martes, 27 de agosto de 2013

SENTIMIENTOS PARA LA FELICIDAD

Educar para felicidad desde la primera infancia, demanda tener y expresar con ejemplo un mayor equilibrio entre mente y corazón, y los chicos actuales tiene más a flor de piel la sensibilidad, expresan más sentimientos, aunque hay momentos o situaciones que marcan, porque está claro por ejemplo, que lo masculino y lo femenino, tiene que ver con el hemisferio izquierdo, con los procesos de pensamiento y el lenguaje; y que lo femenino tiene que ver con la sabiduría, la intuición, y el amor.

Entonces los chicos desde que nacen vienen dotados, impregnados  de una gran sensibilidad, que los hace más tiernos, cariñosos, y mientras van creciendo van siendo más conscientes de su comportamiento, y de cómo este afecta al mundo que los rodea. Sería fantástico que desde pequeños toda la raza humana accediera a la posibilidad de entender las Leyes del Universo, seguramente se evitaría mucho dolor y sufrimiento.

Aún desde bebés, se les debe estimular su sensibilidad, desde cualquier credo religioso que ejerzan sus papitos, en últimas todos los dogmas religiosos le apuestan a la práctica del amor y la bondad, alrededor de estos sentimientos gira su interacción con familia, vecinos, amigos. Esta es una forma de seducirlos e inmiscuirlos en la bondad, de vivir siempre, cada momento con un tinte de sensibilidad, es enseñarlos a vivir con amor! Incluso e abordar una religiosidad con mucho amor.

Sensibilidad viene de sentir, y hay un principio universal, un sentimiento que se
llama “Gratitud”, que bueno es que desde chicos, aprendan a agradecer por sus bendiciones, por simples y encillas que sean, agradecer por los seres queridos, dar más sentido a todos los momentos de la vida, y definitivamente hay que empezar por agradecer. Que el agradecimiento, se convierta en un hábito de toda la vida, dar gracias puede ser la forma de disfrutar la vida más ennoblecedora y de paso se están generando sentimientos de aprecio y gratitud. Ahora bien, esta acción va de la mano con hacerles sentir el afecto, el cariño, la admiración, eso los hace sentirse felices, y cuando el chico así sea un bebé manifiesta incomodidad, llanto, mala carita, es solo endulzar su momento con una caricia, una palabra amorosa, una sonrisa, un gesto de cariño, así ellos van percibiendo sensibilidad venida de sus papitos. Y en repetidas ocasiones agradecer, ya sea a Dios, la vida, en fin, ¡gracias por este maravilloso hijo! Gracias por este rico desayuno!, Gracias porque estamos sanos! En fin millones de motivos para agradecer!

Incluso, cerrar los ojos, para desear que papito llegue bien, para desear que el hermanito se mejore, y así existen muchos motivos para desear, agradecer, soñar, también, respirar profundo y permitir que los chicos imiten es una forma de llenarlos de sensibilidad, es que todos los momentos son aptos para estimular la sensibilidad, hasta después de un berrinche esta acción resulta una oportunidad para tranquilizar al pequeño y aprender una lección; quizás se puede también en los chicos de tres años en adelante cuando cierran los ojitos, hacer ejercicios de relajación, hablarles suavemente de sus pies, sus rodillas, inicialmente se le pueden ir tocando con mucha sutileza las partes del cuerpo mientras se nombran.

La opción de educar sensiblemente a un niño es una tarea fascinante para los papitos o los adultos que tienen a su cargo el cuidado, y aunque no existen fórmulas sencillas para el cultivo sensible, hay algunas orientaciones reflexivas que pueden ayudar mucho en este empeño. Al igual que el desarrollo cognoscitivo, el desarrollo de la sensibilidad es un proceso natural que ocurre espontáneamente si el niño encuentra apoyo y circunstancias apropiadas. Así como está la prioridad de atender las necesidades físicas e intelectuales de los niños a medida que avanzan en su proceso de crecimiento y desarrollo, de igual manera es necesario fomentar en los hijos el desarrollo y fortalecimiento de los buenos sentimientos. Si la orientación de los sentimientos no está presente durante la primera infancia, el niño cuando se encuentre con acciones puras de sensibilidad considerará extraño al proceso y tendrá el concepto de que no es indispensable, es como inducirlos en el conocimiento de sí mismos, como decía Heráclito: “el que conoce lo externo es un erudito, el que se conoce a sí mismo es un sabio”, por su puesto esta afirmación aplica a los adultos también.

La sensibilidad de un niño es espontánea y única. Con su inocencia, los niños
pueden recordar a los adultos una sensibilidad que es sencilla, directa e increíblemente original. Con su dulzura y ternura, los niños hacen evocar creencias, sentimientos y valores esenciales. La formación de la sensibilidad de un niño se logra por medio de una estrecha comunicación entre los papitos y éste, en la que se dan respuesta a muchas preguntas esenciales de la vida.

Los siguientes elementos son fundamentales dentro del proceso de fomentar los  buenos  sentimientos en los niños según expertos en el tema: Crear confianza con el hijo. El amor y la confianza constituyen los dos sentimientos fundamentales para la relación entre los papitos y los hijos. El niño necesita sentirse lo suficientemente seguro para poder explorar, puesto que la exploración en la niñez se constituye en un elemento esencial de su sensibilidad en el sentido de que cuando los niños empiezan, por ejemplo, a apreciar la naturaleza, surgen entonces las preguntas sobre quien hizo la luz del sol, por qué llueve, etcétera, escalones importantes en la formación de la dimensión sentimental. Cultivar la libertad como una cualidad característica de un hogar sensible y debe garantizarle al niño, libre de inhibiciones, expresar ideas, hacer preguntas y manifestar dudas acerca de los sentimientos. 

Aparece aquí el reto grande, tratar de no reprimir al hijo, pero tampoco permitirle que vague sin ninguna orientación, cultivando una sensibilidad que combine la orientación con la tolerancia, en una relación caracterizada por la comunicación asertiva y el respeto mutuo. Demostrar interés en la vida del hijo, para poder crear un clima sensible en la vida del hijo es necesario invertir tiempo, cariño y aportar una gran dosis de sinceridad por parte de los papitos. El ejercicio de una auténtica capacidad de escucha es fundamental, reconociendo al niño como un interlocutor válido de acuerdo con el momento de su desarrollo.

La pregunta del millón, ¿cuándo iniciar la formación de sus  sentimientos? Nunca es demasiado temprano para comenzar, ni siquiera el momento en que respira por primera vez. En algunas culturas aborígenes hay rituales muy tempranos, al igual que en el Islam y otras religiones, que marcan tempranamente el comienzo de la vida sensible del niño. Es importante tener en cuenta, que desde el nacimiento, todos los niños son sensibles a su entorno, saben si se les carga con ternura o con los brazos tensos y mucho antes de aprender el lenguaje saben si las voces o las miradas son amistosas o amables, bruscas o indiferentes. En la formación de los bueno sentimientos de los niños como en todo el proceso de la crianza, el ejemplo es el mejor maestro.

La seguridad de su sensibilidad consiste en hacer recordar lo más a menudo
posible al bebé, su lugar de origen. Reiterarle varias veces al día, verbal o mentalmente: “Tu vienes de la Luz, eres un ser de Luz. Eres divino, tu esencia es Luz. Eres un niñito de Luz y Amor, tu única función en la Tierra es irradiar esta Luz y Amor, no importa lo que pasa”. Eso es porque alrededor del bebé, muchos se preocupan de asuntos materiales, hay inquietudes familiares, hay las propias angustias de los adultos y disputas, a veces. Las palabras que escuchan son acerca del pañal sucio que hay que cambiar… ¡otra vez! ¡De cuan cara es la vida, especialmente los pañales desechables! del cansancio de los adultos, el fastidio, etc. Esto perturba al recién nacido que todavía está muy conectado con su lugar de origen. Háblenle de luz, de amor, de paz en la Tierra: cuánto estábamos esperando su llegada, cuánto honramos su decisión de venir aquí, etc… En nuestras propias palabras, de corazón. Esto nos hace recordar que nosotros también somos este niñito de Luz y Amor, y que nuestra única función en la Tierra es irradiar esta Luz y Amor, no importa lo que pase. Para poder recibir como merecen a los niños y niñas del Tercer Milenio, es indispensable que los futuros papitos se preparen, tomen clases, formen grupos de apoyo con terapeutas. Hay que cuidar la calidad de la concepción, del embarazo y del parto.

Cuando nace darle una bienvenida lo más cálida, dulce, tierna, cariñosa que sea posible, está tarea a cargo de la mamita, el papito, pero si se quedan mudos de la emoción, es bueno acudir a un ser carismático, dulce que haga la bienvenida. Obviamente el tono de la voz debe ser dulce, suave, melodiosa, y más rico aun, acariciarle cada parte de su cuerpecito, y decirle que es sano y bello, que es amor, que es felicidad, ojala este ritual de bienvenida sea mientras el recién nacido descansa de su viaje en el pecho de la madre, y hay una cosas las visitas, gracias pero es mejor esperar siquiera un mes, es que llegan alborotadas a buscar parecidos, opinar, todos quieren verle los ojos, y esto no es apropiado ni para el bebé ni la mamita.

Con Caricias Calientitas.

domingo, 18 de agosto de 2013

SONDEO   PARA  LA FELICIDAD

Los papitos y las mamitas caen a veces en unos juegos que no son sanos, el juego de medir el afecto…¿A quién quieres más?. Los papitos con su actitud y ejemplo se ganan y construyen el respeto, la confianza, el cariño de sus hijos.

¿A quién quieres más: a tu papá o a tu mamá?, es seguro que, al menos por la emoción del momento, el chico responda de una, y de pronto el adulto escucha lo que no quería oír, pero más allá de la pregunta, es la incomodidad emocional y confusa que se crea en los sentimiento de un pequeño, que en su mundo aun no cabe la competencia por los afectos, que audazmente puede contestar lo que supone quiere oír el adulto que interroga, los papitos no alcanzan a dimensionar, los efectos nocivos de están preguntas necias en la escala de valores de sus pequeño, hay que recordar que es durante la primera infancia que carácter, sentimientos y valores se forman para toda la vida.

Preguntas que pretenden calibrar el afecto, son preguntas nocivas e innecesarias, y
más grave aún, cuando el chico recibe presente, regalo, complacencias e inmediatamente aparece la pregunta impertinente, por favor papitos, esto solo conduce a los niños a asociar regalo, permisividad con afecto; y sobraría decirlo pero solamente se está sembrando afecto condicionado; parece una contradicción pero, en estos casos, los papitos se están lanzando a una educación sin normas, sin límites, papitos que están dando ejemplo palpable de envidia, de inseguridad, una educación que decepciona cualquier pedagogía que le apuesta a la felicidad.

Obviamente los chicos perciben la falta de armonía que existe justamente entre sus papitos, y son estas preguntas necias las que se encargan de espantar a la seguridad, la confianza y el cariño verdadero; y los mayores responsables de brindar seguridad, confianza, cariño y formación integral a los niños son los papitos.

Cuántas veces los papitos juegan con preguntas inútiles como éstas: ¿A quién quieres más: a papá o a mamá? ¿Quién es más regañón? ¿Qué pensarán los niños? Un niño normal, en un hogar normal, contestará que los quiere igual a los dos, tanto como ellos lo quieren a él. Pero hay que anotar que los chicos en su primera infancia se “atortolan” y se esfuerzan por contestar cualquier cosa y salir bien librados, porque a esas edades los chicos buscan constantemente la aceptación y aprobación de sus papitos. Es importante que los papitos no busquen cómplices en sus errores, como “no le cuentes a mamita..”, jamás los papitos deben contradecirse delante de los chicos, mucho menos convertir al otr@ en ogro, bruja, en fin eso aparte de ser bajo y ruin, es nefasto para el chico, si a un niño se le pregunta si quiere más a papito o mamita probablemente no tenga una respuesta concreta, o tal vez si lo pillan inspirado conteste que a los dos por igual.

Caricias Calientitas invita a que eduque para que el niño sea consciente de esta pregunta y de no realizarla o bien procurar que el niño se siga sintiendo con la potestad de realizar la pregunta, se trata de promover una libertad mental y emocional, porque algún día el chico puede sorprender a los papitos preguntándoles, cuál de ustedes dos me quiere más?

Con Caricias Calientitas



domingo, 11 de agosto de 2013

DUDAS PARA LA FELICIDAD

Cada chico viene dotado de mayores o menores habilidades para el habla, los papitos y las personas que cuidan y/o conviven con el bebé son de gran ayuda para estimularlo a comenzar a hablar; si bien a la fecha un método científico no existe, pero si está comprobado que la imitación y la necesidad hacen que el chico hable; de manera que se trata de estimular adecuada y oportunamente la habilidad del habla, eso si que se le hable claro y correctamente.


La comunicación con los papitos es de suma importancia porque desde la gestación, los chicos tienen una relación estrecha con ellos, una relación de cariño y amor que estimula muchísimo al niño a querer comunicarse con ellos, si los papitos están atentos a dialogar con su hijo, éste prestará más atención facilitando su aprendizaje. Al hablar con los chicos, como con cualquier persona se les debe mirar a la cara (contacto visual) que es importante debido a que aparte de aprender la comunicación verbal, el chico aprende a entender y usar las expresiones, gestos, estados anímicos, etc., puede ser que solo balbucee aún, pero pronto comienza a usar de todo para comunicarse, hasta llegar a las palabras.


Para lograr que un niño logre formar bases sólidas en el habla, se debe
incentivar a hablar bien desde un inicio, con sus primeros balbuceos los cuales deben ser imitados por los papitos para que él sienta que es entendido y también para incentivarlo a seguir haciéndolo; más adelante, cuando pueda vocalizar las palabras ya puede enseñar el significado de las mismas y la forma correcta de pronunciarlas. También se debe hablar con el chico en un tono suave y pausado, amable y tierno, estas características les enseñan a imitar la forma de hablar, además de resultarle placentero este tipo de trato, hay que leerles cuentos utilizando la entonación y gestos acordes al contexto es también de gran ayuda.

El Si y el No, dos monosílabos que le van acompañar toda la vida, estos monosílabos , son expresados gestualmente con la cabeza, con un dedito, también identifican estados de animo, son monosílabos casi inherentes, a un bebé que se le da un jarabe con sabor desagradable, cierra su boca y llega incluso a mover su cabeza que asegura para él, que No quiere, su alegría en ciertas ocasiones, demuestra aceptación que se traduce en un Si; lo que demuestra que el Si y el No están asociados inicialmente a los estados de animo del chico. Entonces en este orden de ideas hay que aprender a reconocer los estados de ánimo desde bebés, y responder de la misma forma, alegre, o algo serio con el rechazo el No, el tono debe ser consecuente y congruente, de esta manera el bebé sabe que se le entiende. Si el bebé está alegre, hay que responder con sonrisas y alegría, y si está triste, hay que responderle compartiendo su tristeza, luego ir consolándolo y animándolo en el transcurso de la conversación.

Para el Si y el No, es vital usar los ejemplo, “Juan Si quiere papilla” y la mamita hace si con la cabeza y lo pronuncia claramente, y en ocasiones se comenta delante del chico y algunos otros familiares, en adelante siempre utilizar el Si con alegría y seguridad, con gestos amables, también preguntar, “Juan quieres papilla” y reforzar con gestos y palabras su respuesta. Actividades con fotografías familiares, libros de dibujos o mejor aún, libros que en vez de dibujos tengan fotos de los objetos, ayudan al bebé a reconocer los objetos, y reafirman el Sí, por ejemplo: “Dónde está el carro”, y cuando el chico señala correctamente se le puede hacer una “fiesta” al Si, y tener siempre presente la entonación y la claridad. Claro que decir Si, es fácil para la naturaleza humana, lo que es difícil es decir No, que definitivamente es un factor, preventivo, de abuso y maltrato.

Cuando los chicos incluso desde bebés el No con mucha frecuencia, puede mostrarse desafiante y radical, el No marca la diferencia en los chicos del bien y el mal, enseñar el No a los chicos es un reto para los papitos, obviamente el aprendizaje esta asociado las etapas evolutivas que determinan el desarrollo motor, cognitivo y emocional de los niños, es decir, de igual modo que van creciendo físicamente lo van haciendo interiormente, lo indica que es hora de aprender a decir No, vale aclarar que cuando ellos saben el poder del No, se apropian de él y quieren utilizarlo para todo, por eso la enseñanza del No esta asociada a la paciencia. 

Esto condiciona claramente las estrategias educativas a la pedagogía de la ternura, es decir las expectativas de los papitos con el Si y el No, deben ser reales al alcance de los chicos, jamás pretender que ellos con una vez tengan claro cuando decir Si o No, cuando se está enseñando el No nunca estímulos como dulces, porque un dulce es el gancho utilizado por los abusadores; en momentos como el baño, se debe hacer énfasis en el No, "Solo la mamita baña tu pene, tu vagina": en esta situación el Si y el No, caben perfectamente el Si, porque hay que enseñar a limpiar sus partes intimas, enseñar el aseo, el No como prevención.

El Si y el No, están asociados con las normas y limites, de manera que al chico el Si, le debe llegar como una responsabilidad, “Si, puedes tocar los cubiertos así”, es explicar el Si desde el cómo, y enfatizar el No, cuando el como sea diferente a lo explicado, muchas veces. Cuando el Si y el No son aprendidos por el chico, ya está listo el plan básico para estimular el cumplimiento de las normas y el respeto de los limites, igual con las sanciones acordadas. 

Los chicos perciben la existencia de reglas, que tienen un claro origen externo, con la utilización clara del Si y el No, en función de unos estímulos externos, que dicho sea de paso no deben existir premios y sanciones para todo, hay acciones que deber ser así, porque así son, y no deben depender, de un helado, o regalo; y el No, debe ir acompañado de una explicación corta, concisa, clara, muy clara; para el entendimiento del Si y el No, los chicos pueden recibir besitos, abrazos, por la acción, está situación de aprendizaje del Si y el No, está también ligada a la seguridad emocional y la confianza en sus papitos, por ejemplo, muchos chicos sin conocer la gravedad del abuso en termino de caricias, jamás le dicen a Papá o mamá, porque se dejan intimidar, tienen miedo, por eso lo importante que el Si y el No se basen en relaciones de confianza, cariño, amabilidad y protección.

Por lo tanto, lo primero que deben hacer los papitos para la enseñanza del Si y el No, es invertir energía, tiempo, claridad y por sobre todo acordar entre ellos cuándo el Si y cuándo el No, porque de lo contrario se crea en el chico confusión; ante todo el cariño, pero hay que incluir la firmeza, los razonamientos que se usen tanto para el Si y el No, deben ser acordes a la edad del chico, a los 4 años suponen los expertos es la edad perfecta para reforzar la utilización adecuada del Si y el No. Los niños necesitan utilizar el Si y el No adecuadamente para crecer felices.
El Si y el No, se aprenden sin gritos, visualmente con el lenguaje corporal de los papitos, con la seguridad y sin ansiedad, con el ejemplo, sin comparaciones odiosas y mucho menos amenazas, por lo tanto nuevamente por enésima vez, hay que elogiar al chico y censurar la conducta, los niños que crecen sin un aprendizaje sólido de la utilización del Si y el No, se sienten confusos, no comprenden normas, son niños inseguros, de alta vulnerabilidad al maltrato y el abuso, por lo tato, papitos y mamitas a decir Si a la educación con amor y a decir No al maltrato.


Con Caricias Calientitas

"Toda la información que les llega a través de los ojos en torno al primer año de vida los va ayudando en gran medida a interpretar lo que los rodea y a interesarse más o menos en función de sus habilidades o preferencias. Según los distintos estímulos y reacciones podremos predecir qué bebes sufrirán retraso en el desarrollo del lenguaje. 

lunes, 5 de agosto de 2013

FIESTAS … PARA LA FELICIDAD

En la primera infancia los papitos  sobre todo el primer año son los que quieren celebrar, pues los chicos aun no poseen el espíritu de tal celebración, pero bueno hay que celebrar, las fiestas de un año, deben ser cortas, con actividades propias de esa edad, para que el homenajeado disfrute la fiesta, porque en la mayoría de los casos, son los que menos disfrutan, entonces hay que lograr que el cumpleañero sea el centro de la fiesta, por ejemplo, los gorritos, a los bebés no les gustan y se vuelve una peleilla para que se dejen tomar las fotos, su vestuario debe permitirle que si el helado se le riega no pase nada, porque los adultos quieren a los bebés de un año mantenerlo impecables con vestuario “acartonado”, bueno rico poner el toque del festejado en las tarjetas de invitación, qué tal la huella? Queda preciosa y marca la diferencia.

La hora debe ajustarse al horario del bebé, para que este despierto y con energía, hay que hablarle de la fiesta, se le puede enseñar a mostrar su dedito cuándo le pregunten cuántos años tiene?. También se le puede enseñar a apagar la velita. Para los dos años el niño debe participar más activamente de los preparativos. Feliz cumpleaños a ti!! Todo es nuevo, abrazos a granel, besos de las tías con colorete, música, todo el mundo quiere que el bebé este radiante y a la orden del día. Una celebración en la primera infancia es como una lluvia de emociones, porque los chicos de 3, 4, 5 y 6 años la pasan súper en sus fiestas.

Ojo que la celebración es para un niño, no para el adulto, por lo tanto el menú debe ser
infantil, por ejemplo un refrigerio Nutri-lúico preparado por ellos, un heladito payaso encima de la torta, unas hamburguesitas marcianas: se tiñe el queso crema de verde (anilinas vegetales), de ojos 2 torrejitas de zanahorias, de boca salsa de tomate, de antenitas pimentones en julianas, de cabellos ricitos de lechuga, y ellos asesorados la van armando y aunque resulte difícil de creer se comen las verduras, y cero platos fríos, es que a veces los atiborran de comida, torta sencilla, caserita, a ellos no les gustan las tortas negras envinadas; jugos naturales y helado es suficiente.

En cada familia la celebración del cumpleaños tiene su particularidades, incluso vienen ajustadas al aspecto cultural e incluso religioso. Cada cumpleaños de un niño es motivo de celebración para la familia. Hoy como los papitos  trabajan, las celebraciones se trasladan a las sala-cunas y jardines en otras ocasiones se contratan lugares especializados, y en algunos casos la nana, o niñera es la que organiza la fiesta, en fin cada familia decide el tipo de celebración, pero bien importante si es tener en cuenta los gustos del menor, por ejemplo los niños de1 a 3 años para qué un mago? No tienen la capacidad de concentración 30 minutos quietos, los bebés un concurso de bebés gateadores, carritos de arrastrar, espacio seguro, música suave infantil, cantos, palmitas, tortitas, mejor dicho dejar volar la imaginación, cajitas musicales, mostrarles laminas alegres y leerles cuentos, de 2 años en adelante títeres cortos, los payasos a gusto del cumplementado, existen chicos que les tienen miedo.

Cuando el niño participa de los preparativos de su fiesta, está estimulando su toma de decisiones, aumentando su capacidad de recibir afecto y manifestar agradecimiento, establece huellas en su memoria, construye razonamientos propios e independientes, adquiere noción de pasado y presente, y ni que decir de la creatividad y la ilusión. La sensación de seguridad se apodera del pequeño pues, ver a sus padres juntos y alegres lo aproxima realmente a la felicidad; sus primeras celebraciones son como las bases de su interacción social, importantísimas para el correcto desarrollo del niño, para que se sostenga y crezca de forma saludable.

Cuando son muy pequeñitos si la fiesta va a ser sorpresa se debe medir el nivel de ansiedad del niño, porque de pronto los sorprendidos son otros, los padres e invitados, puede enojarse mucho porque la situación no es como él la imaginó, ó en lugar de alegrarse, el niño puede asustarse, ya que no entiende lo que está sucediendo. Por eso lo mejor es que el niño participe en los preparativos, en la escogencia de los invitados, el menú, las sorpresas, las actividades; además en esta actividad esta estimulando al 100% sus sentidos, participar en los preparativos, él puede ver, escuchar, manipular, organizar y tocar y de esta manera aprenderá a hacer, dejar hacer, cambiar, modificar o no hacer más; y aquí nuevamente aparecen los beneficios su proceso de maduración está aumentando.

Recalcar nuevamente la importancia de tener en cuenta los hábitos y gustos que el pequeño tiene por algunos juguetes o cosas. En los más grandecitos influye la publicidad consumista… es mas la mayoría de los “conflictos” con los niños en la primera infancia se originan alrededor de los regalos: lo que quiere el niño no es lo que sus padres consideran más bueno o más educativo para él, o los allegados no pueden permitirse el gasto del juguete que quiere el pequeño, en este momento el niño aprende a recibir y a dar; estima que el valor del regalo no es monetario sino el gesto y el cariño con que se lo dan; en este orden de ideas la celebración es ensayo perfecto para fortalecer actitudes. Es conveniente después de la fiesta ver las fotografías en compañía del niño y así se está estimulando la memoria y los recuerdos agradables! Feliz celebración!

Y por supuesto celebrar el día del no cumpleaños como Alicia en el país de las maravillas.


Con Caricias Calientitas

jueves, 25 de julio de 2013

TRAZOS PARA LA FELICIDAD

Siempre que  estamos incursionando en la espiritualidad de los chicos, saltan preguntas, cuándo comienza la mamita a comunicarse, a conectarse con su bebé? ¿Cómo lo hace? ¿En qué momento? Las respuestas son tan particulares y únicas como cada ser, lo importante es crear un lazo con el bebé, e ir construyendo un vínculo, ir dejando huellas de amor.

El conectarte con el bebé desde el vientre, es una forma de sembrar enlaces de amor, ternura, dulzura, e importante, es dedicarle tiempo a relacionarse con el bebé. Acariciar la “barriguita”, es una caricia que ellos los bebés perciben, les brinda seguridad, confianza y comodidad; el papito también debe participar de estas caricias pre-natales. Hablarle cantarle, dedicarle tiempo, es tan sencillo. Estas muestras de afecto están imprimiendo una huella en su formación psíquica y emocional. Resulta tierno, simpático, contarle o que está pasando, no la noticias mundiales, pero si, Tus papitos te estamos esperando con mucho amor, ya tienes ojitos, oyes, ve, cuando llegues vamos a estar más felices por poder abrazarte, ahora estás en tu casita de agua, los abuelitos.. Y así hablarle! Un ejercicio sencillo es escribirles pequeños cuentos, y leérselos, cantarle, ponerles música, esto durante la gestación hace que la tarea de educar para la felicidad, durante la primera infancia después del nacimiento resulte más fácil.

Después del nacimiento viene la impresión de una huella más resistente, aparece la amabilidad, que genera en los chicos y en los bebés, experiencias de satisfacción y energía, se vuelven más cariñosos y agradables y gozan de estabilidad en su ámbito familiar, escolar y social. Varios estudios demuestran que en la edad adulta la amabilidad y la inteligencia son los rasgos más relevantes que se tienen en cuenta a la hora de buscar pareja en cualquier cultura.
El Agradecimiento, desarrolla en los niños y los bebés su actitud de reconocimiento y gratitud hacia las “bendiciones” cotidianas, empiezan a comprender el sentido del regalo, del dar y recibir, también beneficia la estabilidad mental y enriquece su crecimiento en el entorno familiar. Cuando en el medio ambiente hay ejemplo de muestras de respeto por las diferencias, actitudes, tenencias, los chicos experimentan el sentido de pertenencia, que viene de la mano, con la gratitud, la seguridad y la confianza.

Los chicos que desde la primera infancia son educados para la felicidad, hacen una interpretación más positiva del mundo son más seguros y creen más en sí mismos. Adquieren paulatinamente un mayor control de su mente y las interpretaciones que ésta haga de la realidad son fundamentales para definir la calidad de vida percibida y alcanzar la plena felicidad. Y beneficios a futuro muchos, por ejemplo, valoran las oportunidades y hacen el esfuerzo por aprovecharas, enfrentas los problemas sin rodeos, son persistentes y responsables, se deprimen menos y tienden a ser enormemente apreciadas en sus círculos sociales debido a la empatía y energía que genera esta actitud positiva.

Si bien existen las huellas positivas, también las negativas, como rotular, etiquetear, las etiquetas limitan y perjudican el desarrollo de la identidad de los pequeños, ejemplo, "eres un niño malo e insoportable" o "los niños no lloran, pareces una niña” son expresiones que usan los adultos, cuando los pequeños reiteran sus actitudes y lo grave es que predisponen al niño a moldear su actitud para encajar en este perfil. La mejor manera de desarrollar la felicidad en la infancia es tratarles como si fuesen lo que deberían ser para convertirles en lo que potencialmente pueden ser: jamás rotular con actitudes negativas, esto es como decirle, así tienes que ser, entonces lo que pasa es que los chicos aprenden inconscientemente, así soy yo, mas bien cambiar por frases positivas, como: “eres un chico feliz” “eres juicioso y ordenado”, enlutando al chico a un pensamiento positivo sobre si mismo.

Otro detalle importante es no hacer “dramas” por todo y para todos, me refiero a los adultos, que se empiliculan y hacen una tormenta en un vaso de agua. Hay que educarlos para que le den a las cosas su justo valor, mejor diferenciarán y aprenderán a distinguir los rasgos realmente importantes de la vida. En ocasiones, se ve como hay papitos y mamitas que arman un drama porque en el pre–escolar a su chico le llamaron la atención porque mordió a otro compañerito, obviamente que no es sano que muerda, pero exageran queriendo hacer notar que el otro les pegó, que está bien que se defienda, que no se deje, en fin, y lo importante aquí es trabajar la actitud agresiva, pedir disculpas, si al niño se le excusan estas actitudes va a crecer con la actitud de agredir para lograr lo que quiere y así no funciona el mundo.

Está comprobado, que los pequeños son un 49% más felices si consiguen sus objetivos por méritos propios. Los psicólogos utilizan el principio de Restricción de Privilegios (ordenador, móvil), para provocar la reacción de normalización por parte del niño "mimado", que aparece tras reacciones iniciales de pataleta del niño y resistencia de los papitos ante la eliminación de objetos cotidianos, muchos papitos hacen afirmaciones como, "hace mucho tiempo que no veía a mi hijo tan tranquilo." Resulta que desde bebés hasta la adolescencia, los niños sufren de manera creciente en los el “síndrome de niño insaciable", donde sus actitudes desembocan en problemas de personalidad y conducta, provocando aislamiento, marginalidad e insatisfacción personal.

Los niños desarrollan su independencia y autonomía, del entorno familiar,
conforme van creciendo, esto promueve su autoestima y su confianza en sí mismos. Dejar que juegue solo o que realice algunas tareas del hogar sencillas es también una manera de educar en la igualdad. Se trata de favorecer una correcta autonomía en el niño que le haga más feliz y más seguro. También es bueno dejar que el niño esté enfadado en algunos momentos, los papitos tienden a proteger a sus hijos de cualquier sufrimiento pero esto limita su independencia y capacidad de experimentar sus sentimientos. No es malo sentirse triste a veces.

Es importante educar al niño para que desarrolle estas habilidades, esto es, aprender a controlar y regular sus emociones para resolver los problemas de manera pacífica. Esto genera tranquilidad y armonía en el carácter de los pequeños: las emociones son buenas, y los niños reaccionan de una forma física ante ellas, produciendo por elementos bioquímicos generados por el cerebro que ayudan a detectar si hay peligro, a protegernos del daño, a superar nuestros miedos, etc.

Cada edad tiene su encanto, hay que ir promoviendo y marcando huellas indeleble de felicidad, según la etapa en que esté el pequeño, las habilidades y destrezas para la vida marcan cada edad de los pequeños, es decir que cada chico, desarrolla según su etapa de crecimiento, su conocimiento individual personal, su identidad, su autoestima que en últimas o primeras mas bien determinan en gran medida el éxito en la vida adulta.

Con Caricias Calientitas




sábado, 6 de julio de 2013

INDUMENTARIAS PARA LA FELICIDAD

Vestir los chicos es una tarea dulce que demanda paciencia a montones, pues los atuendos seguramente escogidos con mucho amor carecen de practicidad, comodidad y seguridad, atributos que deben tener las prendas que usen los niños. Por ejemplo las chicas llegan al mundo y de una les abren sus delicadas orejitas, pues serán costumbres, pero por favor!! Y qué me dicen de pegar hebillas y moños en la cabeza… por favor!! Los bebés aun no necesitan de accesorios de ese estilo, para resaltar su ternura y delicadeza está el brillo de sus ojos, el tamaño de su boca, etc. Igual en cuestión de accesorios, ojo con las cadenas, porque el pequeño puede ingerirlos en caso de zafarse y porque podrían presionar su cuello y causarle problemas al respirar, además, en caso de tener dijes, el bebé podría succionarlos y tragárselos. Los accesorios suelen ser bastante atractivos para adornar el delicado cuerpo del bebé pero, en ocasiones, pueden poner en peligro su seguridad.

Volviendo a la ropa, cuando son bebés, deben evitarse prendas que tengan adornos con cintas o hilos de amarrar, pues el bebé puede enredarse  sus deditos y brazos. Tampoco botones, podría chuparlos y tragarlos. Las prendas de vestir deben ser holgadas; no se recomienda el uso de escarpines apretados, porque pueden restringir la circulación. Hoy en día el bebé nace y les da por ponerles mitones en las manos, que para que no se enfríe, que para que no se aruñe la carita… pues este hábito no es sano, impide la exploración de la motricidad fina del bebé. Las mamitas aplican un viejo y sabio refrán que dice: “hijo ponte el saco que tu mamá tiene frío” y dan rienda suelta a ponerle cantidad de prendas, que solo consiguen hacer sudar al bebé, los bebés son más susceptibles al calor que al frío, provocan sarpullido en la piel. Además del pañal, ponerle dos camisetas, el conjunto enterizo y arroparlo con un cobertor. El mejor material y recomendación para la prendas de vestir de los chicos es que sea de algodón, fuera los fajeros.. . Qué tal? Estas feas e incomodas prendas evitan la oxigenación normal del ombligo, lo mantiene caliente y húmedo; dicen las creencias que evita que el bebé se hernie cada vez que llora; sin embargo, el llanto fortalece la pared abdominal. Tampoco se deben poner en el área botones ni canicas.

A la hora de seleccionar las prendas de vestir para la felicidad, la seguridad, la
comodidad y practicidad es recomendable para los bebés que la ropa se abra por delante con botones de presión, los baberos alegres pero que sean lavables inmediatamente, los gorritos como todas las prendas deben ser holgados jamás apretados, pero ojo, porque entonces se ven bebes de 2 meses con ropa talla 2 años, tampoco, por favor, o chicos de 3 años con zapatos que le bailan porque como crecen tan rápido mejor que le queden grandes para que le sirvan mas!!! Cuidado.

A los recién nacidos por lo general no les gusta estar desnudos, pues sin ropa se sienten desprotegidos. Los bebés prematuros son los más exigentes. De ahí que muchos de ellos se pongan a llorar cuando se les desnuda. No existen reglas o consejos universales con respecto a la ropa de los bebés. Depende más de gustos personales y modas locales, aunque Caricias Calientitas sugiere ropa con amor, con los colores de la alegría, la suavidad de la ternura, la caricia del diseño y tener en cuenta: que la ropa se le pueda poner y quitar con facilidad, conviene elegir prendas que se abran totalmente por delante o por detrás. También conviene evitar aquellas prendas que suelten pelo o tengan adornos pequeños que puedan desprenderse y llegar a la boca o la nariz del bebé. Es recomendable utilizar prendas de fibras naturales (algodón), que absorben la humedad y no producen irritaciones ni alergia. La ropa debe ser amplia y ligera para permitir libertad de movimiento. No obstante, la ropa interior, como las camisetas y los bodys de algodón, no debe quedar demasiado holgada. Los jerseys, las chaquetas, los calcetines o patucos y los peleles o pijamas enteros, completan el equipo necesario para vestir al bebé. Los baberos pequeños son útiles para que la baba y las regurgitaciones del bebé no empapen la ropa. Así, el bebé permanece seco más tiempo y se evitan las irritaciones en el pliegue del cuello. El momento de vestir al bebé debe ser un ritual de cariño, ternura, dulzura, suavidad, porque cuando son tan pequeñitos hay mamitas que se ponen nerviosas porque creen que los van a lastimar, igualmente es una oportunidad para aprovechar y estimular al bebé hablándole de las partes de su cuerpo, por pequeñitos que sean ellos van asimilando. Algo importante es mantener la privacidad del momento, ni más faltaba que el vecindario y la familia entera esté presente en ese momento.

Tan pronto como crecen y se convierten y gateadores, caminadores, parlanchines, es posible que haya que adquirir nuevas prendas para sus guardarropas. La ropa siempre debe ser agradable y práctica. 

Los vestidos para las niñas son primorosos pero pueden ser poco funcionales.
Ella podrá jugar sentada y caminar libremente, pero puede lastimarse las rodillas o quedarse enredada en algún gancho. La pequeña necesita medias gruesas y una ropa interior para proteger el pañal. Es conveniente comprar prendas de tallas más grandes y adaptarlas al cuerpo del niño. La ropa holgada es más cómoda y le puede servir más tiempo, pero tampoco incurrir en tallas demasiado grandes; los pantalones son muy prácticos y populares para niños de ambos sexos. La vestimenta estrecha podría restringir los movimientos de los chicos, y es aconsejable evitar los tejidos o fibras que impiden la actividad física del menor. Por ejemplo, las medias apretadas o muy pequeñas pueden tener un efecto negativo en el crecimiento del pie del bebé. Sin embargo, los calcetines son muy buenos para que el niño mantenga sus pies tibios y puedan gatear y caminar con suavidad. Durante los días lluviosos o de mucho frío, una chaqueta caliente o un sweater son esenciales, además de un gorro o una bufanda. Los pies del niño deben estar abrigados también. Al sweater del bebé le pueden bordar sus iniciales para que no se extravíe y coserle unos botones para que el niño no pueda despojarse de él, porque seguramente lo intentará.

En cuanto a los zapatos, no es recomendable colocárselos desde temprano. Lo mejor es esperar hasta que cuando el niño tiene formado el pie y puede caminar correctamente manteniendo el equilibrio. Antes sería inconveniente. Actualmente, se recomienda que los niños con pies planos tengan un buen balance, usen zapatos normales ajustados al pie. Las plantillas son más cómodas y producen menos molestias. Los pijamas cómodos (los que se abren por delante y del cuello a los tobillos son buena opción). Poner el pijama abierto en el cambiador, tumbar al bebé encima, meter sus piernas y luego sus brazos y abrochar. Para sujetar los pantalones, y para subirlos y bajarlos con facilidad, nada más cómodo que una goma (eso sí, hay que comprobar que no apriete su cintura). Otra opción práctica son los petos abiertos por la entrepierna; con ellos no hay que desnudar al niño para quitarle el pañal. Los pijamas con piecitos para no preocuparse si se desarropan, pijamas frescas, pijamas de dos piezas para los más grandecitos, con antideslizante, de 3 piezas y pijamas térmicos. Todas 100% algodón y confeccionadas con amor y alegría para dulces sueños.

Al acercarse el momento de recibir a al bebe es indispensable estar preparada con la ropa y los accesorios necesarios. Los familiares y amigos hacen muchos regalos que en ocasiones no son lo que realmente necesita el bebé y cuando pasan los meses la mayoría de ropa que le regalaron al bebe era talla recién nacido o 3 meses y ya no le "entra". Ahora que un babero precioso se merece lucirlo en ocasiones especiales. Al salir con el niño y alimentarlo fuera de la casa, los baberos que vienen con diseños y que a la vez son impermeables son los mejores. Un tema obligado es la pañalera, por favor a veces encontramos chicos que van de paseo al parque, o van donde el pediatra, o a una visita donde los abuelitos y parece que se fueran a mudar, llevan cosas y cosas, la pañalera ideal debe llevar un tendido acolchado para cambiar al bebe en cualquier parte. Pañal, una muda, pañitos húmedos, su tetero, o compota, babero y un juguete pequeño que es su objeto de seguridad.

Respecto a la hora de dormir, es aconsejable tenerle al bebe entre 4 y 8 pijamas
por etapa. Es decir, esta cantidad para la talla 3, la talla 6, la talla 9 y así sucesivamente. Pueden parecer muchas, pero hay que tener en cuenta que cada etapa dura tres meses y si se tienen tres pijamas, más o menos se le pondrá cada una 30 veces y habría que lavarlas todos los días, eso sin contar que el bebe en la mitad de la noche puede necesitar un cambio.

En climas cálidos, lo mejor vestiditos cortos, frescos y prácticos para cambiar al niño fácilmente. Las sudaderas, deben ser frescas o abrigadas son una excelente opción. Asegurarse de tener por lo menos una, aunque se viva en clima cálido, porque no se sabe cuando pueda hacer un poco de frío o empezar las épocas de lluvia.

Cuando los chicos están más grandecitos les encanta escoger su ropa, es un momento para ejercitar el respeto por la diferencia, una ocasión perfecta para conciliar y crear acuerdos, igualmente es el momento de animarlos para que se vistan solos, vayan aprendiendo el nombre de las prendas y su adecuado uso, incluyendo el cuidado. Los colores deben ser los de la alegría, es “feo” ver chicos vestidos de negro, por favor, la alegría es parte fundamental del vestido de la felicidad, la alegría no siempre es roja, y otra cosa cuando se visten los chicos
para ocasiones especiales, los papitos pretenden que actúen como estatuas para que estén como de foto todo el tiempo, nuevamente hay que llamar a la prudencia, al respeto, para que el chico se pueda comportar de forma natural. Una última recomendación, no excederse en climas fríos con tantas prendas, a veces parece que fueran a escalar el monte Everest, y aquí mamitas y papitos hay que dejar que los niño experimenten el clima en vivo y en directos, tampoco pues sacarlos lloviendo sin la debida protección pero sin exagerar, en lo único que está permitido exagerar es en ternura, suavidad, practicidad, comodidad, alegría, susurros de amor y caricias calientitas!

Con  Caricias  Calientitas

jueves, 20 de junio de 2013

RECIÉN NACIDO PARA LA FELICIDAD

¡Felicidades! Y  hoy  especialmente a Kelly, Jose,  el hermano mayor, ya está por llegar  la ternura, la alegría y la dulzura al hogar, los papitos están orgullosos y felices, los abuelitos rebozan amor a granel, los hermanitos quieren curiosear al nuevo miembro de la familia, todo es emoción, pero también aparece la angustia, cómo cuidarlo, pues los bebés recién nacidos son más listos de lo que se piensa, claro guardando las debidas proporciones, por ejemplo ellos reconocen la diferencia entre sus papitos y las demás personas. 

Los papitos tienen mucho por aprender cuando se estrenan con un recién nacido, hay que acoplar los horarios diurnos y nocturnos, hay que ejercitar la paciencia con aquello del sueño, pero sin angustia el amor por el bebé le da a los papitos la fuerza para ejercer como los mejores. Solo hay que ser cariñosos, suaves, pacientes, y a disfrutar ese ser maravilloso ser que llega  a quedarse como un tesoro, y sí, hay preguntas, pues están las abuelitas, los pediatras, las vecinas en fin.
Apenas nace el bebé el pediatra le practica unos exámenes rutinarios para certificar que está en perfecto estado, y en caso contrario atacar la anomalía inmediatamente. Estas pruebas tienen que ver con reflejos, con el estado de la piel, es decir con su aspecto general, aquí una cosita que cada papito y mamita, van a reprobar, la verdad, la verdad los bebés recién nacidos no son tan lindo como los ven sus papitos, son tiernos, dulces, pero muchas veces tienen la cabeza más puntiaguda que redonda. La piel puede ser rojiza y arrugada. Esto es normal y en el centro de la cabeza hay una parte blanda donde los huesos del cráneo todavía no se han unido. 

Esto permite que la cabeza del bebé sea flexible durante el parto. A medida que el bebé crece, el cráneo crecerá y cubrirá esta parte blanda, mientras tanto, la parte blanda permite que crezca el cerebro del bebé. Otras veces, el bebé tiene manchas rojas oscuras en los párpados, que también pueden aparecer en la nariz o en la parte posterior del cuello. Nadie sabe qué la causa, generalmente, desaparecen dentro del primer año de vida. Unos bebés nacen sin cabello, otros con cabello muy fino y otros aún con mucho cabello oscuro. En muchos bebés, el cabello de recién nacido se cae, en otros, cambia de color. El color de los ojos del amor también puede cambiar después de nacer, por lo general, para el final del primero año de vida se fija el color de los ojos; el cordón umbilical que permanece en el bebé después del nacimiento se cae en un periodo de 5 a 10 días y aparece el ombligo del bebé.

Los bebés  recién nacidos,  tienen reflejos especiales que duran sólo unos meses, es bueno saber cuáles son estos reflejos para que no se asusten cuando los vea: Reflejo de Moro o de sobresalto, este reflejo ocurre cuando la cabeza del bebé cambia de posición rápidamente, cuando la cabeza se cae hacia atrás o cuando el bebé se asusta debido a un ruido fuerte, el bebé reacciona extendiendo los brazos y las piernas y estirando el cuello; luego, une los brazos rápidamente, puede que llore cuando lo hace, este reflejo debe desaparecer después de dos meses. Reflejo de búsqueda, es el reflejo que usa el bebé para buscar el pecho de su madre, si se le toca suavemente la mejilla del bebé con el dedo, el bebé volteará la cabeza hacia su dedo, esto dura de tres a cuatro meses. Reflejo de prensión, el bebé agarra cualquier cosa que se le ponga en la palma de la mano y aprieta el puño, a los hermanitos mayores les encanta ponerles el dedo para que se lo apriete, este reflejo desaparece al cabo de cinco o seis meses. Reflejo de marcha, si se sostiene al bebé por debajo de las axilas y lo mantiene parado sobre una superficie dura, dará pasitos en el aire, esto sucede aunque todavía falte mucho para que aprenda a pararse y a caminar. En la primera visita al doctor que se hace una o dos semanas después del nacimiento, el médico le examina la cabeza, los ojos, los oídos, el corazón, los pulmones y las otras partes del cuerpo, se le mide la estatura, el tamaño de la cabeza y lo pesan.

El papito, es importante en el cuidado de su hijo, el bebé lo necesita, y la mamita necesita que el papito le ayude con muchas de las responsabilidades involucradas en el cuidado de su hijo, además aquí se empiezan a fortalecer los lazos de unión padre-hijo; y el bebé se siente seguro y contento, a algunos papitos les da como miedito cargar los bebés, pero nada el instinto y el cariño vuelven unos expertos a los progenitores. El recién nacido necesita que lo carguen, lo acaricien, que le sonrían, le hablen y le canten, por supuesto que le cambien lo pañales, lo aseen, le den su leche ojala materna, y claro también que le den paseitos al aire libre, cortos a lugares tranquilos, incluso hay que jugarles, no al fútbol precisamente pero si hacerle por ejemplo: cu-cu y esconderse e inmediatamente aparecer otra vez con cu-cu.

Las mamitas también necesitan mimos, cariñitos porque ellas sufren una depresión pos parto, y es porque su cuerpo pasa por muchos cambios durante el embarazo. Puede que se sienta desanimada o tensa, o que tenga ganas de llorar por cosas insignificantes que normalmente ni la molestarían, pero tranquilas mamitas que esto desaparece, no es para siempre.

Volviendo al bebé recién nacido y sus cuidados, siempre hay que asegurarse que el bebé esté a salvo mientras duerme, la mayoría de los bebés son sanos y no tienen ningún problema mientras duermen; pero a veces, los bebés mueren mientras duermen, a esto le conoce como síndrome de muerte súbita infantil o muerte de cuna y los doctores desconocen la causa de este síndrome, aunque recomiendan ejercer algunas actividades que reducen las probabilidades como, que los bebés que duerman boca arriba, salvo alguna instrucción precisa del pediatra, lo mejor es siempre acostar al bebé boca arriba para dormir. 

Amamantar el bebé, pues la leche materna protege al bebé contra muchas enfermedades, incluso contra el SMSI. Creo que sobra decirlo pero toca, el bebé debe estar en un ambiente  libre de humo, por ningún motivo nadie debe fumar donde hay un bebé de cualquier edad, los bebés que viven en casas donde nadie fuma tienen menos catarros e infecciones.

Cuando el recién nacido llega a la casa los papitos quisieran tenerlos enfrente suyo todo el tiempo, y es bueno pero el bebé precioso y hermoso, debe acostumbrarse  a dormir solo en la cuna, primero en el cuarto de los papitos y luego en su cuarto, hay que asegurarse de oírlo si llora o tiene algún problema, el colchón debe ser firme, por ningún motivo acostar al bebé en superficies blandas o acolchonadas, como una almohada, una colcha o una cama de agua y sacar los peluches de la cuna; el bebé debe estar abrigado pero jamás acalorado, las mamitas les encanta ponerles sacos, cobijas, y si usa aire acondicionado evitar el frío excesivo.

Obviamente hablar de recién nacidos implica hacer publicidad a la leche materna que es el alimento perfecto para el bebé, es el único alimento que necesita durante los primeros seis meses de vida, por lo general, un bebé amamantado no necesita tomar agua, sin embargo, se le puede dar agua si hace calor, sin agregar azúcar mucho menos darle refrescos artificiales; los bebés amamantados se enferman menos y generalmente tienen menos alergias, se dice que: ¡Hasta pueden ser más inteligentes! Además, parece que amamantar protege a la mamita de ciertos problemas de salud, amamantar la mejor opción y no cuesta nada, se evita la esterilización de biberones y chupos, lo que deja tiempo libre para hacer otras cosas. Amamantar incluso puede ayudarle a bajar un poco el peso que aumentó la mamita durante el embarazo. Amamantar una experiencia agradable e inigualable tanto para la mamita como para el bebé. Y otra cosita, darle de comer con frecuencia no es solamente mimarlo, hay que estar más consciente de las necesidades del bebé, el tiempo de alimentación no tiene límites, ellos como los adultos, necesitan diferentes cantidades de comida a diferentes horas del día, de manera mamitas que relax y disfrutar! En lo posible o mejor dicho no dejar llorar el bebé para amantarlo o alimentarlo, es posible que le duelan los pezones a las mamitas, es cuestión de encontrar la postura más cómoda para el binomio de oro, mamá-bebé, sí, se está fuera de casa lo mejor es poner un chal suave para amantarlo. Obviamente la mamita que amamanta debe alimentarse equilibradamente, tomar muchos líquidos. Si sale de la casa con el bebé, todavía puede amamantarlo. Lleve una cobija pequeña o un chal para que se pueda tapar.

Es importante que la mamita coma suficientes alimentos altamente nutritivos y que tome suficiente agua. No debe tomar medicamentos si está amamantando al bebé, a menos que el doctor le diga específicamente que lo haga. Para el recién nacido la hora de alimentarse es la hora de intimidar con la mamita, ya sea seno o tetero, es un momento mágico para el conocimiento de la ternura y el derroche de dulzura del bebé, y en él empieza a crearse la confianza y seguridad. Los recién nacidos se comunican con el llanto, cuando lloran es porque necesita algo; lo primero es darle de comer, si rechaza el alimento explorar sus cuerpo, y si el llanto persiste consultar al pediatra, con el tiempo, los papitos aprenden a distinguir la clase de llanto que experimenta su bebé. Un recién nacido necesita que lo cuiden, lo amen, estar calientito, limpio, necesita que se le respete su tiempo de sueño, cambiarle el pañal; que siempre debe tener unas condiciones de asepsia mínimas, mantenerlo limpio le evita el salpullido y quemaduras inoficiosas. Hablando de respeto hacia el bebé las visitas deben ser cortan y evitar ser cargado por todas las personas que lo quieren conocer, definitivamente el bebé necesita tranquilidad y asepsia, que pena con la visita pero un saludo cortito es mas que suficiente.

Cuando llega el recién nacido empieza a elaborarse el álbum de los recuerdos, es agradable tomar nota, consignar fotografías, videos de esta maravillosa etapa. Una constancia de que el recién nacido fue recibido con amor, y cariño; me había olvidado del cerebro del bebé que empieza a crecer desde su nacimiento, que de alguna manera depende de, la herencia, la salud, la nutrición, la manera como se desarrolla el cerebro del bebé depende, en parte, de lo que hacen y dicen los papitos, frente al hijito. Por eso, el bebé necesita estímulo y juego, necesita saber que lo aman, y así de pequeñito está presto a explorar y aprender, escuchan el lenguaje, experimentan con juguetes u objetos, saben que hay gente que los quiere y les presta atención, hacer estas actividades, no está simplemente divertirse con el bebé, es ayudarlo el desarrollo del cerebro.

Sonreírle al bebé, tocarlo, hablarle, lo más que se pueda, mientras come, cuando se cambia el pañal o cuando se baña, es la mejor forma de educarlo para la felicidad desde su nacimiento, es darle caricias, susurros de amor, melodías de ternura, abrazarlo con ilusión, abrigarlo con la manta de los dulces sueños, es disfrutarlo!

Con Caricias calientitas