperes perfección cuando tiendo la cama, hago un dibujo o lanzo la pelota. Mis piernas son pequeñas, por favor camina más lento para que pueda ir junto a ti.

2. Mis ojos no han visto el mundo como tú has visto, por favor, déjame explorarlo, no me limites innecesariamente.

3. El trabajo siempre está allí. Yo seré pequeño solo por un corto tiempo, por favor, tomate un tiempo para explicarme las cosas maravillosas de este mundo hazlo con alegría.

4. Mis sentimientos son frágiles, por favor esa pendiente de mis necesidades. No me retes todo el día (a ti no te gustaría ser retado por ser tan duro). Trátame como te gustaría a ti ser tratado.

5. Soy un regalo especial de Dios, por favor atesórame como Dios quiso que lo hicieras, respetando mis acciones, dándome principios y valores con los cuales vivir y enseñándome amorosamente.

6. Necesito tu apoyo y tú entusiasmo, no críticas, para crecer. Por favor, no seas tan estricto, recuerda, puedes criticar las cosas que hago sin criticarme a mí.

7. Por favor, dame libertad para tomar decisiones propias. Permíteme que me equivoque, para que pueda aprender de mis errores. Así algún día estaré preparando para tomar las decisiones que la vida requiere de mí.

8. Por favor no hagas todo por mí de alguna forma eso me hace sentir que mis esfuerzos no cumplieron con tus expectativas. Yo sé que es difícil, pero deja compararme con mi hermano o hermana.

9. No temas alejarte de mí por un tiempito. Los niños necesitamos vacaciones de los padres, así como los padres necesitan vacaciones de sus hijos.

10. Llévame a la iglesia o dame ejemplos de vida espiritual. Yo disfruto y Aprendo.”

A todos los papitos y educadores una dulce recomendación, hablen con amor, eduquen con amor, sirvan con amor!

Con Caricias Calientitas…

Muchas veces los padres no logran hacer cumplir sus órdenes. ¿por qué?... seguramente dan órdenes confusas, poco claras LEER MAS



sábado, 18 de febrero de 2012

BUENOS MODALES PARA LA FELICIDAD



Los niños desde chicos deben aprender cuáles son los comportamientos adecuados en diferentes ámbitos y situaciones. Todos los papitos y mamitas desean estar seguros de los buenos modales de sus hijos en su presencia o en su ausencia.

Los papitos, sienten un orgullo inmenso cuando se dice que sus hijos están

bien educados, es el reconocimiento a una ardua tarea que ellos, los

progenitores deben iniciar desde muy temprana edad. Inculcar a un

chico, buenos modales y normas de comportamiento le ayudará en el

futuro en su proceso de socialización y le permitirá adquirir valores y

actitudes imprescindibles para relacionarse con los demás. La paciencia y

el buen ejemplo como siempre son las principales estrategias pedagógicas

para conseguirlo.

Conseguir que un niño pequeño, pida siempre las cosas "por favor" o que dé las "gracias" cuando recibe algo no es fruto del azar, es más bien un efecto del buen ejemplo y el medio ambiente, detrás de este logro persiste un importante trabajo educador por parte de las familias. Pero los buenos modales no se fundamentan sólo en estos dos términos son un conjunto de actitudes que se respaldan en las famosas palabras mágicas.

El Diccionario de la Real Academia define la cortesía como: "la demostración o acto con el que se manifiesta la atención, el respeto o afecto de una persona a otra”.

Al momento de educar a los niños pequeños, siempre decimos “las enseñanzas entran por los ojos, los oídos son un mero acompañamiento”. ¿Cuántas veces le dices a tu hijo, una y otra vez “no pongas los codos en la mesa”? Te pregunto, ¿tú predicas con el ejemplo? Se nos olvida que en la edad de 0 a 6 años, en la enseñanza de algunos modos de comportamiento el ejemplo es vital.

En esta edad, la imitación y el juego son básicos para que los niños asimilen cualquier aprendizaje relacionado con su comportamiento. Sin embargo, hay niños a los que les cuesta más trabajo que a otros adquirir estos hábitos y no es porque sean menos inteligentes que otros, simplemente tiene que ver con que les cuesta más trabajo mantener la atención. En este caso, es muy importante enseñarles a observar.

A los niños hay que enseñarles cuando son pequeños y no decir “déjalo es un niño, ya aprenderá cuando sea mayor”, pues perdemos la oportunidad de sentar las bases para un sólido crecimiento.

¿Cuándo empezar?

Cuando empieza a hablar, a decir sus primeras palabras es un momento importante en la educación de tu hijo. Cuando escuchas por primera vez la palabra “papá” o “mamá” es momento de ponerse a trabajar. Aunque tu hijo no hable mucho, comienza a enseñarle a dar las “gracias” y a pedir las cosas “por favor”. Aunque no es capaz de repetirlo, debes ser consistente y te sorprenderás con los resultados.

En la medida en que tu hijo va creciendo, necesita diferentes atenciones que requieren de tu tiempo y paciencia. Algo que debes pensar es en “invertir” en tus hijos, no sólo a invertir dinero sino a “invertir” tiempo. No necesariamente implica que pases toda una tarde enseñándoles buenos modales, piensa que más vale que sea tiempo de calidad que será fundamental para el futuro.

A partir de los 2 años aproximadamente, cuando tu hijo ya tiene mayor coordinación en sus movimientos y es ‘independiente’, puedes enseñarle a tomar sus cubiertos, el vaso y a limpiarse su boquita con la servilleta. En esta etapa tendrás que recurrir a tu paciencia para insistir pero sin atosigarlo. Los resultados valen la pena.

A los 3 o 4 años tu hijo empieza a experimentar su vida social. En esta etapa ya va a la escuela, a la guardería y empieza a tener amiguitos que lo invitan a fiestas de cumpleaños, es decir, ya tiene amigos propios, no de los padres. Es en este momento cuando tu hijo comienza a poner en práctica las enseñanzas que le diste, pero ¡ojo! También empieza a aprender malos hábitos de sus compañeritos.

A esta edad tendrá cierta autonomía de comportamiento, empezará a hacer cosas cuando tú no estés presente; a veces los chicos tienen influencias nefastas, que pueden ser vecinitos más grandes, primos, o hermanos mayores, que los tratan mal, usan un vocabulario soez delante de ellos, y los presionan bajo chantaje a que se porten mal, y a que si acusan les irá peor. Es aquí cuando los papitos, maestros en la escuela, los cuidadores, tienen un papel muy importante en el reforzamiento de estas enseñanzas, y además para que no cedan a las pretensiones de chicos mayores, que llegan a ser humillantes y maltratadores.

Ahora, hay que recordarles con el buen ejemplo, los comportamientos aprendidos y enseñarle nuevos enfocados a su vida social, por ejemplo: cómo comportarse en el restaurante, en el centro comercial, en el transporte. Ahora sí: tu hijo tiene su maleta con todas las enseñanzas que le diste para desenvolverse en la sociedad de forma correcta. Con ella podrá ir a todos lados.

Tips para enseñar buenos modales:

Cada vez que haga algo incorrecto dile cómo se hace de forma correcta. Nunca lo regañes en público.

Los buenos modales se transmiten en familia, pídeles a los hermanos, abuelos y tíos que te ayuden a repetirlos. Recuerda, sé consistente.

Crea un ambiente de ayuda, colaboración y respeto en la familia. No lo critiques si se equivoca.

Anímalo, hazle ver que te gustan sus progresos y explícale por qué.

No lo agobies con reglas, encuentra el punto medio.

Explícale el motivo de tus órdenes y prohibiciones, aunque no las acepte o no las entienda. No entres en discusiones interminables.

Los buenos modales son buenos hábitos.

Buenos modales le ayudarán a tu hijo a su desarrollo social.

Sé el ejemplo.

Dile lo que sí quieres. En vez de decir “¡No grites en la casa!”, dile: “Por favor, habla más quedito”. Esto te hará estar en calma y en control; a su vez, le dará a tu hijo una instrucción que seguir.

Cuando vayas a algún lado, hazle saber cómo debe ser su comportamiento.

Enseña buenos modales jugando

En una sala de espera: Permite a tu hijo llevar una mochilita con colores, carritos, muñecos y cuadernos de iluminar, todo con lo que él quiera entretenerse en la sala de espera. Puedes jugar a ver por la ventana pajaritos, coches, etc. Así lograrás tenerlo entretenido.

En la tienda: Juega a encontrar cosas rojas, verdes o azules (el que encuentre más, gana). Cuéntale cosas sobre los alimentos que vas comprando. De esta forma no andará corriendo por los pasillos.

En la calle: Este tiempo es maravilloso para conversar con él, hacer planes para los juegos del día, cantar o contar coches por colores.

En fiestas infantiles: Planea juegos organizados que duren poco, de esta forma evitarás que los niños se aburran.

En reuniones con adultos: Busca tenerlos entretenidos con películas, libros para colorear, muñecos o cualquier cosa que los tenga alejados de la conversación de los adultos, pues siempre buscan llamar la atención.

La consistencia y paciencia son fundamentales para enseñar buenos modales. Cuando te sientas agobiada o cansada, piensa que estas “invirtiendo” en tu hijo. Además, ¿a qué mamá no le gusta que le digan que su hijo está muy bien educado?

Recuerda que todos los conocimientos que demos a nuestros hijos en materia de educación en los buenos modales, se ganarán para la vida. Muy importante: disfruta este proceso con tus hijos con paciencia y amor.

Los buenos modales pueden parecer algo tan sencillo como un conjunto de reglas sobre la conducta, pero estas pautas están muy ligadas a la educación en valores. Actitudes como el agradecimiento, el reconocimiento, el respeto, la consideración, la amabilidad o la cortesía se reflejan en una buena educación. Como afirma el sociólogo Salvador Cardús en su obra 'El desconcierto de la educación', "no se trata de enseñar normas estrictas, los modelos de comportamiento se aprenden como estilos de vida". La principal herramienta con la que cuentan los padres es el ejemplo.

"Por favor" y "gracias": la repetición es la clave para que los niños incorporen estas dos palabras a su vocabulario de forma habitual. Desde muy pequeños, hay que utilizarlas al dirigirse a ellos e insistir en que las usen para que las entiendan como una fórmula mágica para obtener sus necesidades y para agradecerlo.

Saludar: un "hola" basta en las edades más tempranas, más adelante se les puede enseñar a incluir detrás de esta fórmula el nombre de la persona que se saluda. Decir "buenos días", "buenas tardes", etc. cuando se llega a un lugar, son costumbres que se deben inculcar de manera progresiva.

Interrupciones: llamar a la puerta antes de entrar, esperar el turno para hablar y no interrumpir las conversaciones de los demás son pautas fundamentales de buenos modales. Ya sea en casa o en actos públicos, los niños deben entender que cualquier momento no es bueno para hablar y que, si es imprescindible, deben pedir permiso para hacerlo.

Cuando estén capacitados, hay que enseñarles a asearse antes de salir de casa

Orden e higiene: el aspecto externo de un niño refleja su modo de actuar. Cuando estén capacitados, hay que enseñarles a asearse antes de salir de casa y mantener la pulcritud en la medida de lo posible, no hay que olvidar que son niños. Es fundamental inculcarles la importancia del orden, tanto con sus cosas como con las pertenencias de los demás y, en este último caso, que aprendan a respetar los objetos ajenos y a no coger nunca nada que no sea de ellos sin permiso.

Con Caricias Calientitas…

Los Niños Aprenden lo que Viven Por Dorothy Law Nolte





sábado, 4 de febrero de 2012

CONVIVENCIA PARA LA FELICIDAD


Los pequeños con frecuencia pelean por su derecho a ser reconocidos. Es una constante lucha de rivalidad “inocente” que se da entre hermanos y compañeritos de clase, vecinos, primitos; esto lo hacen con el fin de demostrar a los demás y a ellos mismos su sentido de pertenencia, su territorialidad y sus capacidades. Los papitos normalmente reaccionan enojados y a toda costa tratan de imponer su autoridad; creyendo erróneamente que así calman la situación.

Si los papitos buscan las causas que provocan las peleas entre los niños, con seguridad solo se verán abocados a un cansancio agotador; ya que los pequeños no poseen madurez para entender que en la vida no se trata de competir, ni quién es mejor en algo, simplemente de tratar de hacer las cosas bien y vivir en armonía con los demás. Los niños pelean por cosas simples cómo: el control de la televisión, el asiento delantero del auto, ropa, zapatos, notas del colegio, regalos diferentes que les dan, juguetes, quién toca el botón del ascensor, la luz de la habitación, los deportes, etcétera. En si son cosas triviales que pueden convertirse en largas horas de llanto para ellos.

Lo primero es tener normas claras con antelación, por ejemplo “sales a jugar” pero te portas bien sin pelear…porque a la primera pelea, te entras.. la norma debe ser verificada que le quede clara al niño, luego de escuchar argumentos, si el chico cae en una rabieta ni modo cumplir la norma establecida es prioritario, la paciencia es vital, pues si el adulto la deja perder, todos pierden… Un niño inquieto y de mal genio, en cualquier momento va a estallar. Los papitos deben arreglar esos pequeños problemas de carácter que más adelante pueden ser peor. Las rabietas y peleas deben arreglarse uno a uno, para poder escuchar las diferentes versiones de los protagonistas. Y posteriormente se el niño agresor pedir una disculpa, aceptar la culpa es necesario para que los chicos aprendan a controlar su carácter, y el otro a ejercitar el perdón.

Es un grave error castigar a los chicos peleones, mandándolos a estudiar, los castigos deben estar asociados a gustos que no interfieran con las necesidades básicas del pequeño, ejemplo no ver más tele. Hay que aceptar que las peleas existen y que los papitos no las lograrán extinguir directamente, menos aún con gritos y castigos. Confiar en que es posible encausar las peleas y hacerlo pronto, pues lo peor sería que los hermanos se acostumbren a esta forma violenta de dirimir sus diferencias. Entender que aunque las pelas son “normales”, eso no significa que esta situación deba ser admitida. En resumen, calma, lucidez y claridad cuando empiezan los gritos y puñetazos de: él me hizo y yo no.

Durante la primera infancia la causa más común de las pelas son los juguetes, y por favor los papitos no deben alentar las peleas con insinuaciones como: “si te pegan, pega tu el doble”, violencia solo genera más violencia; algunos niños son premiados involuntariamente por su comportamiento agresivo. Por ejemplo, puede que un niño empuje a otro niño, tirándolo al piso y quitándole su juguete. Si el otro niño llora y se aleja, el niño agresivo se siente victorioso ya que consiguió el juguete. Es importante identificar si este patrón está ocurriendo en los niños agresivos. Cuando las peleas son frecuentes, esto puede ser una señal de que el niño tiene otros problemas. Por ejemplo, puede estar triste o alterado, tener problemas controlando el coraje, haber sido testigo de violencia o haber sido la víctima de abuso en el cuidado diurno, en la escuela o en el hogar. Las investigaciones han demostrado que los niños que son físicamente agresivos a temprana edad tienen la tendencia a continuar dicho comportamiento cuando son mayores.

Los estudios también han demostrado que los niños que son expuestos a la violencia y la agresión repetidamente a través de la televisión, los videos y las películas, actúan de manera más agresiva. Si un niño pequeño tiene problemas persistentes con la acción de pelear y de morder o exhibe un comportamiento agresivo, los papitos deben buscar la ayuda profesional de un psiquiatra de niños y adolescentes o de otro profesional de la salud mental que se especialice en la evaluación y tratamiento de los problemas del comportamiento en los niños pequeños. Nuevamente aquí hay que traer a colación al ejemplo como el mejor maestro, un chico que vive en un ambiente donde todo se soluciona a los gritos y está continuamente expuesto a peleas verbales agresivas entre sus papitos y adultos, inevitablemente será un chico agresivo.

En la primera infancia son frecuente las peleas entre hermanitos, esto muchas veces llega a preocupar a los papitos, si bien es cierto lo más saludable debería ser evitar las peleas, no se puede negar que éstas forman parte de la vida de los niños. La intervención temprana es mucho más efectiva. No hay que esperar a que el niño empiece a mostrar un comportamiento más agresivo. Hay que mediar tan pronto se observe que el niño se siente frustrado o que se está alterando.

Cuando los niños pequeños pelean a menudo, la “supervisión” debe ser más cercana. Si el niño le pega a otro niño, de inmediato separe los dos niños. Luego trate de consolar y atender al niño que ha sido golpeado, e inmediatamente acuda a las normas establecidas. Al bebé que comienza a caminar (de 1 a 2 años) hay que decirle: "NO SE PEGA, DUELE CUANDO PEGAS". Al niño pequeño (de 2 a 3 años) SE LE DICE: "YO SÉ QUE ESTAS ENOJADO, PERO NO PEGUES. CUANDO PEGAS DUELE" Esto comienza a enseñarle la empatía hacia otros niños. Además cuando se está ya en calma se le puede preguntar, si a él le gustaría que le hicieran eso, pegar por ejemplo, jamás por ningún motivo solucionar con más golpes la pelea. Esto le enseña al niño a usar comportamiento agresivo.

Los papitos no deben ignorar o menospreciar las peleas entre niños cualquiera que sea su relación, hermanos, compañeritos, vecinos, amiguitos, en fin. Hay que enseñarles con una gran dosis de dulzura que la agresión no es la forma correcta para conseguir lo que uno quiere. Por ejemplo: imaginemos el caso de dos niños, uno de 6 y otro de 4 años de edad. El mayor está jugando con una pelota hasta que el más pequeño aparece para quitársela. Y ahí se forman peleas y gritería. El pequeño grita y patalea porque quiere la pelota. Interviene los adultos y exigen s que el mayor conceda la pelota al más pequeño. Con eso se estará reforzando de una manera positiva a que el pequeño siempre patalee y grite para conseguir lo que quiere. Entonces una solución prudente es guardar la pelota, ni para el uno ni para el otro.

Frente a las peleas entre chicos, el papel de los papitos es fundamental, ya que un adecuado manejo por parte de ellos puede facilitar que los niños aprendan a resolver sus propios problemas por sí solos, a compartir, a encontrar soluciones y a comprender que a veces se gana y en otras ocasiones se pierde. Ante cualquier circunstancia, lo importante es explicarles con anterioridad las reglas que todos deben seguir y que si no se cumplen habrá consecuencias. Los especialistas consideran que las peleas tienen causales diferentes como: La necesidad de ser queridos; esto hace que los niños quieran tener la atención de los papitos o adultos a cargo; en estos casos el hermano es visto como un competidor respecto al amor de sus progenitores y es común que imaginen que quieren más al otro, por esta razón se debe evitar ponerse de lado de uno de ellos en el momento de la peleas.

Cuando no desean compartir: los niños comúnmente pelean por un juguete o cuando el otro chico coge algo que le pertenece, lo que más les importa es competir y posesionarse de lo que consideran suyo. Cuando sienten que existen preferencias por alguno en el caso de hermanitos, compañeritos, primitos, hay que ser equitativos en la atención que se les presta, en estos casos las correcciones y castigos deben ser parejos; hay que evitar que los chicos piensen en que hay un “preferido”, por tanto es probable que exista mayor rivalidad entre ambos. Algún cambio en su entorno, un conflicto en el ambiente familiar o en la escuela puede generar estrés en los niños y propiciar este tipo de conductas.

Caricias Calientitas recomienda incentivar, motivar a los hijos únicos como a los hermanitos a que aprendan a resolver sus conflictos por sí solos y sólo intervenir en casos extremos. Conversar con ellos, con dulzura, amabilidad y mucha claridad cuando los niños no llegan a solucionar el conflicto, hay que escucharlos para que puedan calmarse y reflexionar sobre lo sucedido, si es necesario hacer que estén separados por un momento para evitar que continúen peleando y puedan calmarse. Las comparaciones son odiosas, como por ejemplo “entiende, él es más chiquito…”; esto sólo aumenta la rivalidad entre ellos y la rabia, igual plantear situaciones hipotéticas que esto le sucede a los niños desobedientes… al grano, la situación real es la que necesita solución…

Felicitarlos cuando no peleen, elogiar a ambos cuando compartan o solucionen sus conflictos, esto hará que las conductas adecuadas se repitan. Enseñar con “EJEMPLO” que pelear no es la solución, por ejemplo si la pelea es por algún objeto específico o un juguete, el niño debe darse cuenta que el pelear sólo ocasionará perderlo. En este caso la intervención de los papitos o el adulto a cargo, es decisiva ya que deben establecer las normas o consecuencias de las conductas inadecuadas de los niños. Y siempre cumplirlas. Aunque suene repetitivo hay que enseñarles con el ejemplo, es obvio que si el niño observa peleas entre los papitos, seguirá este modelo, pues creerá que es la única forma de resolver los problemas.



Con Caricias Calientitas

En primer lugar, debo deciros que es incluso saludable que los más pequeños se peleen, ya que de esta forma reafirman su personalidad y canalizan la energía.