miércoles, 29 de agosto de 2012

SEPARACIONES PARA LA FELICIDAD


Los divorcios y las separaciones van en aumentado considerablemente en los últimos años. Lo que significa que muchos niños (los hijos) están ingresando en entornos para los cuales no están preparados. Y aunque se piensa que es mejor que la pareja se separe a que continúen viviendo situaciones conflictivas de convivencia, indudablemente, una separación afecta los hijos.

En todo caso, si el niño está viviendo situaciones continuas de discusiones y agresiones, que terminan en maltrato, irrespeto, problemas de alcoholismo o drogas, y que el ejemplo del papito y la mamita es inaceptable, lo mejor es la separación. Está comprobado que el niño sufre mucho más en situaciones en que los papitos son infelices juntos que cuando deciden vivir separados. Los niños necesitan sentir que sus papitos son felices. Es importante considerar al tomar la decisión de separarse que se analice primero la relación con los hijos, los cambios que éstos pueden sufrir, las razones que tienen para presentar a los hijos, y sobretodo que la decisión no afecte ni comprometa a las necesidades básicas de los niños. El niño continúa necesitando de cariño, de cuidados, de atención, de apoyo, comprensión, etc...Claro que la separación también se da, antes del nacimiento, lo que conlleva al alto número de madres solteras.

Aunque separados, los papitos jamás dejan de ser “padres”; vale recordar, que los chicos tienen derechos y necesidades básicas como la alimentación, el alojamiento, el cuidado en cuanto a la salud, la educación, la vestimenta, en resumen, atenciones integrales, basadas en el afecto, el respeto, el buen ejemplo; pues los chicos sólo se sienten seguros si existe un clima de confianza, respeto, y de afecto con sus papitos. Considerando estos derechos, los papitos deben ofrecer una educación basada en valores como el optimismo, la responsabilidad y la familia, compartiendo con sus hijos una convivencia civilizada, integradora y social, observando el comportamiento de sus hijos y estando a su lado en todas las horas en las que necesiten y no solo durante las establecidas visitas, ahora que si la relación está sujeta a un horarios de visitas, pues ni modo, emprender con entusiasmo, mucho amor estos tiempos compartidos, y hay que decirlo las obligaciones económicas son fundamentales.

Por lo general los chicos “sufren” procesos traumáticos durante la separación de los papitos, pero evitar esta situación con un “engaño” seguir viviendo juntos por el hijo, puede resultar más grave aún, y como el ejemplo es el mejor maestro, la farsa y la falta de amor influyen negativamente el evolución normal de los chicos. Es obvio que la separaciones no son buenas, mucho menos el ideal, pero sí, se hace una excelente, apropiada y oportuna diferenciación entre los roles de papitos y pareja los efectos en el contexto de los chicos se vuelve menos nocivo.

Lo adecuado, es informar a los chicos, con sumo amor, paciencia, cariño, amabilidad, dulzura, ética y estética, sobre la situación de una forma adecuada según la edad, evitar, prescindir, de hablar mal de la pareja, eso es bajo, ruin, mezquino, eso hace sentir mal a los chicos, y peor aún hay papitos que llegan a culpar a los hijo, “es que si tú no hubieras nacido”.. Ah? Y por supuesto los únicos autorizados son los papitos a dar esta triste noticia.

Hay que enfrentar la situación con la verdad, papito y mamita, son muy peleones juntos, entonces cada uno a su casita, y así todos más felices, ojo, todo depende de la edad, es vital hacer énfasis en el cariño, incondicional para el chico; y en esta información no debe haber culpable, eso pasa! Lo más importante es reiterar continuamente que el amor, la dulzura, las atenciones, el juego, la camaradería, la confianza siempre va estar presente, dejar muy claro que ellos, los hijos no son culpables, también es acertado no generar expectativas como, es posible que papito vuelva a la casa. Es increíble que las promesas  de amor, fidelidad, respeto, confianza, se rompan sin remedio!!!

Los chicos tienen su propia idea de cada papito, es más durante la primera infancia ellos idealizan a sus progenitores, entonces reafirmar estos conceptos es favorable para que el chico asimile y acepte la nueva vida. Los papitos procuren llevar una relación civilizada, tomar decisiones juntos con lo que tiene que ver con la educación integral y la crianza de sus hijos; que si bien hay juez de por medio, pues ser más flexible, el único beneficiado es el hijo.

Los chicos no son “cosas”, los papitos deben evitar pelear y agredirse por la “tenencia” de los hijos, los chicos necesitan amor, seguridad, confianza, protección y ese no es el método apropiado, mi deseo es que en estos momentos los papitos se inspiren y se motiven en el amor por sus tesoros; el ejemplo en estas situaciones se vuelve aún más trascendental, de manera que las buenos modeles, son vitales para dar un buen ejemplo, de solucionar los problemas de manera pacífica, los gritos sobran, las agresiones desentonan, lo que se necesita es que reine el respeto, hay que recordar que para los chicos sus papitos son irreemplazables, por lo tanto, hay que actuar con tacto, ética y estética.

Caricias Calientitas invita a los papitos separados, que tienen tiempos compartidos con sus hijos, que conviertan esos momentos en experiencias de felicidad, armonía, respeto por el otro, a que sean padres amorosos por siempre.

Con Caricias Calientitas.

sábado, 25 de agosto de 2012

SENSIBILIDAD PARA LA FELICIDAD


Los chicos de hoy nacen, con un mayor equilibrio entre mente y corazón. Es por ello que están más permeables a la sensibilidad. Actualmente los chicos llevan nombres de “moda”, muchas veces inspirados en actores de cine,  en fin, como también hay chicos cuyos  nombres llevan esencia de amor, gotas de futuro,  y  hoy Caricias Calientitas, dedica este post  a Benjamín, seguramente muchos ya conocen el significado de este nombre bíblico: “nombre masculino de origen hebreo, su significado "Aquel que es el último nacido o Hijo de mi diestra o Hijo de dicha",  un nombre que vaticina sensibilidad, un nombre que anuncia amor, un nombre que tiene que ver con la sabiduría, la intuición, y la ternura.  

Resulta que Benjamín desde su concepción lleva impresa la espiritualidad  que lo hace ser más cariñoso,  consiente de su comportamiento, y de cómo este afecta al mundo que lo  rodea. Sería fantástico que como Benjamín toda la raza humana accediera a la posibilidad de entender las Leyes del Universo, seguramente se evitaría mucho dolor y sufrimiento.

Benjamín desde su nacimiento,  aprende  acerca de su espiritualidad innata, desde cualquier credo religioso que ejerzan sus papitos, ellos son “vitales” en la educación para felicidad, “Zulo”  un papito joven, entusiasta, lleno sueños e ilusiones, un papito dulce, comprometido, responsable, trabajador, y como diría Carola la mamita de Benjamín un papito lindo lindo; y bueno Benjamín la vida lo premio con una mamita dedicada, alegre, respetuosa, amable, dulce, encargada de cuidar las sonrisas de todos (odontóloga), una mamita que le apuesta a la práctica del amor, una mamita que a diario pinta el mundo de Benjamín con los colores del amor!  Total Benjamín tiene la fortuna de vivir en un hogar maravilloso, donde los buenos sentimientos  son eje de su interacción con familia, vecinos, amigos. Esta es una forma de sembrar espiritualidad,  meditación, que en ultimas le apuesta a formar  unas virtudes ejemplares para vivir en la paz y el amor y que en lo posible le duren toda la vida, garantizando así Benjamín adulto,  bondadoso y feliz. 

Desde bien bebé a Benjamín le inducen  al  agradecimiento, para que se convierta en un hábito de toda la vida, dar gracias puede ser la forma de oración  más ennoblecedora y de paso se están generando sentimientos de aprecio y gratitud.  Ahora bien, esta acción va de la mano con hacerle  sentir a Benjamín el afecto, el cariño, la admiración, eso lo hace sentirse feliz, y cuando manifiesta incomodidad, llanto, mala carita, sus papitos endulzan su momento con una caricia, una palabra amorosa, una sonrisa, un gesto de cariño, así Benjamín va  percibiendo sensibilidad  venida de sus progenitores; y   en repetidas ocasiones agradecen, ya sea a Dios, a  la vida, en fin, ¡gracias por este maravilloso hijo! Gracias por este rico desayuno!, Gracias porque estamos sanos! En fin millones de motivos para agradecer!  Y por supuesto ¡Gracias por Benjamín!

Ojala, en lo posible cuando  Benjamín y todos los  chicos estén más grandes hacer un ritual sencillo, cerrar los ojos, para desear que papito llegue bien, para desear que el hermanito se mejore, y así existen muchos motivos para desear, agradecer, soñar, también, respirar profundo y permitir que los chicos imiten, esta  es una forma de introducirlos a la meditación, los papitos deben tomarse  el tiempo para una pausa apacible en meditación cada vez que lo necesiten. Después de una rabieta esta acción resulta una oportunidad para tranquilizar al pequeño y aprender una lección; quizás se puede también en los chicos de tres años en adelante cuando cierran los ojitos, hacer ejercicios de relajación, hablarle suavemente  de sus pies, sus rodillas, inicialmente se le pueden ir rozando con mucha sutileza las partes del cuerpo mientras se nombran.

La opción de educar sensiblemente  a un niño es una tarea fascinante para los papitos o los adultos que tienen a su cargo el cuidado, y aunque no existen fórmulas sencillas para el cultivo espiritual, hay algunas orientaciones reflexivas que pueden ayudar mucho en este empeño. Al igual que el desarrollo cognoscitivo, físico,  el desarrollo espiritual es un proceso natural que ocurre espontáneamente si el niño encuentra apoyo y circunstancias apropiadas como Benjamín,    por el contrario, cuando este desarrollo se suprime o se obstaculiza, se priva al pequeño del ambiente favorable para el disfrute pleno de su existencia como ser humano.

Así como está la prioridad de atender las necesidades físicas e intelectuales de los niños a medida que avanzan en su proceso de crecimiento y desarrollo, de igual manera es necesario fomentar en los hijos el desarrollo y fortalecimiento de la dimensión sentimental. Yo diría, creo que los papitos que niegan una orientación de este tipo a los pequeños, están errados, es que esto es diferente al ritual, a un bautizo, a una confirmación, la teoría desmentida por cierto que las sensibilidad es exclusividad de la niñas es un equivocación garrafal, esta educación “religiosa” es razonable que la dejen a elección para cuando el chico pueda intervenir activamente con su inclinación religiosa. Si la orientación espiritual no está presente durante la primera infancia, el niño cuando la conozca la considerará extraña al proceso y tendrá el concepto de que no es indispensable, es como inducirlos en el conocimiento de si mismos, como decía Heráclito: “el que conoce lo externo es un erudito, el que se conoce a sí mismo es un sabio”, por su puesto esta afirmación aplica a los adultos también.

El espíritu de un niño es espontáneo y único, con su inocencia, los niños pueden recordar a los adultos que la  espiritualidad es sencilla, directa e increíblemente original, con su dulzura y ternura, los niños hacen evocar creencias y valores esenciales. La formación de la dimensión sentimental de un niño se logra por medio de una estrecha comunicación entre los papitos y éste, en la que se dan respuesta a muchas preguntas esenciales de la vida.

Los siguientes elementos son fundamentales dentro del proceso de fomentar la espiritualidad en los niños según expertos en el tema: Crear confianza con el hijo, el amor y la confianza constituyen los dos elementos fundamentales para la relación entre los papitos y los hijos. El niño necesita sentirse lo suficientemente seguro para poder explorar, puesto que la exploración en la niñez se constituye en un elemento esencial de su sensibilidad; cultivar la libertad como una cualidad característica de un hogar sensible garantiza  al niño, expresar ideas, hacer preguntas y manifestar dudas acerca de “sentimientos” . Los papitos de Benjamín,  demuestran interés en la vida de su bebé, y así crean  un clima espiritual en la vida de  Benjamín, ellos invierten  tiempo, cariño y aportan  una gran dosis de sinceridad,  papitos como los de Benjamín hacen continuamente ejercicio de una auténtica capacidad de escucha que es fundamental, reconociendo su  niño como un interlocutor válido de acuerdo con el momento de su desarrollo.

Es importante tener en cuenta, que desde el nacimiento, todos los niños son sensibles a su entorno, saben si se les carga con ternura o con los brazos tensos y mucho antes de aprender el lenguaje saben si las voces o las miradas son amistosas o amables, bruscas o indiferentes. En la formación espiritual de los niños como en todo el proceso de la crianza, el ejemplo es el mejor maestro. El Agelito de la Guarda es una excelente opción para acercar los chicos a su espiritualidad, se puede afirmar que todo lo que se haga por fortalecer el desarrollo de la dimensión sentimental de los niños, redundará en una notoria mejoría de la calidad de vida no sólo de los niños sino también de la familia, y por ende de la sociedad. Una Felicitación especial al hogar de Benjamín, que confirma y da testimonio  de que los nombres si influyen en la vida, que igualmente ratifica que un chico educado en el amor tiene garantías de felicidad! 

Alrededor de un  bebé, muchos se preocupan de asuntos materiales, hay inquietudes familiares, hay las propias angustias de los adultos y disputas, a veces. Las palabras que escuchan son acerca del pañal sucio que hay que cambiar… ¡otra vez! ¡De cuan cara es la vida, especialmente los pañales desechables! del cansancio de los adultos, el fastidio, etc. Esto perturba al recién nacido que todavía está muy conectado con su lugar de origen. Háblenle de luz, de amor, de paz en la Tierra: cuánto estábamos esperando su llegada, cuánto honramos su decisión de venir aquí, etc… En nuestras propias palabras, de corazón. Esto nos hace recordar que nosotros también somos este niñito de Luz y Amor, y que nuestra única función en la Tierra es irradiar esta Luz y Amor, no importa lo que pase.

Para concluir muchos besitos de colores para Benjamín, “Zulo y Carola” y aquí estaremos encantados de jugar con Benjamín! 

Con Caricias calientitas.

jueves, 16 de agosto de 2012

HAMBRE Y FRÍO….PARA LA FELICIDAD



Confucio decía que: “hay que educar con un poco de hambre y frío”. Educar para la felicidad desde la primera infancia requiere adquirir conductas esenciales a este concepto, pues si de chico se tiene todo, y se satisfacen las necesidades en exceso, seguramente se estarán formando personalidades que creen tener derecho a todo, por ser el centro del universo, y mientras se es chico eso sucede, los niños son el centro del hogar, peor aún muchas veces los padres por sus múltiples ocupaciones remplazan cariño y calidad por cantidad de regalos, o le dan gusto a sus hijos en todo, entonces jamás se aprende a luchar por sueños, mucho menos a esforzarse, hay que educar con “normas”. Pues si bien existen derechos también hay deberes, y estos se inculcan desde  la primera infancia.

Obviamente este aprendizaje debe estar basado en el amor, con un lenguaje cargado de sentimiento, hay que tener presente que desde la gestación se les debe hablar a los niños, de esta manera se educa el cerebro, se estimula el hemisferio izquierdo y el lóbulo temporal. 

En los últimos meses de embarazo el bebé ya identifica la voz de la mamita, e inclusive se angustia cuando ella se estresa, es más cuando empiezan asistir a su jardín infantil, se enfrentan a la “dura realidad” de que no son el centro del universo, y los niños deben educarse para el futuro real, en donde se defienden con actitud y autonomía, es educar para respetar, tolerar, ejercitar la paciencia, por eso hoy el artículo se identifica con la frase de Confucio, si desde bebés se le enseña que la comida no se bota y se come lo que hay, sin nuevas preparaciones, ni domicilios, el niño va aprendido perfectamente como es vivir con respeto, además hay que decirles no de vez en cuando, jamás usar el no para descalificar, juzgar, condenar, el no, para restringir antojos, por ejemplo se le compra solo un juguete escoge uno entre varios pero solo uno, porque si se cede a todos sus antojos.. Por favor! serán chicos atiborrados de bienes materiales, comodidades y tecnologías, el frío y el calor será para ellos cuestión del termostato.
Los educadores para la felicidad deben fortalecer y estimular, voluntad, confianza, autonomía, para que en su adolescencia, juventud sean chicos sanos, armónicos y equilibrados y por encima de todo considerados y agradecidos con la vida que les tocó. Volvamos a Confucio que decía “Educa a tus hijos con un poco de hambre y un poco de frío”. Por eso las normas son importantes y aunque parezca inverosímil, las normas son sinónimos de amor, y si de regalos se trata los educadores de la felicidad regalan a sus niños tiempo con calidad y amor y así los infantes crecen felices en el amor y en la confianza mutua. Y como ya he dicho anteriormente recuerden que el mejor maestro es el ejemplo.

Con Caricias Calientitas


viernes, 3 de agosto de 2012

CONFIANZA PARA LA FELICIDAD


Todos los papitos quieren que sus hijos sean optimistas, felices, seguros y equilibrados emocionalmente, en últimas quieren que sus tesoros sean exitosos, afronten con decisión y autonomía cualquier dificultad o reto. Quieren fervientemente que los chicos experimenten un auténtico gozo y realización, desde la primera infancia, por su puesto estimular un estilo de vida saludable y prevenir la depresión en los chicos.

El desarrollo de pensamientos y reacciones emocionales en los niños se da a partir de lo que ellos observan en los adultos que viven en su entorno inmediato, es decir, que si sus relaciones tempranas son positivas, se sentirán seguros y queridos, y más adelante crearán relaciones afirmativas y experimentarán bienestar. El ejemplo se convierte como siempre en el mejor maestro, los papitos optimistas deben trascender la alegría y la diversión, su optimismo debe ser un habito, que abarque  el pensamiento, el sentimiento y la actitud, imparajitablemente tiene que ser así, pues los chicos en la primera infancia están como “esponjas” absorbiendo todo lo ven, oyen, perciben; igualmente ellos los chicos también se equivocan en sus imitaciones porque les llegan mensajes errados.

Aunque la confianza tiene  que ver con el optimismo,  con la alegría y el buen humor, no son lo mismo, la confianza es un hábito de pensamiento positivo, y como hábito se adquiere a través de la rutina, la definición léxica del optimismo es: “la propensión a ver y a esperar de las cosas la parte más favorable”, es en últimas confianza en que todo va a salir mejor. Existen miles de estudios sobre como “inculcar” confianza en los niños desde la primera infancia, vale decir que la estrategia más eficiente y eficaz es el ejemplo, papitos que no se deprimen, son más sanos, y aquí empieza el ciclo, los chicos obviamente son más sanos, más alegres y triunfadores, igual que sus papitos. Está comprobado que un niño que crece en un hogar poco optimista, más bien negativo, es un chico que tiene diez veces más probabilidades de estar deprimido y de ser inseguro. La confianza  es, además de un hábito de pensamiento positivo, una cualidad de la inteligencia emocional que se puede aprender (o no), si el entorno lo favorece.

La pregunta frecuente ¿cómo enseñar a ser seguros de sí mismos, optimista a los chicos? Pues lo primero el  ejemplo, modelo de optimismo, porque los chicos copian la forma de enfrentar situaciones “problemáticas”, es considerar que los acontecimientos positivos y agradables ocurren habitualmente y que los contratiempos son sucesos puntuales y superables en mayor o menor medida. La persona con un pensamiento habitualmente positivo, pone los medios para lograr que las cosas buenas sucedan. Hay que revisar y replantear la forma de llamar la atención a los chicos, el lenguaje siempre en positivo, los papitos optimistas siempre ven una oportunidad de aprendizaje ante cualquier dificultad de su hijo y así se lo hace ver y sentir, Ejemplo: el chico olvido su morral escolar y allí llevaba su trabajo final de sociales, el papito optimista le pregunta cómo le fue, y luego le pregunto qué pasó con el trabajo de sociales, y además lee la nota de la escuela sobre el olvido de su hijo, entonces con el chico buscan soluciones positivas, reales para que no vuelva a suceder. El papito negativo, entra en cólera, grita, regaña y castiga, lo trata de irresponsable y le vaticina un futuro “negro”, y además lo culpa por la imagen que van a tener en la escuela de la familia, por favor! Siempre hay una solución y que decir cuando los chicos se hacen pipi, ojo hay que replantear la forma de llamar la atención.

Cuando los chicos se expresen “yo no puedo, no soy capaz” hay que volcarse inmediatamente en leguaje amable positivo, convincente, enriquecedor y creativo y hacer que el chico cambie su lenguaje, y… repasar las actitudes porque esas frases él chico las asimila de su medio ambiente.

Claro que se puede apreciar cómo la respuesta positiva, optimista frente a los conflictos con los niños determina la capacidad de sacar provecho, “aprendizaje” de cómo enfrentar los problemas. Si las respuestas son negativas y pesimistas el chico sale triste, “herido”; por eso hay que usar con el pequeño un lenguaje claro, amable, optimista, a su altura, describir concreta y temporalmente el incidente.

Utilizar palabras como "siempre", "nunca", "otra vez igual", "no cambiarás nunca", etc. cierra al niño completamente el camino del cambio. Lo que se le está comunicando es que no va a progresar y mucho menos va a resolver sus problemas. Buscar conjuntamente con el chico aunque sea pequeño, él puede, la oportunidad de identificar el problema, ayudarle a que revise lo sucedido sin cargas negativas, sin críticas, ayudarlo con cariño, de modo que pueda analizar los hechos y sus consecuencias. De esa manera él sentirá que los papitos están a su lado para ayudarle, no para hundirle más. Ofrecer una salida adecuada que le ayude a resolver por sí mismo la situación. La primera infancia es, eminentemente, una etapa de aprendizaje.

Es conveniente tener presente que el optimismo es mucho más que un estado de ánimo, es una actitud frente a la vida, es un hábito de pensamiento. El optimismo les permite a los chicos sentirse mejor y percibir mejor a los demás, es más se vuelven tan hábiles que ponen los errores y las imperfecciones en el lugar que le corresponden, sin dramatismos ni juicios exagerados. Una educación así equilibrada, divertida y sana, que obviamente tiene conflictos, es una educación en la felicidad y para felicidad. Aprender en familia a sacar provecho de los conflictos, las dificultades y los problemas edifican, construyen, unos hábitos sanos de crecimiento y superación.

Por su puesto durante el periodo de gestación es vital llevar el embarazo con optimismo, hoy el link, es para promover el optimismo durante la dulce espera.


Con Caricias Calientitas 

sábado, 28 de julio de 2012

DOS AÑOS PARA LA FELICIDAD


Hoy quiero rendir un homenaje a todos los chicos y chicas que están pasando por la “arrebatadora y seductora edad” de los dos (2) años,  especialmente a mi amado vecinito Jerónimo, que hoy  celebra  sus 2 años,  todos  pasan por nuestras vidas  en calidad de “maestros de la vida”, maestros de la felicidad, maestros de la ternura, maestros de la dulzura, de la nobleza, empezando por mis hijos, quisiera nombrarlos a todos, Andrés Fernando, José Fernando, que también tuvieron 2 años,  como  Juan, Emilio, Antonio, Juan Juan, Jorge, Sarita, Paulina, Luisa Fernanda, Kamila, Paulina, Sofía, Felipe, Juan David, Diego Alejandro, Daniel, Jerónimo, Valeria, María Isabel, Santiago, Juanita, Daniela, Isabela, Ana Belén, Andrea, Shean, Rodrigo, Nicolás, a todos, sobrinos, nietos, vecinos, todos los chicos que están cerca de nosotros los adultos en diferentes momentos de la vida, y así como nosotros somos sus maestros con el ejemplo, ellos sí que saben enseñar sobre la vida, tienen inmersa la pedagogía del amor, como Jerónimo,  la ternura, la alegría, es la verdadera magia de la vida, la que guardan en sus corazones. 

Ellos los chicos y chicas de dos años son los auténticos cofres mágicos del amor; deberíamos saltar, bailar y cantar llenos de alegría cuando hay un tesoro infantil cerca de nuestras vidas, deberíamos estar al pendiente para recoger de su magia todo el amor que nos llena de felicidad, para luego poder compartirla con el resto de los adultos; pues es de la sonrisa infantil, que tomamos la luz, de su voz aprendemos la melodía del amor con la música de la ternura, de sus miradas , el brillo mágico que nos hace inocentes y puros, de sus brazos el calor, de sus encantadores y fantásticos sueños, aprendemos la ilusión, y de sus corazones nos llega el amor, es como re-aprender los que olvidamos al hacernos adultos; es que en la compañía infantil recolectamos la magia necesaria para dejar salir el niño que llevamos dentro, con Jerónimo  todo en la vida cobra color y calor. 

Como muchos chicos de 2 años, y de Jerónimo aprendemos que todo es un motivo de celebración, asombro, y agradecimiento, son una fuente inagotable de magia con cálidos corazones de niños. Desafortunadamente en muchas ocasiones se dejan pasar estas valiosas y magistrales enseñanzas, aún se ven papitos de ceño fruncido con las sonrisas escondidas para ganar respeto según ellos; con los chicos podemos recuperar las alas necesarias para soñar con la felicidad y vivir en ella y con ella. 

Los chicos son maestros especializados, apenas dan un abracito de ternura, tiran besitos voladores, derriten corazones, lo que no pasa con  los adultos que  han ido perdiendo muchas de estas valiosas asignaturas, y a cambio se ensañan en devolver con golpes el derroche de amor que dan los hijos, y sí, suena  duro pero aún existen adultos que golpean sus tesoros, los mutilan física y emocionalmente; que rico tomar un curso intensivo de amor con los chicos que están  en los dos años como mi adorado Jerónimo!!!

Podemos aprender bastante de los niños de dos años. Casi todos tenemos la fortuna de conocer de cerca la magia de la niñez veinte o treinta años después de haber sido niños. Si son nietos, se reciben aún más lecciones. Hay que dedicar más tiempo a aprender de los niños, y menos a enseñarles. Los niños saben pasarla bien, mucho más que la mayoría de los adultos. Los niños saben reír. No necesitan gran cosa para reírse. A veces no necesitan nada. Ellos ríen porque les agrada la sensación. Los niños son espontáneos. No analizan ni empeliculan las cosas. Simplemente se mantienen ocupados siendo ellos. 

Mi vecino por ejemplo  siempre vive fascinado, es  curioso; una piedra, un escarabajo o un charco, es una fuente de asombro para un él; todo es una experiencia nueva y emocionante. Los adultos se vuelven serios y dejan de entender de rocas, insectos, charcos y hormigas, en cambio los adultos se olvidad cuan mágica es la vida. 

Los niños de 2 años  aceptan abiertamente, no  tienen prejuicios, gustan de ricos o pobres, blanco o negro, no se escandalizan por ideas políticas o religiosas, no les preocupa demasiado bañarse o no bañarse. ¿Cuándo hemos oído a los niños quejarse del clima? No lo hacen. Saben por intuición que tienen que adaptarse al curso de las cosas; a todos petrifica y deleita la honestidad de los niños, ¿Por qué estás tan viejo?, ¿Ya te vas a morir? ¿Por qué le pegas a la mesa? Su perseverancia es digna de admirarse y soportarse. Si los vendedores de seguros se capacitaran en un jardín de niños, ¡probablemente el noventa y ocho por ciento no claudicarían en los primeros doce meses! Sencillamente, los niños perseveran. 

Hoy Caricias Calientitas tiene la intención y el propósito, de sensibilizar con unas palabras y un video para que los papitos se dejen envolver por la magia de la ternura y la dulzura que dan los hijos de 2 años  a cada instante, y que de paso dejen salir el niño que llevan dentro, es volver a creer en los ángeles, hadas, unicornios; es hacer la maestría del amor personalizada, con maestros como Jerónimo!!!! 

Con Caricias Calientitas. 

martes, 17 de julio de 2012

BIENVENIDAS PARA LA FELICIDAD.


¡Felicidades! Ya llega  la ternura, la alegría y la dulzura al hogar, los papitos están orgullosos y felices, los abuelitos rebozan amor a granel, los hermanitos quieren curiosear al nuevo miembro de la familia, todo es emoción, en los felices hogares  de María José, la preciosa bebé de Andrés O. ,  y de la primogénita sobrina de Andrés S, Q.E.P.D.  Dos familias ávidas de la seducción mágica de un  bebé recién nacido, un bebé que ayuda a mitigar el dolor del tío ausente,  unas bebés que ratifican que los milagros si existen, ellas son un milagro del amor, las dos con angelitos propios.  

Para las mamitas y para todos, sobro todo ellas  aparece la angustia, cómo cuidarlas, pues los bebés recién nacidos son más listos de lo que se piensa, claro guardando las debidas proporciones, por ejemplo ellos reconocen la diferencia entre sus papitos y las demás personas. Los papitos tienen mucho por aprender cuando se estrenan con un recién nacido, hay que acoplar los horarios diurnos y nocturnos, hay que ejercitar la paciencia con aquello del sueño, pero sin angustia el amor por el bebé le  da a los papitos la fuerza para ejercer como los mejores. Solo hay que ser cariñosos, suaves, pacientes, y a disfrutar ese ser maravilloso que llega para  quedarse como un tesoro, y si hay preguntas, pues están las abuelitas, los pediatras, en fin.

Apenas nace el bebé el pediatra le practica unos exámenes rutinarios para certificar que está en perfecto estado, y en caso contrario atacar la anomalía inmediatamente. Estas pruebas tienen que ver con reflejos, con el estado de la piel, es decir con su aspecto general, aquí una cosita que cada papito y mamita, van a reprobar, la verdad, la verdad estas recién nacidas sus papitos las ven, como unas princesas, tiernas, aunque la piel puede ser rojiza y arrugada. Esto es normal y en el centro de la cabeza hay una parte blanda donde los huesos del cráneo todavía no se han unido. Esto permite que la cabeza del bebé sea flexible durante el parto. A medida que las princesas van, el cráneo crecerá y cubrirá esta parte blanda. Mientras tanto, la parte blanda permite que crezca el cerebro del bebé. Es probable que también tengan  manchas rojas oscuras en los párpados, que también pueden aparecer en la nariz o en la parte posterior del cuello, nadie sabe qué las causa. Generalmente, desaparecen dentro del primer año de vida. Las princesas pueden nacer sin cabello, otros con cabello muy fino y o con mucho cabello oscuro. En muchos bebés, el cabello de recién nacido se cae. En otros, cambia de color. El color de los ojos del amor también puede cambiar después de nacer, por lo general, para el final del primero año de vida se fija el color de los ojos; el cordón umbilical se cae en un periodo de 5 a 10 días y aparece el ombligo. 

Es bueno saber que hay reflejos especiales que duran sólo unos meses,  cuáles son estos reflejos para que no se asusten cuando los vean: Reflejo de Moro o de sobresalto, este reflejo ocurre cuando la cabecita cambia de posición rápidamente, cuando se cae hacia atrás o cuando el bebé se asusta debido a un ruido fuerte. El bebé reacciona extendiendo los brazos y las piernas y estirando el cuello. Luego, une los brazos rápidamente. Puede que llore cuando lo hace. Este reflejo debe desaparecer después de dos meses. Reflejo de búsqueda, es el reflejo que usa el bebé para buscar el pecho de su madre, si se le toca suavemente la mejilla del bebé con el dedo, el bebé volteará la cabeza hacia su dedo. Esto dura de tres a cuatro meses. Reflejo de prensión. El bebé agarra cualquier cosa que se le ponga en la palma de la mano y aprieta el puño, a los hermanitos mayores les encanta ponerles el dedo para que se lo apriete, este reflejo desaparece al cabo de cinco o seis meses. Reflejo de marcha, si se sostiene al bebé por debajo de las axilas y lo mantiene parado sobre una superficie dura, dará pasitos en el aire, esto sucede aunque todavía falte mucho para que aprenda a pararse y a caminar. En la primera visita al doctor que se hace una o dos semanas después del nacimiento, el médico le examina la cabeza, los ojos, los oídos, el corazón, los pulmones y las otras partes del cuerpo, se le mide la estatura, el tamaño de la cabeza y lo pesan.

El papito, es importante en el cuidado del bebé, el bebé lo necesita, y la mamita necesita que el papito le ayude con muchas de las responsabilidades involucradas en el cuidado de su princesa, además aquí se empiezan a fortalecer los lazos de unión padre-hija; y el bebé se siente seguro y contento, a algunos papitos les da como miedito cargar los bebés, pero nada el instinto y el cariño vuelven unos expertos a los progenitores. El recién nacido necesita que lo carguen, lo acaricien, que le sonrían, le hablen y le canten, por supuesto que le cambien lo pañales, lo aseen, le den su leche ojala materna, y claro también que le den paseitos al aire libre, cortos a lugares tranquilos, incluso hay que jugarles, no al fútbol precisamente pero sin hacerle por ejemplo: cu-cu y esconderse e inmediatamente aparecer otra vez con cu-cu.

Las mamitas también necesitan mimos, cariñitos porque ellas sufren una depresión pos parto, y es porque su cuerpo pasa por muchos cambios durante el embarazo. Puede que se sienta desanimada o tensa, o que tenga ganas de llorar por cosas insignificantes que normalmente ni la molestarían, pero tranquilas mamitas que esto desaparece, no es para siempre.

Volviendo a las princesas y  a sus cuidados, siempre hay que asegurarse de que estén  a salvo mientras duermen, la mayoría de los bebés son sanos y no tienen ningún problema mientras duermen; se recomienda que los bebés duerman boca arriba, salvo alguna instrucción precisa del pediatra, lo mejor es siempre acostar al bebé boca arriba para dormir. Amamantar el bebé, pues la leche materna protege al bebé contra muchas enfermedades, incluso contra el SMSI. Creo que sobra decirlo pero toca, el bebé debe estar en un  espacio  libre de humo, por ningún motivo nadie debe fumar donde hay un bebé de cualquier edad, los bebés que viven en casas donde nadie fuma tienen menos catarros e infecciones.

Cuando lleguen las princesas a la casa los papitos quisieran tenerlas enfrente suyo todo el tiempo, y es bueno pero las preciosas y hermosas , deben acostumbre a dormir solas  en la cuna, primero en el cuarto de los papitos y luego en su cuarto, hay que asegurarse de oírlas  si lloran  o tienen  algún problema, el colchón debe ser firme, por ningún motivo acostarlas en superficies blandas o acolchonadas, como una almohada, una colcha o una cama de agua y sacar los peluches de la cuna; deben estar abrigadas  pero jamás acaloradas, las mamitas les encanta ponerles sacos, cobijas, y si usa aire acondicionado evitar el frío excesivo.

Obviamente hablar de recién nacidos implica hacer publicidad a la leche materna que es el alimento perfecto para el bebé, es el único alimento que necesita durante los primeros seis meses de vida, por lo general, un bebé amamantado no necesita tomar agua, sin embargo, se le puede dar agua si hace calor, sin agregar azúcar mucho menos darle refrescos artificiales; los bebés amamantados se enferman menos y generalmente tienen menos alergias, se dice que: ¡Hasta pueden ser más inteligentes! Además, parece que amamantar protege a la mamita de ciertos problemas de salud, amamantar la mejor opción y no cuesta nada, se evita la esterilización de biberones y chupos, lo que deja tiempo libre para hacer otras cosas. Amamantar incluso puede ayudarle a bajar un poco el peso que aumentó la mamita durante el embarazo. Amamantar una experiencia agradable e inigualable tanto para la mamita como para el bebé. Y otra cosita, darle de comer con frecuencia no es solamente mimarlo, hay que estar más consciente de las necesidades del bebé, el tiempo de alimentación no tiene límites, ellos como los adultos, necesitan diferentes cantidades de comida a diferentes horas del día, de manera mamitas que relax y a  disfrutar! En lo posible o mejor dicho no dejar llorar el bebé para amantarlo o alimentarlo, es posible que le duelan los pezones a las mamitas, es cuestión de encontrar la postura más cómoda para el binomio de oro, mamá-bebé, sí, se está fuera de casa lo mejor es poner un chal suave para amamantarlo. Obviamente la mamita que amamanta debe alimentarse equilibradamente, tomar muchos líquidos. Si sale de la casa con el bebé, todavía puede amamantarlo. 

Es importante que la mamita coma suficientes alimentos altamente nutritivos y que tome suficiente agua. No debe tomar medicamentos si está amamantando al bebé, a menos que el doctor le diga específicamente que lo haga. Para el recién nacido la hora de alimentarse es la hora de intimidar con la mamita, ya sea seno o tetero, es un momento mágico para el conocimiento de la ternura y el derroche de dulzura del bebé, y en él empieza a crearse la confianza y seguridad. Los recién nacidos se comunican con el llanto, cuando lloran es porque necesita algo; lo primero es darle de comer, si rechaza el alimento explorar sus cuerpo, y si el llanto persiste consultar al pediatra, con el tiempo, los papitos aprenden a distinguir la clase de llanto que experimenta su bebé. Un recién nacido necesita que lo cuiden, lo aman, estar calientito, limpio, necesita que se le respete su tiempo de sueño, cambiarle el pañal; que siempre debe tener unas condiciones de asepsia mínimas, mantenerlo limpio le evita el salpullido y quemaduras inoficiosas. Hablando de respeto hacia el bebé las visitas deben ser cortan y evitar ser cargado por todas las personas que lo quieren conocer, definitivamente el bebé necesita tranquilidad y asepsia, que pena con la visita pero un saludo cortito es más que suficiente.

Cuando llega el recién nacido empieza a elaborarse el álbum de los recuerdos, es agradable tomar nota, consignar fotografías, videos de esta maravillosa etapa. Una constancia de que la “princesas” fueron  recibidas  con amor, y cariño; me había olvidado del cerebro que empieza a crecer desde su nacimiento, que de alguna manera depende de, la herencia, la salud, la nutrición, la manera como se desarrolla el cerebro del bebé depende, en parte, de lo que hacen y dicen los papitos, frente al hijito. Por eso, el bebé necesita estímulo y juego, necesita saber que lo aman, y así de pequeñito está presto a explorar y aprender, escuchan el lenguaje, experimentan con juguetes u objetos, saben que hay gente que los quiere y les presta atención, hacer estas actividades, no está simplemente divertirse con el bebé, es ayudarlo el desarrollo del cerebro.

Sonreírle a las princesas, acariciarlas,  hablarles, lo más que se pueda, mientras comen, cuando se cambian de  pañal o cuando se bañan, es la mejor forma de educarlas  para la felicidad desde su nacimiento, es darle caricias, susurros de amor, melodías de ternura, abrazarlas  con ilusión, abrigarlas con la manta de los dulces sueños, es disfrutarlas!


Bueno una vez más Caricias Calientitas da la bienvenida a un mundo lleno de amor a María José y la sobrinita primogénita de Andrés Q.E.P.D. le sdesea a sus familias que la dulce espera culmine con alegría, amor desbordante, respeto y seguro que desde ya están sembrando para la Felicidad!

Con Caricias Calientitas

Pd:


Oración judía por un hijo recién nacido.

Nos honra el impresionante poder de este momento.
De nuestras vidas nos has traído la vida.
A través de nuestro amor, has dado forma a un hijo del amor.
Que nuestro hijo sea una bendición para todos los que se encuentre.
Y que él nos cuente entre sus bendiciones también.



miércoles, 11 de julio de 2012

NIÑOS FELICES

INTELECTO PARA LA FELICIDAD 
Educar, sentimientos e Inteligencia emocional de alguna manera resulta curioso, la pregunta es, ¿qué nos hace felices?, es la forma en la que se perciben las situaciones de cualquier índole. Pensar en un chico, en un hijo, al que normalmente todo lo que desea y quiere lo tiene rápidamente, pues los papitos están a su merced, hay que decirlo le costará mucho llegar a ser feliz, pues nunca tiene oportunidad de luchar y menos de solucionar problemas. 

Y bueno volviendo al tema, será que se puede educar para la felicidad desde la inteligencia emocional? Claro que se puede es un deber, los papitos están obligados, comprometidos a que sus hijos crezcan con un equilibrio emocional. Por eso está bien este concepto inventado no hace mucho: “inteligencia emocional”. Porque para potencializar sanos sentimientos, felicidad es necesario desarrollar habilidades y destrezas para la vida, y ojo hay que empezar por la vida propia porque es imposible dar de lo que no se tiene. 

Es mejor educar para la felicidad que forjar grandes profesionales sin sentimientos de bondad, compasión, respeto. Y los papitos se dicen, después llegará el momento, pues tengo para decirles que la inteligencia emocional se estimula desde la gestación de manera que ánimo y a recuperar el tiempo perdido, ya que es un proceso de madurez, y ahí siempre hay cosas que se pueden hacer para mejorarlo. La escuela está para cultivar la inteligencia de conocimientos y las normas de educación. Pero no hay asignatura ni profesor con el suficiente tiempo y empatía como para ver a cada alumno, individualmente, y enseñarle a orientar sus sentimientos. O lo hacen los papitos, o los chicos tendrán que crecer en este aspecto como buenamente puedan. Madurar sentimentalmente significa tener capacidad para entender a los demás, darle a los problemas la importancia que tienen (ni más ni menos), no hacer una montaña de defectos personales, y mucho menos, de los demás, … en una palabra: se trata de orientar la atención de una forma sana. Los niños, en esto, son un torbellino de sorpresas.

El mundo, tanto el de fuera como el interno, es nuevo, hay que descubrirlo, y para ello, pueden quedarse mirando las cosas más pequeñas durante horas, ya sea una hormiga roja transportando una miga de pan, o un sentimiento de rencor por un compañero que le acaba de quitar la pelota, por ejemplo, le quitaron su juguete preferido, y eso sí le lleva a sentir un cierto rencor y si nadie lo orienta se queda en ese sentimiento, que además desencadena la fea y horrorosa envidia… Los pequeños en su cabecita van almacenando ciertos comportamientos y conclusiones desequilibradas que le llevarán a tener una mala relación con sus sentimientos. Por eso los papitos tienen que estar ahí, observarle y escucharle atentamente para advertir si están echando en él raíces esos hábitos que, una vez crecidos, lo van a llevar a la empatía, la humildad y la paciencia o, en cambio, empieza a repetir respuestas que no le hacen ningún bien. Para potencializar la inteligencia emocional, los papitos pueden hacerse varias preguntas: -¿Qué cosas hace el niño cuando se enoja? Estos berrinches, ¿son frecuentes o no? -Si el niño no tiene algo que desea, ¿cómo reacciona? ¿Se pone impaciente, o cada vez acepta mejor que no puede tenerlo todo? -Cuando tiene un problema, ¿se calla, viene inmediatamente a contarlo, o se calla y cambia su forma de actuar? A todo esto, el pequeño, ¿tiene épocas en las que está más callado? ¿Qué tipo de preocupaciones le llevan a ello? - Le han visto jugar con otros niños de su edad. ¿Qué pasa cuando hay una discusión? ¿Cómo se porta? ¿Es el que más levanta la voz? Hay que tener presente que la clave de todo este proceso es siempre observar al niño, estar lo suficientemente cerca de él como para redirigirle cuando tiene un pensamiento equivocado. Para hacerlo, hay que estar a su lado y verle con sinceridad y honestidad, sin ignorar sus fallos, sin creer ni que “la culpa es de los demás” ni que “es que siempre te pasan a ti las cosas”. 

El equilibrio emocional no se enseña: se transmite, tenía que salir el ejemplo que es el mejor maestro. Por lo que, el primer paso, está en los papitos, en saber dirigir a una forma de actuar y sentir equilibrada. Ojo tampoco excederse en estar a su lado cual policía, supervisor... se trata de dar respuestas oportunas a las preguntas planteadas más arriba. Y es que, para cuidar bien a un niño, primero hay que cuidarse bien uno mismo. ¡Ánimo! Los niños pequeños se entregan totalmente a su entorno físico; absorben el mundo sobre todo a través de sus sentidos y responden con el modo más activo de aprendizaje y conocimiento: la imitación. 
La imitación es la capacidad de identificarse con el entorno a través de la voluntad activa: la acción y el hacer. Todo, amor, alegría, odio, inteligencia, por eso el tono de voz, el contacto físico, los gestos corporales, la luz, la oscuridad, el color, la armonía, y la desarmonía, son influencias absorbidas por el organismo físico, todavía muy maleable, y afectan al cuerpo y la inteligencia emocional para toda la vida. Los educadores para la felicidad, docentes, jardineras, abuelitas, tías, madrinas, en fin todos los adultos que comparten con el niño desde su nacimiento tienen la responsabilidad de crear un entorno que sea digno de esta imitación incondicional del niño. El entorno debe ofrecer al niño amplias oportunidades para la imitación plena de sentido y para el juego creativo. Esto apoya al niño en la actividad central de estos primeros años: el desarrollo de su organismo físico. Desviar las energías del niño de esta tarea fundamental para atender exigencias intelectuales prematuras le roba al niño la salud y vitalidad para su vida posterior. En últimas, debilita las mismas capacidades de juicio e inteligencia práctica que el maestro quiere fomentar. 

En el jardín, los niños juegan a cocinar; se disfrazan y se vuelven madres y padres, reyes y reinas; cantan, pintan y dibujan, juegan a imitar los oficios de los adultos; a través de canciones y poemas aprenden a disfrutar el idioma; aprenden a jugar juntos, escuchan historias, ven obras de títeres, hacen pan, preparan sopa y ensaladas de frutas, modelan con plastilina y construyen casas a partir de telas y cajas. Involucrarse en forma total en este tipo de trabajos es la mejor preparación del niño para la vida. Desarrolla las capacidades de concentración, el interés, y el amor por aprender. La inteligencia es la capacidad para resolver problemas nuevos, para Piaget, científico del desarrollo infantil, es la capacidad de adaptarse al medio. 

El desarrollo de la inteligencia comprende una serie de estadios y cada uno supone un avance respecto del anterior: Al nacer, el niño cuenta con sentidos y reflejos que hace uso de manera automática, no voluntaria y son los principales elementos que utilizará para adaptarse a su ambiente. Posteriormente gracias al uso de sus sentidos, es capaz de atender a un objeto, sus acciones pasan de ser simples reflejos a acciones voluntarias orientadas por los estímulos externos. Finalizando el primer año de vida, se convierte en un pequeño explorador, ahora buscará nuevas estrategias o medios para magnificar su espíritu investigativo, o resolver un problema. Así por ejemplo, para conseguir su juguete será capaz de utilizar algún instrumento para atraerlo o jalar la tela sobre la que está colocado y cogerlo. Esta inteligencia práctica, parte de la etapa sensorio-motora, llega a su máxima evolución entre los 18 y 24 meses. A los 2 años, dice Piaget, el pensamiento simbólico es la clave para la inteligencia verdadera. Permite que los niños formen sus propias ideas y usen su imaginación. Antes necesitaban tener un objeto concreto como una pelota frente a ellos para demostrar que querían jugar, pero ahora pueden imaginarla y usar un símbolo como la palabra “pelota” para describir lo que quieren hacer. 

Entre los 3 y 6 años su pensamiento está cada vez más desarrollado en relación con el desarrollo de su lenguaje, se encuentra atravesando el periodo pre-operatorio, ahora puede asociar imágenes, objetos, acciones y palabras. Se interesa por aspectos de la vida cotidiana, sus juegos principales son hablar por teléfono, peinarse, jugar a la comida. Comienza además a clasificar y seriar objetos según su forma y color, establecer categorías y de esta forma sentar las bases para el aprendizaje de conceptos matemáticos. La inteligencia emocional supera de manera desbordada el conocimiento académico, pues sin ella el niño estará en el lugar equivocado siempre. La inteligencia emocional se estimula con sentimientos o ejemplos de actitudes amables, tiernas, dulces, justas, alegres, sin descartar obstáculos que serán superados en ocasiones con ayuda de los papitos pero en lo posible en la medida proporcional a la edad hay que dejarlos que intenten sus propios métodos, siempre y cuando no sean agresivos, ni representes niveles de frustración. La inteligencia emocional se alimenta con un lenguaje amoroso y positivo, las preguntas absurdas estimulan la creatividad que es un detonante fantástico para la inteligencia emocional.

Con Caricias Calientitas